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Así fue como Drew Barrymore perdonó a su madre, quien la internó en un centro psiquiátrico siendo una niña

Así fue como Drew Barrymore perdonó a su madre, quien la internó en un centro psiquiátrico siendo una niña
Drew Barrymore tuvo una infancia difícil y su madre no quiso ayudarla.

Drew Barrymore es una de las figuras más emblemáticas de Hollywood no solo por su talento sino también porque es un ejemplo de superación y supervivencia. Para nadie ha sido un secreto que fue una niña sin niñez por su fuerte adicción a las drogas.

El peso de tener una mamá ausente

Al iniciar una carrera siendo una pequeña, su madre Jaid Barrymore, perdió todo control sobre ella porque tampoco supo cómo manejarla. Con el paso de los años, Drew se transformó en una mejor persona y una mujer que ha sabido aprovechar cada día de su vida. Si bien, su vida amorosa no ha sido del todo exitosa, hoy es mamá de dos niñas, Olive y Frankie, quienes se convirtieron en su motor de vida.

Drew Barrymore cuando era niña
Drew Barrymore uvo una infancia turbulenta pero supo sobreponerse y hoy es una reconocida actriz y empresaria.

Drew, a sus 49 años, hoy se convirtió en una mujer fuerte y tras años de lucha el alcohol, por fin pudo alejarse de toda adicción a esto y a las drogas. Barrymore se convirtió en empresaria, además de actriz. Hoy cuenta con uno de los programas más importantes de la televisión de Estados Unidos, The Drew Barrymore Show, y su fama desde niña la respalda. Pero también, Drew viaja más ligero gracias al paso del tiempo que le permitió poner su pasado en perspectiva.

Aunque por años estuvo alejada de su mamá, Drew por fin entendió que vivir del rencor no le serviría de mucho. A pesar de que por ella, la pequeña actriz vivió encerrada en un centro psiquiátrico, hoy agradece esa oscura etapa de su vida porque pudo entender cómo podría sobrevivir sin sus padres. Esta es la historia.

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Drew Barrymore y su rápido ascenso a la fama

Drew tuvo una infancia sumamente complicada por su rápido ascenso a la fama. A los siete años ya la comparaban con Shirley Temple por su frescura, simpatía y confianza frente a las cámaras y tras el éxito de E.T., el extraterrestre. Pero la vorágine del espectáculo la envolvió de tal manera que a los 10 años tuvo su primer encuentro con las drogas, en particular con la marihuana.

La situación rápidamente se salió de sus manos pues a los 12, ya era adicta a la cocaína. Prácticamente, las drogas se volvieron una vía de escape entre la rebeldía, la presión de la fama y de alguna manera, también eran una salida rápida de los problemas en casa. Drew creció con un padre alcohólico y violento y su madre, Jaid, no sabía del todo, cómo manejar la actitud de su hija. Y es que ella creía que el comportamiento de Drew era ‘normal para su edad’. Fue por eso que no se dio cuenta de cómo su hija preadolescente consumía drogas de manera descontrolada.

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Las drogas, el camino de la destrucción de la infancia de Drew

Sin embargo, abrió los ojos de tal manera que internó a Drew en un centro de rehabilitación cuando ella tenía 12. Y en un giro radical, Jaid tomó otro camino al no ver solución con su hija y prefirió internarla en un centro psiquiátrico cuando tenía solo 13 años. Ahí, Drew Barrymore pasó año y medio y cuando le concedieron la emancipación legal, salió de ahí y cortó relación con su madre por mucho tiempo. Obviamente, sentía rencor y de alguna manera, la culpó de su pasado con el alcohol y las drogas.

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El rápido ascenso a la fama provocó un descontrol en la niñez de la actriz.

Y es que Jaid fue quien introdujo a Drew a las noches de fiesta hasta altas horas de la noche, algo no óptimo para una niña. La pequeña actriz había crecido con un padre violento, una madre que no le hacía caso y más bien, la llevó a los clubes nocturnos como Studio 54 cuando era muy pequeña. «Eso estuvo muy mal de mi parte. Pero sentí que si ella estaba conmigo, al menos sabría dónde estaba y qué estaba haciendo. En retrospectiva, ese no era un buen ambiente para ella. Ahora sé que no estaba tomando decisiones y elecciones equivocadas«, reconoció la madre de Drew Barrymore a Los Angeles Times.

Un centro psiquiátrico, la ‘única salida’ para Drew según su madre

Pero Jaid perdió de vista que a los 13 años, Drew Barrymore estaba en su momento más bajo y delicado. «Estaba muy enfadada y mi madre me puso en una ala psiquiátrica», reveló a The Guardian en 2015. «En este lugar me encerraban en habitaciones acolchadas o me ataban con chalecos de fuerza a una camilla», explicó a Howard Stern en su momento. Lo cierto es que Drew siempre fue rebelde por naturaleza y ni siquiera en ese lugar, dejó de serlo. «Algunos días era divertido porque incitaba a las chicas y les decía: ‘a estas personas no les importamos, ¡enseñémosles!», dijo a Stern.

La actriz y ahora conductora estuvo internada en el centro psiquiátrico año y medio. A los 13, fue una terrible experiencia para ella y pensó que no podría perdonar a su madre tan fácil. «Perdió credibilidad como madre al llevarme a un club nocturno en lugar del colegio. Yo estaba fuera de control por culpa de estar trabajando desde los 11 meses… Mi niñez duró tan poco y me hizo crecer demasiado rápido«, escribió Drew Barrymore en su biografía.

Pero el juez le concedió la emancipación a los 14 años y fue entonces cuando perdió toda oportunidad de ser una preadolescente ‘normal’. «No tenía cómo manejar un departamento a esa edad y el juez me dijo que ya podía vivir sola. Era un vecindario peligroso y me daba miedo dormir», explicó Drew en la entrevista para The Guardian. Para ese entonces, Hollywood le había dado la espalda por sus adicciones y ella debía empezar de nuevo. Su vida no tenía control pues se cruzó con varios novios que la llevaron aún más profundo.

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La comprensión y el momento del perdón entre Drew y su madre Jaid Barrymore

A los 18 años, Drew ya se había comprometido en dos ocasiones. Se casó a los 20 y a los dos meses firmó el divorcio. «Mi madre creó un monstruo y no sabía qué hacer con él. Era su último intento y la verdad, yo estaba fuera de control», confesó la presentadora.

Drew con sus hijas
Tras ser madre de Olive y Frankie, sintió empatía por su mamá y la perdonó.

Con el paso del tiempo, Drew Barrymore pudo perdonarla. «Probablemente sintió que no tenía a dónde ir. Estoy segura que vivió con culpa durante muchos años por crear a un monstruo, pero también con dolor porque no le hablaba«, reveló la actriz. Sin embargo, Drew llegó al punto en que tampoco podía cargar con ese rencor que le provocaba tan solo recordar lo vivido por culpa de su madre. «Me sentía tan culpable negando acceso a mí que sentía que estaba cortando la fuente de vida. Fue el sentimiento más duro, el peor dolor que he sentido en mi vida«, puntualizó en dicha entrevista.

El cambio de actitud y de pensamiento se hizo más fuerte cuando Drew Barrymore fue mamá de dos niñas. «Ahora siento bondad hacia mi mamá. Siento empatía y comprensión. Estoy muy feliz de haber encontrado sanación», confesó la actriz. Lo cierto es que su manera de criar a sus hijas es muy distinta a lo que ella vivió. «Le dije a una de ellas: ‘No soy tu amiga, nunca lo seré. Soy tu madre’. Yo tuve una madre así y no pienso hacer lo mismo con ellas», confesó Drew.

Al final, el centro psiquiátrico le brindó lecciones de vida invaluables a Drew. «Quizás era necesario porque de ahí salí convertida en una persona más respetable. Y mis padres no me enseñaron eso», reveló a The Guardian.