En los últimos días han dado vuelta por las redes sociales unas imágenes captadas por temerarios tiktokers en la que fuera la casa de Luis Miguel en Acapulco, estado de Guerrero. Déjenme contarles esa historia.
En los años 90, durante el ascenso vertical de su carrera, Luis Miguel hizo construir una casa en Acapulco, en la zona Diamante, más precisamente en la Playa Bonfil, con un terreno de 36 mil metros
cuadrados.
Un diseño 100% acapulqueño, de puertas abiertas y en comunicación directa con el mar. Aquella famosa residencia, lugar de reunión de tantos amigos y colegas, en la que ha dado entrevistas exclusivas, contaba con tres niveles, fusionando el interior con el exterior a través de un espacio abierto donde se encontraba un imponente living.
En lo más alto podía apreciarse una palapa, lugar más que perfecto para perder la mirada en el azul del Océano Pacífico. Estaba construida con tonalidades amarillas y ocres, colores que eligió el mismo cantante, ya que desde el inicio colaboró con los arquitectos y decoradores.
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Contaba con una cancha de tenis, una piscina y un lago artificial con cisnes. Desde la propiedad se podía tener acceso al mar mediante un gran portón de madera.
Lo que más le gustaba a Luis Miguel de su casa en Guerrero
Por aquel entonces, el artista disfrutaba de la paz de aquel lugar, porque durante mucho tiempo fue la única en la zona. Además de disfrutar el contacto con la naturaleza gracias al espectacular diseño de la casa.
El intérprete aseguraba que poseía una gran energía, y es ahí donde alimentaba su propia luz después de una temporada de conciertos.
Con los años, llegó la construcción de una segunda propiedad en el mismo terreno hacia la izquierda, pero muy diferente en su arquitectura: una suntuosa mansión de espacios muy amplios y varios pisos también.
Aquellas residencias fueron su refugio durante años, en algunas ocasiones disfrutaba de la soledad y en otras de alguna pareja o reunión con amigos o empresarios.
También fue un lugar de visita infaltable para los fans, quienes pasaban largas horas en aquella playa, esperando verlo asomar por alguna ventana.
No faltaron quienes tuvieron la dicha de compartir con él un momento, cuando seguramente se apiadó de unas cuantas largas esperas, y decidió bajar hasta la arena para complacer el deseo de algún pequeño grupo, con una charla y un par de fotos.
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Los reporteros tampoco se quedaron atrás, pues, emulando a las fans, llevaron adelante interminables horas de guardia, esperando captar su imagen.

¿Qué ha pasado con la casa de Luis Miguel en la actualidad?
Con el correr del tiempo, el lugar se volvió más comercial, llegaron los grandes proyectos inmobiliarios y se apoderaron de los terreros vecinos, por lo que ‘El Sol’ perdió uno de los tesoros más importantes
de su vida: la privacidad.
Esta situación lo llevó a tomar la difícil decisión de vender esas propiedades, transacción que se concretó en el
año 2013, justo antes de aquel devastador huracán que azotó Acapulco, y que particularmente dañó mucho la construcción primitiva.
En el año 2017, con profunda tristeza, vimos la demolición de aquella legendaria casa de la palapa, pues la parte compradora informó que llevarían adelante un importante proyecto hotelero.
Sin embargo, la mansión sigue en pie, y es esa propiedad la que han visto a través de la lente de un grupo de tiktokers, quienes irrumpieron en su interior desbloqueando el extremo inferior de una puerta ventana.
Cabe aclarar que esta no es la residencia de Luis Miguel, abandonada y en ruinas como anuncian los titulares en los medios de comunicación, puesto que, como les conté, no es de su propiedad desde el año 2013.
Desde esa fecha, la suerte y destino de esa propiedad corre por cuenta de ese grupo comprador. Los fans siempre pensamos que esas casas debieron formar parte del patrimonio cultural de Acapulco, y que, en su interior, debió exponerse en forma permanente la historia musical del cantante latino más
importante de todos los tiempos.
¿Se imaginan un itinerario mientras escuchamos sus canciones, y recorremos su vasta trayectoria artística a través de imágenes y notas periodísticas?
¿Y qué decir de una sala dedicada a la exhibición de importantes premios, y otra a la proyección de videos, películas y material audiovisual? Hubiese sido todo un sueño hecho realidad, ¿no creen?.







