Cristiano Ronaldo, de 36 años, ha puesto de cabeza a la industria refresquera. En particular a Coca-Cola, patrocinador oficial de la Eurocopa 2020. Digamos que el futbolista puso el ejemplo que varios quisieran, pero no todos pueden seguir: eliminar los refrescos de su vida. En este caso… de su vista.
Desde el lunes se hizo viral un video del futbolista en una rueda de prensa tras un partido. Al sentarse, Ronaldo quitó las dos botellas de refresco para cambiarlas por agua. Sí, eso habla de la vida tan saludable que lleva Cristiano que, por supuesto, no incluye bebidas carbonatadas. Pero quizá no pensó (o no le importó) en los problemas que esto podía ocasionar a la empresa Coca-Cola.


El impacto de Cristiano Ronaldo
Este gesto del futbolista provocó pérdidas de hasta cuatro mil millones de dólares para la empresa refresquera. La estrella del Portugal se encuentra en la Eurocopa y prácticamente es una de las figuras que más llama la atención de la prensa, el público y el mundo. Sus acciones cuentan y valen mucho. Se trata de un jugador de alto renombre y con gran impacto a nivel deportivo, monetario y estratégico para una empresa.


Esta acción de Cristiano Ronaldo no podría ni debería ser imitada de manera tan fácil por el resto de los jugadores o deportistas. Básicamente, en México los futbolistas lo tienen prohibido y en Estados Unidos podría provocar una fuerte sanción para el futbolista que se atreva a hacer lo mismo que el portugués. El hecho es de que se trata de un patrocinio que implica contribuciones económicas y necesarias en un evento. Un patrocinio es básico para que se lleven a cabo y en este caso, el nombre de Coca-Cola está por todas partes de la Eurocopa.
Hasta el momento, la empresa refresquera no ha hecho ni hará, según parece, comentarios al respecto. Sin embargo, la UEFA, el organismo rector del futbol europeo, tuvo que dar la cara. «Coca-Cola ofrece una gama de bebidas que se adaptan a diferentes gustos y necesidades que están a disposición de los jugadores durante todo el torneo. Esto incluye aguas, bebidas deportivas isotónicas y jugos, café y té, así como Coca-Cola. A los jugadores se les ofrece agua o refresco cuando llegan a las conferencias de prensa y ellos pueden elegir su bebida», se advierte en el comunicado.


El buen ejemplo del futbolista
Ronaldo tampoco ha hecho más comentarios al respecto, pero obviamente dio la nota. Es un hombre sano, preocupado por su físico y sí, evita a toda costa promover algo que no sea congruente con su manera de pensar, actuar y, mucho menos, que no vaya de acuerdo a su sano estilo de vida. Eso sí, en algún momento el futbolista admitió que tampoco beber refresco es algo completamente prohibido para sus hijos. «De vez en cuando mi hijo bebe Coca-Cola o Fanta y come papas fritas, pero eso no me gusta», confesó el futbolista.
Ayer también sucedió un caso similar con el futbolista francés Paul Pogba. Esta vez no se trató de un refresco sino de una botella de cerveza sin alcohol de Heineken que quitó de la mesa. Pero en este caso se trató de algo más personal, ya que el futbolista no bebe alcohol y no le gusta ser relacionado con ningún tipo de producto de este tipo.
Sea como sea, Cristiano Ronaldo ha marcado un precedente. Tal vez hasta logre que los patrocinadores modifiquen y justifiquen su presencia en este tipo de eventos de otra forma en un futuro. ¿Ustedes qué opinan?
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