El papa Francisco, a sus 85 años, expresó que disminuirá sus actividades o que es posible que incluso llegue a retirarse. El pasado sábado, dijo lo difícil que fue su reciente peregrinaje a Canadá.
Durante el vuelo de regreso de su viaje de una semana de duración a ese país, el papa Francisco comentó que este peregrinaje había resultado ser una verdadera prueba para él. Todo esto, por la rotura de un ligamento en su rodilla derecha que le ha provocado dificultades para caminar.
Afirmó ante los medios que anteriormente no había pensado en jubilarse, sin embargo, “la puerta está abierta” y comentó que considera que no habría nada de malo en retirarse. Así lo dijo: “ No es nada extraño. No es una catástrofe. Se puede cambiar al papa”.
A pesar de tener varios viajes en el horizonte, el papa se ve obligado a reducir su agenda
El padecimiento del sumo pontífice no es nuevo. Él mismo expresó en mayo pasado: “Estoy así desde hace un tiempo, no puedo caminar”. Su médico le instruyó permanecer sentado durante sus visitas. No obstante, él ha intentado continuar cumpliendo con los viajes que tiene planeados para este año.
Desafortunadamente, este fin de semana, ya con el agotamiento del regreso de un viaje tan largo como es el trayecto del territorio de Nunavut, un lugar remoto muy al norte de Canadá, el papa reflexionó sobre la posibilidad de llevar a cabo sus futuras actividades, una vez que tuvo que hacer uso de una silla de ruedas, una caminadora y un bastón para poder movilizarse. Lo anterior le impide tener un contacto más directo con sus fieles y, a pesar de que el máximo representante de la Iglesia católica ha intentado cumplir con sus deberes, ahora se percata de que su vitalidad está en merma: “Creo que a mi edad y con estas limitaciones, tengo que ahorrar energía para poder servir a la Iglesia o, por el contrario, pensar en la posibilidad de hacerme a un lado”.
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Lo que pueden esperar en un futuro próximo los fieles del papa Francisco
La rotura del ligamento en la rodilla derecha del papa se dio a principios de año. Tras una terapia con láser y magnetoterapia, se ha tratado con infiltraciones que ayudan a reparar la lesión. Sin embargo, es notorio que aún no ha recuperado la movilidad de su pierna derecha y que el dolor permanece vigente.
Él mismo eliminó la posibilidad de someterse a una cirugía de rodilla pues considera que no es seguro que sea verdaderamente efectiva, además de que aún cree que sufre los efectos de la anestesia por la intervención a la que se sometió en julio de 2021, con el fin de retirar 33cm de su intestino grueso; ésta duró 6 horas.
A pesar de lo anterior, el papa Francisco confirmó que planea viajar a Kazajistán a mediados de septiembre, así como a Kiev, para intervenir en la guerra ruso-ucraniana. Aunado a esto, desea poder reagendar su viaje –cancelado por causa de su salud– al sur de Sudán, así como retrasar la travesía al Congo, parte de ese trayecto, para el año próximo.
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