Gloria Zarza Guadarrama hizo historia en el deporte mexicano al obtener la primera medalla de oro para México en los Juegos Paralímpicos de París 2024. A sus 40 años, la atleta se coronó campeona en lanzamiento de bala F54 con una impresionante marca de 8,06 metros. La mexicana superó a sus contrincantes de Brasil y Uzbekistán.
La victoria de Zarza no solo es un triunfo deportivo sino la culminación de años de esfuerzo, disciplina y superación personal, características que han definido su vida. “Fue muy emocionante, porque escuchar todos esos aplausos y ver a mucha gente ahí, fue algo bien importante”, expresó Zarza tras su victoria. Entre la emotividad del momento, Gloria reflexionó al respecto.


“Quería contener las lágrimas, pero no pude”.
El deseo de escuchar el Himno Nacional de nuestro país, que por tanto tiempo había anhelado, la llevó a tocar la icónica campana de los campeones instalada a un lado de la pista en el Stade de France, un gesto simbólico de su triunfo.
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Los inicios de Gloria Zarza, una heroína del deporte
Nacida en 1984 en Zinacantepec, un municipio del Estado de México, Gloria Zarza creció en un entorno con complicaciones económicas y problemas de salud que marcaron su infancia. “Mi infancia fue algo triste y no me da pena decirlo, ni recordarlo. Creo que ‘lo que no te mata te hace más fuerte’”. A consecuencia de secuelas de la poliomielitis que adquirió en su niñez, sus primeras experiencias educativas y sociales fueron limitadas. Y es que la atleta asistió a una escuela especial donde enfrentó muchas restricciones.
Sin embargo, su vida cambió radicalmente a los 28 años. Con el afán de motivarla, su esposo la animó a hacer ejercicio mientras él corría. “Tenía muchos problemas de salud y no era de activarme. Pensaba: ‘¿cómo me voy a activar? Cómo una persona con silla de ruedas va a hacer ejercicio’”, recuerda. Pero esos paseos rodando junto a su esposo la llevaron a un centro paralímpico, donde descubrió un nuevo mundo lleno de posibilidades. “Me emocionó entrar a ese centro y ver los aparatos adaptados para personas como yo”, compartió. Fue ahí donde encontró su verdadera pasión: el lanzamiento de bala.


La fuerza de un sueño para representar a México
Desde su ingreso al ámbito deportivo, Gloria Zarza no ha mirado atrás. Su dedicación y trabajo arduo le valieron la medalla de plata en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, donde alcanzó una destacada marca de 8,06 metros. “He trabajado mucho para ello y sí lo había pensado, lo había soñado”, declaró con orgullo tras recibir su oro en París. A lo largo de su trayectoria, ha afrontado no solo la adversidad física, sino también la falta de apoyo a los atletas en México, un reto que ha enfrentado con valentía y determinación.
La motivación más importante para Gloria proviene de su familia, en especial de su hijo. Es él quien siempre le recuerda que La vida es un vals, un tema de Diego Torres, que se volvió su fuente de inspiración. “En su momento fue una canción que me impulsó demasiado y lo sigue haciendo. Es una canción que mi hijo siempre me pone”, compartió la atleta.


La historia de Gloria Zarza es un testimonio poderoso de superación y resiliencia. Con su medalla de oro no solo ha puesto a México en el podio, sino que ha demostrado que con esfuerzo y pasión, es posible alcanzar los sueños más altos. Más aún cuando las circunstancias son desafiantes. Su legado en el deporte paralímpico inspira a todos aquellos que enfrentan adversidades, mostrándoles que realmente, “lo que no te mata, te hace más fuerte”. ¡Qué orgullo, Gloria!
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