El coronavirus no da tregua y las olas de contagios han provocado cambios en el mundo que jamás hubiéramos imaginado. Aunque hay países que ya han levantado el uso obligatorio de cubrebocas, en otros como el Reino Unido, los contagios siguen a la orden del día aun con las mascarillas. El príncipe Carlos encendió las alarmas de nueva cuenta al contagiarse por segunda vez de COVID-19.
El día de ayer, se emitió el comunicado oficial de Clarence House confirmando que el príncipe de Gales había dado positivo de nuevo. La primera vez que se contagió fue en marzo de 2020 y, por fortuna, fueron síntomas leves. Y esta vez se espera que sea igual ya que el hijo de la reina Isabel II cuenta con sus tres dosis de la vacuna. Pero lo lamentable, es que esto ha encendido las alarmas en el Palacio de Buckingham por la salud de su madre, aUn cuando el príncipe está confinado.


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Y es que su majestad se ha mantenido a salvo a pesar de los contagios de varios miembros de la familia además de Carlos. La princesa Ana contrajo el virus en diciembre y el príncipe William también dio positivo a COVID-19 en abril del 2020, un mes después de su padre. La única diferencia fue que William sí tuvo pequeñas dificultades respiratorias según el informe publicado por The Sun.
Pero la casa real británica no ha sido la única afectada. ¿Quién más?
El 9 de febrero se dio a conocer que el rey Felipe VI había dado positivo después de presentar síntomas leves. Por lo mismo, su majestad mantendrá su actividad institucional desde su residencia y su familia se someterá a los protocolos de seguridad como el aislamiento para evitar más contagios.


Pero también su padre pasó por la misma situación. Al parecer, Juan Carlos I se contagió en noviembre de 2021, aunque mantuvo en secreto la noticia. El diario español El Mundo reveló que el rey canceló un almuerzo con Mohamed bin Zayed Al Nahyan por no encontrarse bien de salud y fue a dar al hospital con síntomas leves.


En Dinamarca el virus llegó fuerte. La reina Margarita se vio obligada a cancelar la celebración de sus 50 años en el trono tras contagiarse de COVID-19. Mientras que la princesa Mary sufrió las consecuencias del virus a mediados de diciembre pasado.


Por otra parte, Alberto de Mónaco fue el primer jefe de Estado en contagiarse de coronavirus en marzo de 2020. Digamos que cuando la COVID-19 entraba de manera triunfal a todo el mundo. Por fortuna, su estado de salud se mantuvo estable a pesar de haber sido hospitalizado por unos días.
La Casa Real sueca, la más afectada por Covid-19
Suecia no ha sido la excepción. Los reyes Silvia y Carlos XVI iniciaron el 2022 contagiados aun con sus tres dosis de la vacuna cada uno. Ambos se encuentran en perfecto estado de salud, pero justo en ese mismo mes se confirmó que Daniel Westling y Victoria de Suecia, la heredera al trono sueco, se contagiaron en marzo de 2021.


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Pero Carlos Felipe y Sofia tampoco se salvaron. La pareja tuvo que mantenerse en cuarentena tras presentar síntomas de gripe leves en 2021.
En Holanda, la corona estuvo en riesgo luego de que la princesa Beatriz diera positivo a COVID-19 en diciembre de 2021. Permaneció aislada y afortunadamente, su recuperación fue rápida.


En agosto de 2021, Ingrid Alexandra de Noruega, dio el primer positivo en la familia real. Por tal motivo, sus padres cancelaron el programa de actividades que marcaban la celebración de su aniversario de bodas.
Finalmente en Luxemburgo, dos royals se vieron afectados por coronavirus: Enrique, el gran duque, y Guillermo, el príncipe heredero. Ambos pasaron días aislados de la familia pero con el ánimo suficiente para seguir trabajando desde su residencia.







