Después de cinco meses fuera de Mónaco, la princesa Charlène ya puede tomar un avión que la llevará de vuelta a casa. Su regreso es inminente y será mucho antes de lo previsto.
Hace unos días, el príncipe Alberto aseguró a la revista francesa Point de Vue, que era muy probable que su esposa estuviera en Mónaco para la Fiesta Nacional el 19 de noviembre. Sin embargo, la fecha podría adelantarse. Y es que Charlène podría acompañar a su marido a la Expo de Dubái el 13 de noviembre. Pero, ¿cómo fue que de pronto la princesa ya fue dada de alta?
Su cuñada Chantell, esposa de su hermano Sean Wittstock, confirmó la noticia. Ella es la encargada de apoyar a la exnadadora con sus relaciones públicas en Sudáfrica y es portavoz de su fundación en dicho país. «Se está recuperando y ha sido declarada apta para volar de nuevo», apuntó Chantell. Además, aseguró que se espera que pueda volar en las próximas dos semanas. Eso le daría tiempo suficiente para llegar a casa y comenzar a cumplir sus compromisos oficiales.


Para Charlène, esta separación de casa y de su propia familia, le trajo bastantes ‘puntos’ negativos. Si bien, su ausencia se debió a una importante complicación de salud, la princesa tuvo que enfrentar cientos de rumores sobre su matrimonio a la distancia. Crisis matrimonial, divorcio inminente, un ‘acuerdo’ para separase en paz y la construcción de su propia casa en Sudáfrica fueron algunos de los temas que ocuparon los titulares de la prensa durante su lejanía de Mónaco.
La próxima semana, Alberto participará en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP26 en Glasgow. El príncipe viajará con sus hijos, Jacques y Gabriella, quienes tienen unos días de vacaciones escolares. «No quería dejarlos solos en Mónaco. Estarán conmigo antes de que regrese Charlène», aseguró a la revista People. Por lo mismo, los tiempos coinciden con la fecha revelada por Chantell alegando que su cuñada volvería a Mónaco en un lapso de dos semanas.


Mientras tanto, los pequeños Jacques y Gabriella, de seis años, cumplirán con una cita oficial en Escocia y seguramente, visitarán museos y varios lugares de interés mientras su padre trabaja. Se trata de la primera gran aparición de los niños a nivel mundial y están más que acostumbrados a los actos oficiales desde que eran bebés.
Su madre, la princesa Charlène está sumamente orgullosa de sus hijos y los extraña a montones. Han sido meses sin verlos a diario y tres cirugías que la mantuvieron al borde de la desesperación por una infección que no cedía. Pero el víacrucis ha terminado. En pocos días tendremos la foto de la princesa en un avión o una postal en sus redes sociales marcando tan importante suceso: su regreso a casa.
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