Hoy hace 28 años murió nuestra ídola Audrey Hepburn. En El Mundo de Regina le hacemos un homenaje a esta icónica diva de Hollywood. ¡Viva por siempre Audrey!
Audrey Kathleen Ruston, mejor conocida como Audrey Hepburn, nació el 4 de mayo de 1929 y murió el 20 de enero de 1993. Muchos creen que esta diva es originalmente de Estados Unidos, pero no, de hecho nació en Europa, específicamente en Bruselas, Bélgica.
Además de actriz, Audrey fue bailarina, modelo, activista e ícono de la moda en la época dorada de Hollywood.
Esta diva, sin duda, tenía muchas facetas, aunque lo que nunca se le dio mucho fue el canto. Incluso, en la cinta de My Fair Lady en 1964, su voz fue doblada por Marnie Nixon.
A pesar de esto, Audrey se aventuró a cantar con su propia voz en dos películas, Sabrina (1954) y Breakfast at Tiffany’s (1961).
La canción de Moon River de Breakfast at Tiffany’s que la mayoría conocemos por Frank Sinatra, fue escrita especialmente para Hepburn por Henry Mancini y Johnny Mercer.
En ambas películas ella no se encontraba muy entusiasmada por su voz, pero al final se convenció, y más tarde le confesó a sus hijos el porqué aceptó: “No se trata sólo de lo que dices, sino de cómo lo dices”.
Hubo problemas con su voz, sobre todo en la cinta de Desayuno con Diamantes, pues el jefe de Paramount quería suprimir la parte donde canta Audrey.
La actriz se negó rotundamente y le mandó una carta al CEO de aquella compañía con estas palabras: “Lo que no podemos expresar con palabras o gestos, tú lo has expresado por nosotros, y lo has hecho con imaginación, elegancia y belleza. Eres el más sensible de todos los compositores. Gracias, querido Hank”.
Multipremiada
Ganadora de tres premios Bafta, tres Globos de oro, un Tony y dos premios Oscar: Uno por mejor actriz en la película Roman Holiday, y otro en homenaje a su trabajo humanitario.
Asimismo, fue considerada por el American Film Institute como la tercera mayor leyenda femenina del cine estadounidense, además formó parte de la International Best Dressed List Hall of Fame.


Un poco de su historia…
Hija única del inglés Joseph Victor Anthony Ruston y de su segunda esposa, la baronesa Ella Van Heemstra, una aristócrata neerlandesa que era hija del exgobernador de la Guayana Neerlandesa.
Seamos sinceros, la verdad es que por su porte, sinceramente se ve que venía de la realeza. Tuvo dos medios hermanos por parte de la madre, Alex e Ian. Entre los años 1935 y 1938, Hepburn estudió en una academia privada femenina en Kent, Inglaterra.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el padre de la estrella fue simpatizante de Hitler y durante un tiempo perdieron contacto, sin embargo, años después Audrey logró localizarlo a través de la Cruz Roja y lo mantuvo económicamente hasta el día de su muerte.
Por el otro lado, la actriz se fue a vivir con su madre a casa de su abuelo en Arnhem, donde estudió en el Conservatorio ballet y piano. Es importante mencionar que la protagonista de Sabrina hablaba varios idiomas, entre ellos, inglés, español, francés, neerlandés, italiano y alemán.
La diva estuvo casada en dos veces, la primera con el actor Mel Ferrer, con el quien tuvo a Sean, el cual ahora dirige la fundación Audrey Hepburn Childhood, y la segunda, con Andrea Dotti, un médico italiano, con quien tuvo a otro varón llamado Luca.
Alguna vez en una entrevista ella aseguró que el fracaso de estos dos matrimonios la hicieron sufrir mucho. Los últimos años de su vida tuvo una relación amorosa con Robert Wolders, un neerlandés con quien compartía la pasión de ayudar a las personas más necesitadas.
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Filmes
El papel que la llevó a la fama, sin duda fue Roman Holiday al lado de Gregory Peck. Primero, los productores querían a Elizabeth Taylor, pero el director William Wyler quedó maravillado con el casting de Hepburn.
De hecho, él aseguró: «Tiene todas las cosas que busco: encanto, inocencia y talento. Además es muy divertida. Es absolutamente encantadora. No dudamos en decir que es nuestra chica».
Cuando terminó la grabación de la película, Peck habló a su agente para que cambiaran el poster de la película, pues como el actor ya era conocido, su nombre salía más grande.
Gregory ordenó cambiarlo para que tanto él como la actriz, tuvieran la misma importancia. Se dice que hubo un amorío entre ambos, sin embargo los dos siempre lo negaron.
Otro dato curioso de sus películas fue en My fair Lady, pues cuando se lo ofrecieron ella propuso a Julie Andrews quien hizo la puesta en escena en Broadway.
Los productores no le hicieron caso y se empeñaron en contratarla para el papel. Además, Julie estaba filmando Mary Poppins. Los medios crearon una «rivalidad ficticia» que ellas siempre negaron. Al final las dos películas fueron estrenadas el mismo año y quien se llevó el Oscar fue Andrews.
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Sus últimos días
La última aparición que hizo en cine fue en 1989. Sin embargo, hasta el día de su muerte, nunca dejó de participar activamente con la Unicef, convirtiéndose en embajadora de buena voluntad. Murió de cáncer de colón.
No cabe duda, que podríamos escribir no uno, sino cientos de libros sobre esta fabulosa estrella que sin duda marcó historia en el cine a nivel mundial.
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