La fortuna del primogénito de Diana y el rey Carlos III de Reino Unido, el príncipe William, ha incrementado considerablemente tras la muerte de la reina Isabel II. Ahora es más rico de lo que solía ser hace poco más de una semana. Su padre no se queda atrás. Aunque gran parte de lo que ocurra con el dinero y propiedades de la reina Isabel II nunca lo sabremos, esto es así porque los testamentos reales nunca se hacen públicos y sus cuantiosas fortunas se quedan como un “secreto familiar”.
Sin embargo, gracias a estimaciones de Forbes, podemos suponer que la fortuna personal de la difunta monarca, en la que solo se contemplan su colección de joyas, su colección de arte, inversiones y dos residencias, el Castillo de Balmoral en Escocia y la Casa Sandringham en Norfolk, ascendía a 500 millones de dólares. ¿A dónde irá a parar esta cuantiosa fortuna?


La fortuna que ha recibido el príncipe William luego de la muerte de Isabel II
El orden de sucesión hace que el príncipe William, el primero en la línea de sucesión al trono de Reino Unido, se haya convertido, a sus recién cumplidos 40 años, en un hombre mucho más acaudalado.
Trascendió que el futuro monarca heredará de su padre, el rey Carlos III, la propiedad privada conocida como Ducado de Cornualles (o Cornwall en inglés), que data de 1337 y posee una cartera en expansión de tierras y propiedades con 52 mil 449 hectáreas que cubren casi 566 kilómetros cuadrados, la mayoría en el suroeste de Inglaterra. El patrimonio tiene un valor estimado de alrededor de 1,200 millones de dólares.


Se trata de una propiedad que abarca 20 condados y posee bosques, granjas, ríos, líneas de costa, islas y negocios familiares, como unos invernaderos y unas residencias vacacionales. A esta millonaria herencia se añaden ingresos por 26 millones de euros, que le permitirán al flamante príncipe de Gales mantener a su familia por primera vez, pues todo este tiempo había estado bajo subvención de su padre.
Los ingresos del Ducado se «utilizan para financiar las actividades públicas, privadas y caritativas» del duque de Cornualles –título que ahora también recibe William–, de acuerdo con el sitio web del lugar.
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La fortuna del rey Carlos III también aumentó
Con mucho, la porción más grande de la fortuna de la Casa de Windsor es el Crown Estate: propiedades inmobiliarias comerciales de la corona que, se estima, tienen un valor de 19 mil millones de dólares. Tras la muerte de Isabel II, ahora pertenecen al rey Carlos III.
El Crown Estate incluye vastas extensiones de propiedades en el centro de Londres y el suelo marino alrededor de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Tiene el estatus de una corporación y es administrada por un director ejecutivo y comisionados que son designados por el propio rey, pero bajo la recomendación del primer ministro de Reino Unido.
En el último año fiscal, esta colección de tierras y propiedades generó una ganancia neta de casi 362 millones de dólares. A partir de eso, el Tesoro del Reino Unido pagó a la reina una subvención soberana de 100 millones de dólares.


¿Cuál es el destino del dinero que reciben los monarcas británicos?
La subvención soberana es el dinero que recibe la monarquía a cambio de entregar todas las ganancias de Crown Estate al gobierno. Este dinero, que pagan los contribuyentes, suele ser equivalente al 15% de las utilidades del patrimonio. Pero, en 2017, el pago aumentó hasta un 25% para ayudar a financiar las renovaciones del Palacio de Buckingham.
La mayor parte de este dinero se gasta en mantener las propiedades de la familia real y pagar a su personal.
Además del Crown Estate, Carlos III heredó el Ducado de Lancaster, una propiedad privada que data del siglo XIII y está valuada en unos 764 millones de dólares. Los ingresos de sus inversiones pagan los gastos oficiales que no cubre la Subvención Soberana y ayudan a mantener a otros miembros de la familia real.
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¿Por qué el príncipe William y el rey Carlos no pueden beneficiarse de sus fortunas?
A pesar de las grandes sumas, el rey Carlos III y el príncipe William, su heredero, tienen restricciones sobre cuánto pueden beneficiarse personalmente de sus fortunas.
El monarca solo puede gastar la Subvención Soberana en deberes reales. Y ni él ni su heredero pueden beneficiarse de la venta de activos en sus ducados. Cualquier beneficio de las enajenaciones se reinvierte en el patrimonio, según lo explica el Instituto de Gobierno (IFG por sus siglas en inglés).


Por si esta riqueza fuera poca, ni William ni su padre están obligados a pagar ningún tipo de impuesto sobre sus bienes, aunque ambos ducados han pagado voluntariamente el impuesto sobre la renta desde 1993, según el IFG.
Esta medida se produjo un año después de que la familia real enfrentara fuertes críticas por planear usar dinero público para reparar el Castillo de Windsor, que había sufrido daños en un incendio.
No cabe duda que la familia real británica es una de las más ricas y poderosas de Europa.







