La noticia de la muerte de Sinéad O’Connor este miércoles 26 de julio sorprendió al mundo del espectáculo. La cantante irlandesa murió por causas naturales en su departamento de Londres. Lamentablemente, de alguna manera la vida de esta intérprete estaba marcada por la tragedia y su constante lucha contra sus ‘propios demonios’ que la atormentaron hasta el final de sus días y llenaron de dolor su existir.


Desde su lanzamiento oficial como cantante en 1990, Sinéad luchó contra ella misma y, al menos en un par de ocasiones, trató de quitarse la vida. Hoy, por fin puede ‘librarse’ de ese intenso dolor que fue tratar de encajar en un mundo del que no se sentía parte. Esto muy a pesar de su talento y de aquella inigualable canción que la catapultó a la fama: Nothing Compares 2 U.
Tenía 56 años pero su vida estuvo marcada por la polémica y su forma tan peculiar de ver la vida. Las lágrimas en el video de su éxito musical reflejaban el profundo dolor que sintió al ver morir a su madre siendo la intérprete apenas una adolescente. A esta irremediable pérdida, se sumó el hecho de su trágica niñez pues fue víctima de abuso sexual de parte de su padre. Y a pesar de ese dolor de alguna manera ‘justificable’, fue señalada como ‘demente’ cuando en su primera aparición en Saturday Night Live rompió una foto del papa Juan Pablo II, la misma que su mamá guardaba celosamente en su habitación.
Los últimos mensajes de Sinéad O’Connor
Su trágica vida fue reflejada en sus últimos mensajes en Twitter y, curiosamente, su cuenta fue eliminada antes de tiempo. Sin embargo, el pasado 17 de julio escribiría el siguiente mensaje que reflejaba su irremediable dolor con el que vivía tras el suicidio de su hijo Shane en 2022. «Desde entonces vivo como una criatura nocturna no muerta. Era el amor de mi vida, la lámpara de mi vida. Éramos un alma en dos mitades. Él fue la única persona que me amó incondicionalmente. Estoy perdida sin él». El fotógrafo Misan Harriman, amigo del príncipe Harry y Meghan Markle, fue quien recordó sus palabras en su cuenta de Instagram.
Los primeros días de julio, Sinéad admitió no estar bien. «Me veo como mi***a de cualquier manera. Por eso no quería hacer un video, pero ya sabes, la forma en que tu hijo lamentablemente fallece no es bueno para el cuerpo o el alma». Tres días después, sorprendió a sus seguidores en Facebook con la esperanza del lanzamiento de nueva música. Se trataba de su regreso a los escenarios de manera formal después de 23 años porque además, planeaba una extensa gira.
Pero quizá sus acciones no concordaban con su sentir o viceversa. Todo porque de alguna manera, sus problemas mentales era mucho más fuertes que ella misma. Hasta el momento se desconocen las razones de su muerte y su familia solamente pidió respeto en estos momentos tan sensibles.


«Con profunda tristeza compartimos la noticia de la muerte de nuestra querida Sinead. Su familia y amigos están devastados y solicitan total privacidad y respeto en estos momentos tan complicados».
Comunicado oficial de la muerte de Sinéad O’Connor
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De niña a adolescente rebelde y polémica
Su niñez estuvo marcada por la violencia y su adolescencia no fue menos trágica. La falta de atención de su padre, la dirigieron hacia un camino terrorífico hacia un instituto para menores que la aterrorizaba. del cual no parecía encontrar la luz. Fue hasta cumplir 15 años que su vocación surgió de repente cuando una persona la escuchó cantar un tema de Barbra Streisand. Sin embargo, su aspecto poco femenino no sería del agrado de la disquera que lanzaría su disco debut. Ahí, su rebeldía se tornaría aún más aguda dejando entrever que no se dejaría de nadie ni nada. No por nada, su look de cabeza rapada sería su insignia hasta el final de sus días.


Su carrera como solista despegó de manera natural y su éxito la tomó por sorpresa, aún contra todo pronóstico. Pero la atención de los medios la hizo sentir un juicio constante que poco a poco dañó su salud mental y fomentó su desequilibrio emocional. La vida de Sinéad O’Connor estuvo marcada por el escándalo, su rebeldía y su manera tan desafiante de enfrentar al mundo. Su negación de ir en el mismo sentido que el resto del mundo, le cobró factura en todos sentidos. La irlandesa fue repudiada por varios compañeros que atónitos, no podían aceptar el hecho de que su talento estuviera desperdiciado por su manera de ver la vida. Sinead rechazó las nominaciones al Grammy en los años 90, porque insistía en que su música no era un producto comercial.
La música y el libro autobiográfico de Sinéad O’Connor, una catársis natural
Su objetivo era dejar una huella positiva en el mundo. O’Connor quería intentar que sus compañeros intérpretes se unieran a su lucha por combatir los problemas principales que aquejan a la sociedad y ella quería sobresalir del resto. Pero su irreverencia la convirtió en su peor enemigo. Se ganó el repudio de la mayoría del gremio artístico y ‘nadie’ quería saber de ella e incluso, querían ‘regresarla’ a Irlanda, su país natal. Para muchos, se ‘suicidó profesionalmente’ antes de haber despegado. Y a pesar del repudio de otros más, quiso ganar una guerra contra sus propios ideales y la furia que desató el hecho de no sentirse comprendida.


Una vez alejada del medio artístico de manera ‘oficial’, su voz continuaba escuchándose en las distintas plataformas. Su trabajo era especial y bien valorado por sus seguidores. Sin embargo, su carrera se fue en picada por su terquedad en ser tratada de manera distinta. Llegó al altar en tres ocasiones y tuvo cuatro hijos. Pero ninguno de sus matrimonios duró más allá de tres años, ¿casualidad o mera coincidencia?. Lo cierto es que su vida amorosa estuvo marcada por los divorcios, adicciones, episodios de depresión y un sinfín de problemas mentales. Aunque pidió ayuda para combatir su trastorno bipolar pero no logró salir adelante.
Su libro autobiográfico, Rememberings, revela su polémico encontronazo con Prince, el cantautor del que se sintió amenazada. En la publicación insiste en que quería prácticamente ‘golpearla’. Y fue quizá que este libro le sirvió como catársis personal pues en un intento en salir adelante y apagar las voces de su cabeza, se hizo devota católica y se acercó a sus hijos. Incluso cambió de nombre a Madre Bernadette Mary.
Su vida amorosa y maternal marcada por ‘la muerte’
Aunque trató de regresar a la música fue algo imposible de lograr. Sus divorcios tuvieron tal repercusión que su deseo por vivir se fue desvaneciendo. Tras su última separación marital, intentó suicidarse en un hotel de Las Vegas. Se enfrascó en una batalla legal por la custodia de sus hijos y un día fue declarada como desaparecida. Por si fuera poco, en 2018 se convirtió al Islam y volvió a cambiar su nombre por Shuhada Sadaqat, pero ni así encontró la paz que tanto buscaba.
Sinéad O’Connor terminó por alejarse de su familia para evitarles más daño. Solo cuando lo creía necesario, salía en defensa de algunas de sus compañeras intérpretes como Miley Cyrus, Britney Spears o en su momento, Amy Winehouse. Insistía en que no debían ser tratadas como ‘objetos sexuales’.
Fue hasta 2021 que reapareció mucho más ‘recuperada’ con el lanzamiento de su libro. Pero la vida le tenía un golpe por demás apabullante con el suicidio de su hijo Shane, de apenas 17 años, que se quitó la vida a principios de 2022. De inmediato, perdió de nuevo la cordura y rogó porque los jóvenes pidieran ayuda cuando lo sintieran necesario.


Hoy, quizá por fin Sinéad O’Connor encontró la paz, puso remedio a su dolor y por fin, algunos lo pensarán así, ya logró reencontrarse con su hijo.
Descanse en paz, Sinead O’Connor.
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