En su recién estrenado documental en Netflix, Victoria Beckham se muestra más abierta que nunca y habla de su carrera, la fama, pero también de algunos episodios complicados de su vida, como su trastorno alimenticio.
Desde su ascenso al estrellato como una Spice Girl a consolidarse como diseñadora, la británica cuenta su historia, pero dejando de fuera algunos temas importantes en la actualidad como el distanciamiento de su hijo Brooklyn.
En tres episodios, Victoria Beckham repasa su vida, desde que pasó a formar parte de las Spice Girls hasta fundar su propia marca de moda y caer casi en bancarrota.
El hilo narrativo es el desfile de la diseñadora en la Semana de la Moda de París de septiembre de 2024.
Los preparativos para la cita se van intercalando con los capítulos de su vida que le han convertido en la persona que es ahora.
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Los sueños de grandeza de Victoria Beckham
Beckham recuerda en su docuserie de Netflix cuando acompañaba a su padre a vender artículos eléctricos que construían ellos mismos.
«Construíamos cosas eléctricas. Íbamos en la parte de atrás de una furgoneta, en pijama, e iba repartiendo las cosas que habíamos construido».
«Cuando la gente dice: ‘Las Spice Girls me cambiaron la vida y me hicieron aceptar quién soy’, fue igual para mí. Yo era esa niña cohibida y que no agradaba», asegura.
Su sueño era asistir a a una escuela de teatro estadounidense, pero iba a clases en un centro municipal de Hertfordshire, donde afirma que nunca encajó.
«Era una marginada en el colegio, me hicieron bullying, no era sociable y no encajaba. No quería ser yo, no me gustaba, pero quería agradar desesperadamente».

Así llegó a ser parte de las Spice Girls
Gracias al anuncio en un periódico llegaría la oportunidad que cambiaría su vida, una audición para formar un grupo.
«Nunca había pensado en estar en un grupo pop y, de repente, hubo una audición para una banda femenina», cuenta Victoria, quien en las Spice Girls era llamada Posh Spice.
El formar parte de la agrupación británica le ayudó a ser más extrovertida y cambió de cómo se mostraba ante los demás.
«Soy más excéntrica de lo que creía. Eso o estoy loca de remate. Me hicieron más alegre, más divertida, fue la primera vez que sentí que estaba integrada y que era popular. Mi vida sería muy diferente si no hubiera conocido a esas cuatro chicas».
Un año después, en 1998, todo cambió, pues Geri Halliwell abandonó la formación.
«Pasé de estar arriba, irme de gira… éramos como un tornado y de repente se detuvo. Estaba difundiendo el mensaje del poder femenino y al día siguiente era una esposa en un piso de Mánchester, que no tenía muchas amigas y que vivía lejos de su familia», reconoce.
El encuentro con David Beckham
En 1997, cuando las Spice Girls estaban en su mejor momento, Victoria conocería a su marido y padre de sus cuatro hijos, David Beckham.
«No veía en ella ni una sola cosa que no me gustara. Ahora puedo encontrar unas cuantas. En aquella época era todo un fenómeno y yo solo era un futbolista en Mánchester. Me enamoré perdidamente de ella», dice el exfutbolista y ahora exitoso empresario.

La mudanza de los Beckham a España y a Estados Unidos
Uno de los capítulos más complicados del matrimonio de Victoria y David Beckham fue cuando la familia se trasladó a España en 2003 tras el fichaje de él por el Real Madrid. En ese tiempo, comenzaron los rumores de infidelidad con Rebecca Loos, su asistente.
Su estancia de cuatro años en la capital la resume la diseñadora en apenas un par de comentarios. Es donde conoció a Eva Longoria, hoy una de sus amigas más cercanas.
En 2007, los Beckham se trasladaron a Los Ángeles, donde comenzaría desde cero. «Fue como si hubiéramos escapado».
En la ciudad californiana ella descubriría cuál iba a ser su siguiente camino profesional: la moda.
Es entonces cuando apareció en su vida el diseñador francés Roland Mouret.
«Le dije: ‘Tienes que tener ego y ser humilde para aceptar la realidad. Al equipo que te rodea hay que respetarle, sin ellos no eres nadie. Tendrás que aprender y recoger alfileres del suelo’. Tenía que ser auténtica. Para hacer su sueño realidad, teníamos que acabar con la WAG (acrónimo inglés de Wives and Girlfriends, que se traduce como esposas y novias), explicó el modista.
Antes de que empezasen a trabajar mano a mano, sus excompañeras de las Spice Girls le propusieron volver a los escenarios.
«Nunca he olvidado que es el motivo por el que estoy sentada aquí ahora. Ya no encajaba en un escenario, fueron ellas las que me dijeron que no me reprimiese. Era el momento de hacer algo diferente».
«Nadie me tomaba en serio en este sector. Sabía que quería ser diseñadora, pero necesitaba que creyesen en mí».
Otras voces del sector como Tom Ford, Anna Wintour y Donatella Versace apoyan en el documental la historia de la empresaria desde un punto sincero y crítico.
En 2008 nació la marca Victoria Beckham.
«Sabía lo que la gente pensaba: era una pop star y estaba casada con un futbolista. Aún me juzgan a todos los niveles por venir de donde vengo».
La batalla de Victoria Beckham contra el peso narrada por ella y la crisis en su firma
Ese constante señalamiento público afectaría directamente la salud de Victoria.
“Empecé a dudar de mí misma y a no gustarme. No sabía lo que veía al mirarme al espejo. No tenía control sobre lo que se escribía sobre mí, pero podía controlarlo con la ropa y podía controlar mi peso, pero de una forma sumamente poco saludable».
«Cuando tienes un trastorno alimentario te conviertes en una experta de la mentira: nunca fui sincera con mis padres y no hablé de eso en público».
Pero a ese problema se le sumó un mal manejo de las finanzas de su firma que derivó en un replanteamiento de la misma.
«Nos sentamos y echamos un vistazo a lo que había invertido. Fue duro para los dos, yo no tenía el dinero para seguir haciéndolo y al final le dije que no podía continuar», asegura en el documental su esposo David.
Entonces apareció David Belhassen, quien aceptaría ser inversor de la firma.
«Era un desastre, el peor negocio que existía: muchas pérdidas y sin beneficios«, explicó el empresario.
Ahora Victoria reconoce todos estos errores: «Permití que pasara. A la gente le daba miedo decirme que no. Asumo mi culpa».
Además de cambiar el camino de su empresa, también modificó la forma en que Victoria se mostraba al mundo a través de redes sociales con tutoriales y una cercanía hasta entonces anómala en ella.
«Me he esforzado mucho para ganarme este lugar en el sector», reflexiona Victoria Beckham.
El documental finaliza con los Beckham en su casa de Cotswolds, donde comparten sobre cómo ha cambiado todo.
«Me he pasado tantos años luchando que ahora siento que tengo una oportunidad y no puedo dejarla escapar. Me siento fatal por toda esa época en la que tuve que pedirte que me ayudaras. En el último desfile pude ver lo orgullosos que estaban de mí”, confiesa la diseñadora.
«¿Qué es lo siguiente?», pregunta David a Victoria, y antes de que conteste, responde él mismo entre risas: «Otro bebé».
Pese ausencia de su hijo, Victoria Beckham mencionó a Brooklyn en su discurso por el estreno de su docuserie
Acompañada por su esposo David y sus hijos Romeo, Cruz y Harper, la diseñadora Victoria Beckham estrenó su documental en Londres, en el cine The Curzon Mayfair.
Aunque no han tenido contacto en estos últimos meses, la falta de su primogénito en un día tan importante para ella es una demostración de que la relación está más que rota.
Sin embargo, la británica demostró que el amor de madre es más fuerte que cualquier cosa y se refirió a su hijo en su discurso.
«Gracias a mis hijos: Brooklyn, Romeo, Cruz, Harper», dijo Victoria visiblemente emocionada.
«Gracias a mi marido por convencerme… y luego obligarme, sin darme opción alguna. Quiero dar las gracias a mis padres, por todo, y también a mi hermano y a mi hermana».
En su discurso, también dedicó unas palabras a sus compañeras de Spice Girls, que quisieron estar junto a ella en este día tan especial.
«Quiero agradecer a las Spice Girls. Las quiero», dijo mientras Geri Halliwell, Emma Bunton y Melanie Chisholm le aplaudían.
Tan solo faltó Melanie Brown, que no pudo estar presente por cuestiones profesionales.
El documental «Victoria Beckham» ya está disponible en Netflix.
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