El documental “Framing Britney Spears” puso en perspectiva y de manera cruel y clara, la vida tan difícil que hasta ahora ha llevado la cantante. Su lucha por la liberación de su fortuna que lleva años en manos de su padre llegó a su fin tras quedar expuesto en dicho documental. Famosos, fans, amigos cercanos y parte de su equipo cercano de trabajo se unieron al #FreeBritneymovement para lograr lo que parecía imposible. Finalmente la semana pasada, un juez de Los Ángeles dictaminó que Jamie, padre de Britney, ya no tendrá el control exclusivo de la fortuna de su hija.


Pero “Framing Britney Spears” solo destapó la primera parte de todo lo que falta por saber de la reina del pop. Britney ya prepara su propio documental para relatar de viva voz su historia pero hay tanto por conocer todavía, que varias televisoras han recabado información que hasta ahora era inalcanzable.
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El punto de quiebre
Esta semana se dio a conocer un documental titualdo “Britney Spears – Breaking point” realizado en 2019 que revela grandes secretos de la estrella. Incluye entrevistas con gente de la industria musical y personas que presenciaron momentos clave en la vida de Spears. ¿Recuerdan estas imágenes de ella rapándose y los paparazzi captando sus mejores tomas? ¡Hoy todo cobra sentido!


Hagamos historia… En 2007, Britney ya era madre de dos niños: Sean y Jayden, de 2 y 1 año respectivamente en aquel entonces. Kevin Federline, el padre de ambos, ya era ex pareja de Britney y había comenzado una lucha por la custodia de los pequeños. Britney tenía 26 y, ciertamente sufría un descontrol porque tenía los ojos del mundo paparazzi clavados en ella en cada paso que daba.
En un intento por ver a sus hijos, Kevin le había negado la entrada a su casa y por supuesto no la dejó ver a los niños. Britney se enfureció y manejó por las calles de Los Ángeles hasta llegar a una estética de belleza. De inmediato pidió que la raparan pero ante la negativa de la estilista, Britney cogió las tijeras para comenzar a cortarse el pelo sola y terminó por raparse con la ayuda de una rasuradora ante los flashes de la lente paparazzi. “Le dije: ‘tú no quieres hacer eso’. Pero ella insistió y no chistó en hacerlo”, relató la estilista al recordar tan traumático evento.


Pero Britney quería más. De la estética fue directo al estudio Body and Soul Tattoo donde se encontró con la tatuadora Emily Wynee-Hughes. “Noté que su melena había desaparecido y recuerdo que le pregunté: ‘¿por qué te rapaste?’ Y su respuesta fue extraña: ‘no quiero que nadie, nadie me toque la cabeza. No quiero que nadie me toque el pelo. Me enferma la gente que toca mi cabello’”, confesó Emily quien cedió a la petición de Britney. La cantante quería un tatuaje de los labios de una mujer y una pequeña cruz.
Lo más impactante para la tatuadora fue que Britney no había llegado sola al estudio. “Había gente con ella a la que parecía no importarle su reacción. Sentí la impotencia y la ansiedad de Britney y la energía tan negativa a su alrededor. Me hizo pensar que todos estaban esperando este punto de quiebre en ella”.


Este triste episodio en la vida de Britney sucedió después de haber abandonado un centro de rehabilitación en la isla de Antigua. Por eso Kevin tenía la custodia de sus hijos sin embargo, la vida de la cantante se estaba desmoronando y aquí fue cuando su padre tomó el control de su fortuna.
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La eterna lucha familiar
La historia de Britney continúa y como ya les contaba, falta mucho más. Por increíble que parezca, su padre Jamie todavía busca una ‘sana convivencia’ con su hija. Después haber sufrido una fuerte enfermedad en el colon que lo hizo pensar en la muerte y logró recuperarse, se vale de chantajes para acercarse a ella. “Usa su enfermedad para que Britney lo visite pero ahora sin la tutela, la reconciliación entre ambos parece algo imposible”, reveló un miembro del equipo de la cantante.


¿Lo triste? Que todavía hay personas en el equipo de Britney que no la creen capaz de seguir adelante sin el apoyo de su padre. Y sobre todo, no creen que su carrera pueda despuntar de nuevo sin un buen manejo económico tal y como lo hacía Jamie. ¡Al menos cuenta con el apoyo de su madre, su hermana y su galán!
El apoyo moral
Lo más importante es que todavía hay gente buena que la procura y como ya les decía, Britney contará su propia verdad. Y también tiene de su lado a personas que ya han trabajado con ella, conocen y aplauden su talento y no piensan dejarla sola.
La compositora Claude Kelly ha trabajado desde 2008 con Britney. “Tiene 39 años y no necesita que la sigan tratando como a una niña sin derecho a nada. Esto es un problema mayor, de derechos humanos y nadie puede negarte el derecho de vivir de la forma en que quieres hacerlo”. De hecho, la compositora señala que otro tipo de celebridades han sufrido escándalos mayores y no han sido juzgados o maltratados de la forma en que Britney lo ha padecido. “Todos tenemos errores y espero que nadie sufra como ella teniendo a un familiar encima de ti diciéndote qué hace y cómo vivir tu vida”.
Así como Claude, varios productores musicales de Britney se dicen estar listos para trabajar con ella apenas lo requiera. Se dice que hay material suficiente como para un par de discos que comprueben su gran talento y la pongan de nuevo en la cima del éxito. ¡Ojalá sea pronto!







