Parece que no hay pareja presidencial que se salve de ser protagonista de alguna polémica, la más reciente pasó entre Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, quienes se han convertido en el tema de conversación por la «cachetada» que le dio ella a él a su llegada a Vietnam, pero lo cierto es que su historia de amor es digna de contarse por lo poco convencional de la misma.
Aunque desde los Campos Elíseos han tratado de desviar la atención del reciente incidente, argumentando que todo se trató de un momento de «relajación», los Macron siguen siendo tendencia.
“Fue un momento de complicidad. No hacía falta más para dar material a los conspiranoicos”, señalaron a la agencia francesa AFP.
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Emmanuel y Brigitte Macron: una historia de amor poco convencional
Pese a que en Francia intentaron, sin éxito, minimizar el golpe que le dio Brigitte a Emmanuel Macron minutos antes de bajar del avión que los llevó a Vietnam, la prensa deseaba conocer la postura del mandatario.
“Mi esposa y yo estábamos bromeando”, afirmó Emmanuel Macron sobre el fuerte empujón que le dio en la cara su mujer usando las dos manos.
Por supuesto que sus declaraciones encendieron aún más la llama de la curiosidad por saber en qué estado se encuentra el matrimonio.
Y es que desde que se convirtieron en figuras públicas, su relación ha sido objeto de críticas y señalamientos, empezando por su historia de amor.


Un romance que nació cuando él era menor de edad
Los inicios de la relación entre Emmanuel y Brigitte Macron surgió en los salones de clases, pero de una forma poco convencional.
El primero contacto se dio en las clases de teatro, cuando un joven Emmanuel de 15 años recibía lecciones de su maestra Brigitte Trogneux, de entonces 40 años.
Brigitte, para ese entonces, estaba casada con el banquero André-Louis Auzière, con quien formó familia a lado de sus tres hijos. Una de ellas, Laurence, era compañera de estudio del propio Emmanuel.
Brigitte pertenecía a una de las familias burguesas más conocidas entre la sociedad francesa, dedicada a la fabricación de chocolates.
Pese a su buena posición económica, Brigitte se volcó en su pasión, las artes, de ahí que se convirtiera en maestra de teatro.
Conoció a Emmanuel cuando ella montaba la obra «El arte de la comedia» de Eduardo De Filippo, donde se dio el flechazo.
Aunque prohibido, Emmanuel Macron y Brigitte decidieron mantener su relación en la clandestinidad.
Sin embargo, cuando los papás de él se enteraron del romance de su hijo con la maestra, lo enviaron a estudiar a París, mientras que ella se quedó en Amiens.
A pesar de la distancia, se dice que Emmanuel le prometió que cuando cumpliera 17 años: «Volveré y me casaré contigo”.
Brigitte, por su parte, se enfrentó al dilema de mantener la relación con Emmanuel u olvidarse de él y retomar su matrimonio a lado de su esposo y sus hijos.
Pero el amor fue más fuerte y en 2006 Brigitte solicitó el divorcio de André-Louis Auzière.


Emmanuel y Brigitte formalizan su relación
Un año después de firmar su divorcio, Brigitte y Emmanuel decidieron formalizar su relación, por lo que se casaron en una ceremonia en Le Touquet.
Él tenía 29 años y ella 54 cuando contrajeron nupcias.
Además de la edad, han sido objeto de teorías conspiratorias, como la que asegura que ella nació siendo hombre y no mujer.
Sin importar que se conocieran en las aulas de clase cuando él era menor de edad, que ella estaba casada cuando comenzaron a salir y que ella es 25 años más grande que él, el matrimonio Macron ha demostrado que su amor va más allá de un capricho y los años les han dado la razón.
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