La muerte de Matthew Perry el 28 de octubre en su casa de Pallisades, California, dejó en shock a sus fans, y su deceso dio pie a una investigación sobre su muerte que concluyó en diciembre, pero volvió a abrirse ahora.
Reabren investigación sobre muerte de Matthew Perry, tras dar resultado de la autopsia en diciembre 2023
Fue en diciembre pasado cuando se determinó que el motivo de causa de muerte de Perry fue accidental por consumo de ketamina. Pero es hasta ahora que a las autoridades les parece que la cantidad excesiva de este anestésico era excesiva. Sin embargo, la policía de Los Ángeles trabaja en conjunto con la Agencia Antidrogas (DEA) y el Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos en el caso. ¿El motivo? La insistencia en saber por qué el protagonista de Friends tenía tanta droga en su organismo.


«El ahogamiento y otros problemas fueron factores contribuyentes», aseguró el forense que dictó la autopsia del actor, de 54 años, en un comunicado en diciembre. En ese entonces, personas cercanas a Matthew aseguraron que él recibía terapia de infusión de ketamina. Recordemos que este fármaco quirúrgico se utilizaba para anestesia general y en los últimos años, se utiliza como parte del tratamiento para la depresión, ansiedad y el dolor.
[the_ad id=»102809″]
Por dicha razón, para el médico forense fue extraño que Matthew Perry tuviera altos niveles de ketamina en su sangre. Sobre todo porque la había consumido una semana y media antes de morir y ese fármaco suele metabolizarse en cuestión de horas. Además, el famoso Chandler estaba bajo la supervisión de un psiquiatra y un anestesiólogo y al momento de su fallecimiento, no encontraron drogas ilícitas en su casa.
La policía antidrogas investiga la muerte de celebridades por importante motivo
Y es precisamente esta causa lo que no logra convencer a los forenses y, de nueva cuenta, la investigación sobre la muerte de Matthew Perry sigue en curso.
Hasta el momento se desconoce si esto fue una petición familiar, pero existe una razón policial ‘extra’ para ello. Tal parece que las autoridades correspondientes en este tipo de muertes de las celebridades relacionadas con las drogas, los han ayudado a procesar a las personas que suministraban los estupefacientes.


Recordemos casos como Michael Jackson, quien falleció en 2009 por una dosis letal de propofol, un fármaco distribuido por su médico de cabecera Conrad Murray. Dicho sea de paso, el doctor fue declarado culpable de homicidio involuntario en 2011. También, dos hombres fueron condenados por distribuir fentanilo al rapero Mac Miller, tras su muerte por sobredosis de cocaína, alcohol y oxicodona falsificada, en 2018.
[the_ad id=»102810″]







