La expectativa por la temporada 3 de Luis Miguel, la serie era enorme y finalmente, desde el jueves pasado está disponible en Netflix. Desde el estreno de la segunda parte, surgieron varios detalles, quejas y hasta amenazas de demandas por parte de algunos involucrados en la vida de Luis Miguel. ¿La razón? Muy simple: no querían salir ‘raspados’ o simplemente no querían que se mencionara su nombre como parte de la historia del ídolo mexicano.
Aracely Arámbula fue una pieza muy importante en la vida amorosa de Micky. Pero para no correr riesgos innecesarios, la Chule puso ‘tierra legal’ de por medio para evitar ser mencionada en la serie. La actriz, de 46 años, hizo lo que pudo para protegerse. También advirtió que no habría manera de que ni ella ni sus dos hijos, Miguel y Daniel, aparecieran de forma ficticia. El deseo de Arámbula fue concedido, pero Luis Miguel no pudo evitar enviarle un contundente mensaje a su ex.


La advertencia de Micky
En el penúltimo episodio, se mencionó su nombre. Mientras el Sol estaba contaba su historia a quienes producirían su serie, el cantante fue cuestionado por su padre, Luisito Rey. «No les puedo decir que fue una buena persona, tampoco que fue buen esposo y menos un buen padre. Lo que les puedo decir es que él fue el primero en creer en mí, así que pongan todo, cada trampa, cada estafa… Ah, de Aracely no se habla, ¡eh!», fue la advertencia de Luis Miguel a los productores en la ficción… Y también en la vida real.


Luis Miguel ha sido muy celoso con su vida privada y esta serie era una catársis para él. En los últimos episodios nos dimos cuenta de la importancia de contar su vida pero también, el trabajo que le costó hacerlo. Era evidente que el Sol no necesitaba más prensa que su voz y su talento en el escenario. Sin embargo, en estos seis capítulos vimos su parte más oscura.
Cada tema fue cuidado de manera especial siempre mostrando a un Luis Miguel mucho más humano y el objetivo se cumple en esta última parte. ¿A ustedes qué les pareció?







