Matthew Perry siempre soñó con ser un actor famoso, pero nunca imaginó la manera en que llegaría el ‘rol’ de su vida y que lo lanzaría directo hasta la cima del estrellato. Tampoco pensó en que llegaría el momento de escribir su propia historia, pero al hacerlo en su libro de memorias Friends, Lovers and The Big Thing encontró su objetivo de vida: ayudar.
El actor, conocido por dar vida a Chandler Bing en Friends, luchó por años contra sus propios demonios que aparecieron desde su adolescencia hasta, quizá, el último día de su vida el pasado sábado 28 de octubre a los 54 años.


Sin embargo, logró salir adelante y combatir de frente a la vida a pesar de sus adicciones. Su libro fue su manera de disculparse con la gente y con él mismo. Aceptar sus errores y buscar ayuda fue su redención. Matthew quería ser una inspiración y tal vez no dimensionó la manera en que el mundo lo veía, lo ve y lo verá ahora después de su muerte.
Justo hace un año hizo público su libro de memorias para, de una vez por todas, compartir su historia.
«Mucho se ha escrito de mí en el pasado. Pensé que era hora de que la gente lo escuchara de mí. Los altos eran altos, los bajos eran bajos. Pero he vivido para contarlo, aunque a veces parecía que no lo haría. Me disculpo, no es un libro emergente».
Matthew Perry sobre su libro ‘Friends, Lovers and The Big Thing’
De dicha publicación salieron varias revelaciones, las cuales hoy hacen más sentido, quizá unas más que otras. Aquí un recuento de los momentos que definieron la vida de Matthew Perry.
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Las revelaciones más íntimas de Matthew Perry en su libro de memorias ‘Friends, Lovers and The Big Thing’
1. ¿Impotencia sexual?
Matthew Perry conoció el alcohol a los 14 años. En su intento por alejarse de los pensamientos de soledad y abandono que sufría desde niño, encontró en la bebida una ‘solución’. Sin embargo, cuando intentó perder su virginidad a los 15, su cuerpo no respondió por el exceso de alcohol y su ansiedad. Y es que, para calmar ‘sus nervios’, Perry bebió dos litros de cerveza sin tomar en cuenta las consecuencias.


«No lograba hacer la correlación entre el alcohol y que mis partes privadas no funcionaran. Nadie podía saberlo. Así que caminé por el planeta pensando que el sexo era algo para otras personas durante mucho tiempo. El sexo sonaba tremendamente divertido, pero no estaba en mi arsenal. Esto significa en mi mente y al menos en mis pantalones, que era impotente congénito».
Fue gracias a Tricia Fisher, media hermana de la fallecida actriz Carrie Fisher, quien le ayudó a salir de este ‘problemita’. Claro está, después de un primer intento fallido por haber estado ebrio.
2. Chandler Bing dio vida a Matthew Perry, ¿o fue al revés?
A los 15 años se mudó a Los Ángeles con dos objetivos: reconstruir la relación con su padre e intentar ser actor.
A finales de los 80 y principios de los 90 obtuvo papeles en algunas series, pero no fueron sobresalientes. Cuando llegó el guión de un nuevo sitcom que tenía por nombre Friends like us, Matthew tenía otro proyecto que le impedía unirse al primero.


«Estaba devastado. Cuando leí el guión de Friends like us fue como si alguien me hubiera seguido durante un año. Se hubiera robado mis chistes, copiado mis gestos, fotocopiando mi visión de la vida cansada del mundo pero ingeniosa. No era que creía que podía interpretar a Chandler. Yo era Chandler«.
Matthew Perry relató a detalle en su libro Friends, Lovers and The Big Thing cuando le permitieron audicionar para el papel de su vida. «Tres semanas antes de mi audición estaba solo en mi departamento, leyendo en el periódico sobre Charlie Sheen. Decía que ‘estaba nuevamente en problemas por algo’. Pero recuerdo haber pensado: ‘¿Por qué le importa? Es famoso’. De la nada, me encontré arrodillándome, cerrando los ojos con fuerza y orando. Nunca había hecho esto antes. Dios, puedes hacerme lo que quieras. Por favor, hazme famoso«, explicó el actor.


Tres semanas después, Matthew Perry fue elegido para ser protagonista de Friends, la serie que cambiaría su vida para siempre. El actor relató en su libro que el ‘Todopoderoso había cumplido su parte del trato y no había olvidado la primera parte de su oración’. Perry dio vida a Chandler Bing a lo largo de 10 años y su extraordinaria interpretación quedó marcada en la vida de toda una generación.
3. El alcohol, su manera de mantenerse en pie
El alcoholismo de Perry no pasó desapercibido para ninguno de sus compañeros de Friends. Al aumentar su popularidad, tanto Matthew como el resto de sus compañeros de la serie fueron incluidos en películas con los artistas del momento.
En 2002, Perry fue el protagonista de Serving Sara, al lado de la modelo Liz Hurley. Para entonces, el alcoholismo de Matthew ya era un grave problema. El actor confesó que durante el rodaje bebió una botella de vodka diaria, además de consumir opioides. «Todos los días llegaba al set, me desmayaba en mi silla, me despertaba para hacer una escena, trastabillaba en el set y luego, básicamente gritaba a la cámara durante dos minutos».
El abuso fue tal que a mitad de la filmación ‘tuvo’ que parar. Perry fue internado en rehabilitación y hasta que salió, pudo terminar la cinta.
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4. El día que Jennifer Aniston lo ‘confrontó’ sobre su problema de adicción
Matty, como lo llamaban de cariño, no comprendió su problema hasta que una de sus coprotagonistas en Friends se lo hizo saber. «‘Nosotros podemos olerlo’, me dijo Jennifer Aniston. Lo hizo de una manera extraña, pero cariñosa y el plural ‘nosotros’ me golpeó como un mazo», confesó Matthew Perry en su libro Friends, Lovers and The Big Thing.
Y es que, durante los 10 años que duró la serie, Jen, Courteney Cox, Lisa Kudrow, Matt LeBlanc y David Schwimmer fueron testigos de su problema. Además, durante uno de los momentos más importantes del papel de Chandler en la serie, cuando se casó con Monica Geller, Matthew Perry se veía feliz en pantalla, pero realmente pasaba por una gran lucha para alejarse de las drogas. El actor vivía en una clínica de rehabilitación en ese momento.


«Me casé con Monica y me llevaron de regreso al centro de tratamiento en el apogeo de mi punto más alto en Friends. El más alto de mi carrera, el momento icónico del programa del momento».


5. La insensibilidad de Perry ante el final de Friends: ‘no sentí nada’
Friends terminó de manera definitiva cuando llegó a su décima temporada. En la cúspide del éxito de todo el elenco, Matthew Perry seguía luchando contra el abuso de sustancias. En la última escena de la serie que cambió sus vidas, Jennifer Aniston, Courteney Cox, Lisa Kudrow, Matt LeBlanc y David Schwimmer se mostraron sumamente conmovidos, menos Matthew Perry. «No sentí nada», declaró en su libro. «No podía decir si eso se debía al opioide buprenorfina que estaba tomando o si simplemente estaba muerto por dentro», explicó.


A la mañana siguiente fue cuando sintió ese vacío de golpe. «Sin un trabajo ridículamente bien pagado, un sueño hecho realidad al cual ir, sin alguien especial en mi vida… fue como caer al precipicio», relató Matthew Perry en Friends, Lovers and The Big Thing.
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6. ¿Matthew Perry presentía que podría morir joven?
Aunque nunca dijo directamente que sabía que iba a morir joven, en su libro Matthew Perry habla de que él consideraba que «debería estar muerto». Incluso en una entrevista con People previa al lanzamiento compartió que estaba seguro que si muriera pronto «no sorprendería a nadie».
«Digo en el libro que si muriera la gente se sorprendería, pero no sorprendería a nadie. Y eso es lo que estoy haciendo al escribir este libro. Por eso quería hacerlo».
Matthew Perry
Esta sensación sobre su muerte no era inventada, y es que en 2019, Matthew Perry tuvo una experiencia sumamente cercana a la muerte que lo hizo ‘despertar’ para realmente cambiar su vida y que relató de manera especial en su libro. Su colon estalló como resultado del abuso de opioides, se sometió a una cirugía de siete horas y estuvo dos semanas en coma.


A consecuencia de esto, Matthew permaneció cinco meses hospitalizado y tuvo que vivir con una bolsa de colostomía por nueve meses. Un año después, casi muere de nuevo en una clínica de rehabilitación en Suiza. De nueva cuenta pasó por el quirófano, pero los médicos le administraron un medicamento anestésico que provocó que su corazón se detuviera por cinco minutos.
Al momento de reanimación cardiopulmonar que lo trajo de vuelta a la vida, le rompieron ocho costillas. Ese bache de salud terminó por ‘matar’ la posibilidad de regresar al cine por la puerta grande. Matthew ya no pudo ser parte del elenco de la película Don’t Look Up, misma que protagonizaron Meryl Streep y Leonardo DiCaprio para Netflix que se estrenó en 2021.
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