En medio de los incendios que han arrasado la ciudad de Los Angeles, el nombre de Chester Griffiths se ha convertido en tendencia.
Se trata del neurocirujano, considerado ya por muchos, como un héroe sin capa, luego de las acciones que ha emprendido como voluntario en medio del desastre por el fuego que ha arrasado en la ciudad.
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Chester Griffiths salva del fuego la casa de sus vecinos
A pesar de la advertencia de las autoridades de evacuar algunos vecindarios de Los Angeles, el médico Chester Griffiths prefirió quedarse y ayudar a controlar el fuego.
En completa conciencia, el médico Chester Griffiths ignoró las recomendaciones de los cuerpos de emergencia y en su lugar se quedó a ayudarlos a que las propiedades de sus vecinos no fueran alcanzadas por el fuego.
«Siempre habíamos sabido que algún día se produciría un incendio, pero no sabíamos cuándo», comentó Griffiths en entrevista con el programa Today de la BBC.
Dr. Chester Griffiths (left, below), a brain surgeon from Malibu, demonstrated remarkable bravery during the recent wildfires that threatened his neighborhood. As the fires approached, he, along with his son and a neighbor, took decisive action to protect their homes. Equipped… pic.twitter.com/wp8DZB1Oti
— Rich Tehrani (@rtehrani) January 12, 2025
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El plan de Chester Griffiths para hacerle frente a los incendios
Durante la entrevista, Chester Griffiths comentó que antes de que el fuego se saliera de control, él se encontraba realizando una cirugía.
Una vez que concluyó con su trabajo como médico, se trasladó a su vecindario y junto con su amigo y vecino Clayton Colbert armaron un plan para ayudar en el rescate de las propiedades.
«Las casas se derrumbaban como fichas de dominó», recordó sobre el día que llegó y vio como el fuego arrasaba todo a su paso.
Según relató, él, su hijo y su vecino Clayton conectaron cuatro mangueras a una toma de agua para apagar el incendio que consumía los techos y tejados de las casas de sus vecinos.
Además, de echar tierra al fuego que se extendía por el suelo.
«Durante unas 12 horas nos cayeron encima brasas ardientes», comentó el doctor Griffiths, que se apoyó también de palas y mascarillas.
Días después, recordó que los bomberos se les unieron, a punto de cumplir una semana intentando sofocar el fuego.
«Ellos consideraron que no se podían salvar todas las casas», recordó Griffiths, pues tanto ellos como los bomberos contaban con recursos limitados.
«Por eso es tan importante formarse con antelación, disponer de equipo y contar con el apoyo de la comunidad», expresó.
Orgulloso de su padre, Chester, hijo de 24 años de neurocirujano, quien se le unió para salvar las casas de sus vecinos y controlar los incendios que se acercaban, reconoció la labor que hizo su papá y su amigo vecino.
“Se ha estado preparando para esto durante mucho tiempo. Es un campeón, tiene una mentalidad de guerrero”, comentó el joven.


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