El príncipe Andrés debe tomar medidas extremas por su bien y el de su familia. Al menos… por la reina Isabel II. De momento ha decidido refugiarse en Balmoral y, de paso, invitar a su ex, Sarah Ferguson, a unirse en el sitio vacacional de los royals.
Es su hermano Carlos quien afirma que por ahora Andrés no volverá a ‘la vida real’ tras las acusaciones de agresión sexual en su contra. El tema parecía ‘olvidado’ y ahora toma mucha más fuerza por la demanda de la víctima en contra del príncipe.


El príncipe Carlos considera que estas acusaciones son ‘irresolubles’, mientras que la funcionaria de Scotland Yard revisa por tercera vez este caso. El padre de William y Harry se ha dado cuenta de que la posición de su hermano como miembro de la realeza es irrecuperable. El tema de abuso sexual ha provocado un constante escrutinio público y una presión mediática exhaustiva hacia la familia real.
Fuentes cercanas a la realeza afirman que estos señalamientos los pueden afectar de manera irreparable. «Esto será un daño indeseable a la reputación de la institución», confesó la fuente al London Times. Carlos ama a su hermano y por supuesto que desea ayudarlo, el problema es que considera que su caso no tiene solución. «Siente empatía por los ataques que soporta su hermano, pero desde hace tiempo piensa que es un problema imposible de resolver», apuntó la fuente.
Dicho esto, Carlos considera que será mejor que Andrés permanezca fuera de todo evento público e incluso, de la vida real. Estas acusaciones van y vienen desde hace mucho tiempo y podrían empeorar.


Recordemos que fue en 2019 cuando el príncipe Andrés anunció que se alejaría de las funciones públicas. Esto después de una denuncia en su contra y una comprometedora entrevista de su parte para la BBC. Sus declaraciones fueron sumamente contraproducentes y lo pusieron en la mira. El hijo menor de la monarca habló de su relación con el pederasta Jeffrey Epstein y negó conocer a Virginia Roberts Giuffre, la mujer que lo acusó de abuso sexual. Cuando ella conoció al príncipe era apenas una adolescente y fue obligada a tener relaciones sexuales con Andrés en tres ocasiones entre 1999 y 2002.


Virginia presentó una fotografía junto al príncipe que le dio vuelta al mundo pero que Andrés desconoció. De hecho, junto a ambos aparecía Ghislaine Maxwell, la socia de Epstein que además, reclutaba a las jovencitas.
Esta semana, las acusaciones de Virginia tomaron fuerza de nuevo porque Giuffre presentó una demanda en Nueva York citando la Ley de Víctimas Infantiles. «Fui traficada y abusada sexualmente por él», confesó la víctima a la revista People en referencia al príncipe. «Estoy responsabilizando al príncipe Andrés por lo que me hizo. Los poderosos y ricos no están exentos de ser responsabilizados por sus acciones. Espero que otras víctimas vean que es posible no vivir en silencio y miedo, sino reclamar la propia vida al hablar y exigir justicia».


Andrés permanece en silencio porque, prácticamente, está refugiado en Balmoral. La situación es muy complicada y más para el príncipe Carlos pues siendo el heredero al trono, no desea que su mandato esté marcado por el oscuro pasado de su hermano.


Esta vez, el Servicio de Policía Metropolitana del Reino Unido se ha mostrado enérgico ante el caso y no piensa darle carpetazo. «Por supuesto que haremos que se revise nuevamente nuestra decisión», advirtió la comisionada Cressida Dick. «Nadie está por encima de la ley». ¿Será que ahora sí Andrés deba presentarse a declarar en Nueva York o incluso, pueda pisar la cárcel?
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