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Pauline, 100 por ciento Grimaldi

Pauline, 100 por ciento Grimaldi

La hija de Estefanía de Mónaco se abre paso como diseñadora de modas y sin escándalos, muy lejos de como lo hicieron en su momento su mamá, su tía Carolina y hasta su prima Carlota. Veamos cómo lo está logrando hoy que cumple 26 años.

Las mujeres de Mónaco nos fascinan desde que Grace Kelly se convirtió en soberana de un país sofisticado, como ellas. Sus descendientes se han distinguido por su belleza y hasta por sus escándalos y amores. Aunque hoy su vida es estable, Carolina, Estefanía y Carlota (hija de la primera) han acaparado noticias por su agitada vida amorosa, lo que ha dejado con pocos reflectores a sus actividades de trabajo y filantrópicas.

Sin embargo, hoy existe una Grimaldi que está trascendiendo justo por su trabajo y no por su vida privada. Es nada menos que Pauline Ducruet, la segunda hija de Estefanía y su exmarido y exguardaespaldas, Daniel Ducruet.

La joven, que este 4 de mayo cumple apenas 26 años, confecciona su propio camino (y sin escándalos) en medio de una familia de iconos de moda y mujeres top de la realeza, pues además de su madre, su tía y su prima, se encuentran Charlene, esposa de su tío Alberto; Beatrice Borromeo, esposa de su primo hermano Pierre Casiraghi, y su abuela Grace de Mónaco, la más deslumbrante de todas.

Sirena real

Quizá por su vida tan expuesta a los medios en su juventud, Estefanía de Mónaco puso especial cuidado en sus pequeños, Louis, Pauline (hijos de Daniel Ducruet) y Camille (hija de Jean Raymond Gottlieb, otro de sus guardaespaldas), de quienes hasta hace unos años apenas aparecían en fotos y en medios. Hoy, siendo mayores y con las redes sociales en pleno, los tres se han encargado de darse a conocer, y quien más ha destacado es Pauline.

Fue durante su adolescencia que esta Grimaldi comenzó a ser noticia, primero por su gusto por el deporte y el mundo circense, en el que Estefanía involucró a sus tres hijos cuando se enroló en una caravana al lado del suizo Franco Knie, dueño de un reconocido circo y su pareja durante dos años, hasta 2002.

Alentada por su mamá, quien la practicó en su juventud, Pauline hizo gimnasia rítmica y después artes circenses, a tal grado que a los seis años debutó como una pequeña domadora de elefantes. Pero en la adolescencia, su pasión por la natación y los clavados estaba declarada.

En 2010, con 16 años, representó a su país en trampolín de 3 metros en algunas competencias europeas que culminaron en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur, ese mismo año, hasta donde la acompañaron su tío Alberto y sus padres, claro.

“Sólo soy una vieja buena madre. Estoy aquí para alentar a mi hija”, dijo una orgullosa Estefanía a la revista francesa Gala. En esa ocasión, el mismo medio reportó que Pauline quedó en duodécimo lugar, nada mal para una competencia mundial.

 

Sin perder el glamour

Aun así no dejó de lado su amor el arte circense, Pauline cada año está presente en el Festival de Circo de Montecarlo, creado por su abuelo Raniero en 1974, y ha sido jurado de los Influencer Awards Monaco, para jóvenes talentos circenses que creó junto con Estefanía en 2012.

No es todo, otra actividad en la que Pauline se ha involucrado, de nuevo gracias a la influencia de su mamá, es en la lucha contra el sida, pues asiste tanto a manifestaciones públicas como a galas de recaudación como la de amfAR y de la Fundación Fight Aids.

Lo mejor es que ninguna de estas actividades le ha quitado el “gen Estefanía”, de vivir intensamente la vida. Pauline muestra en Instagram sus viajes, fiestas, amigos y amores, desde sus relaciones con el futbolista Paul-Noël Ettori y con el empresario y DJ Maxime Giaccardi (su novio desde 2014), hasta su participación en un rally femenino en Marruecos, en 2018, al lado de Jazmine Grimaldi, la hija mayor de su tío Alberto.

 

El llamado de la moda

Aunque también podría ser el llamado de las Grimaldi, pues desde Grace hasta Carlota, prácticamente todas tienen un buen gusto que las ha hecho brillar.

Una especie de fetiche o amuleto que revela este mood Grimaldi es el abrigo Givenchy de Grace Kelly que Carolina, su tía, le regaló a Pauline en la Navidad de 2013: «No lo uso a menudo porque es muy delicado y sensible, pero es una de los mejores piezas de mi guardarropa», le contó a la revista Gala en noviembre pasado.

Y es que Pauline manifestó desde muy joven su deseo por llegar a ese sofisticado mundo en el que las mujeres Grimaldi han dado cátedra de estilo. Y ella lo ha hecho tanto en su faceta de influencer como de diseñadora. «Siempre me ha interesado la moda, ni siquiera dejaba que mi madre me ayudara, quería elegir mi ropa sola. Siempre ha sido parte de mi vida», le dijo a la edición italiana de Elle el año pasado. Actualmente, su IG cuenta con más de 71 mil seguidores.

 

 

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🖤💚💙🖤 #actnatural #strikethepose

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Terminó bachillerato en 2012

Al poco tiempo comenzó su camino en el mundo fashion, pues se matriculó en Estilismo en el reconocido Instituto Marangoni de París, donde estudió durante tres años. En ese periodo hizo prácticas y trabajó para Louis Vuitton, Vogue y Maison Rabih Kayrouz. Pauline dijo hace unas semanas a Vogue España que entonces su carrera parecía encaminarse a ser estilista y editora de moda, pero que la pasión por el diseño de modas fue mayor, y en 2015 se inscribió en la prestigiosa Parsons de Nueva York. Al concluir la carrera, trabajó con Yves Saint Laurent y Gucci, ni más ni menos.

En ese momento de su vida, Pauline inició una mayor actividad en redes sociales, su Instagram se convirtió en el escaparate de su vida personal, social y profesional; comenzó a convertirse en una influencer de moda que asistía a los mejores desfiles o mostraba sus looks. Y aunque muy probablemente ser una Grimaldi ha influido, ella dice que quiere «trabajar duro para que eso cambie algún día», como la citó el diario El País en febrero de 2018.

Y vaya que ha trabajado, en 2017 lanzó su primera colección, Altered Designs con su amiga Maria Zarc. Tan sólo un año después derivó en algo propio, Alter, “una marca unisex de alta moda… que mezcla diseños clásicos y moderno, para cualquiera que crea que todos deberían ser libres de usar lo que quieran, independientemente de los hábitos sociales específicos y las normas de género”, dice en su website. Toda una declaración de principios de una emprendedora que busca su propio camino.

Sueño realizado

Junio de 2019 supuso un gran momento para la diseñadora, cuando presentó la primera colección de Alter durante la semana de la moda masculina primavera/verano 2020 en París. Sus padres, Estefanía y Daniel Ducret, acompañado por su actual esposa; Louis y Camille, así como Carlota Casiraghi estuvieron en la front row. Con el apoyo total de su familia, Pauline había dado el primer paso en grande.

Su naciente carrera se anotó otro éxito con el exquisito traje novia que creó para su cuñada, Marie Chevallier, quien se casó con su hermano Louis en julio del año pasado. En la pieza corte princesa resaltaron los motivos florales en el talle y la parte baja. “Lous y Marie confiaron en mí para diseñar el vestido, fue el mayor honor para mí y un momento muy especial para todos nosotros”, comentó Pauline a Vogue España.

Hace sólo unas semanas regresó a las pasarelas, al presentar la colección otoño-invierno 2020-2021 de Alter en la París Fashion Week. Las telas satinadas en rojo, plateado y dorado que mostró Pauline son un homenaje al espíritu circense que prevalece en su vida, y tanto ella como su madre y su hermana coordinaron sus outfits con este estilo durante el evento, que implicó otro paso exitoso y firme en su carrera.

Hoy, Pauline vive entre París, Mónaco y Nueva York. Inmersa en su rol como toda una royal y sobre todo en el trabajo que la apasiona, ella está revelando su independencia y que ser una Grimaldi entraña una tradición que, quizá, su abuela inició sin darse cuenta en el mundo de la moda, y a la que ella se ha rendido. No por nada su segundo nombre es Grace.

 

#ReginaTeLoCuentaMejor