Bill y Melinda Gates pusieron punto final a su matrimonio después de 27 años juntos. Ante el asombro del mundo y sus propios hijos, la pareja compartió la noticia en sus redes sociales el día de ayer.


Después de mucho meditarlo, Melinda solicitó oficialmente el divorcio en el condado de King, Washington. En la petición que obtuvieron varios medios como People, se establece que el matrimonio entre Bill, de 65 años, y Melinda, de 56, ‘irremediablemente roto’. Tampoco está claro la fecha exacta de la separación pero es un hecho que su futura ex esposa ‘no necesita ni requiere manutención conyugal’.
En la petición se apunta lo siguiente. «Le pedimos a la corte que disuelva nuestro matrimonio y que nuestra comunidad marital terminó en la fecha indicada en nuestro contrato de separación». En el comunicado oficial de Bill Gates en su cuenta de twitter, el mismo que compartió Melinda, el magnate asegura que «ya no creemos que podamos crecer juntos como pareja en esta próxima fase de nuestras vidas».
«Después de pensarlo mucho y trabajar mucho en nuestra relación, hemos tomado la decisión de poner fin a nuestro matrimonio. Durante los últimos 27 años hemos criado a tres hijos increíbles y construido una base que funciona en todo el mundo para permitir que todas las personas lleven una vida saludable y productiva». Con esto se hace referencia a la Fundación Bill y Melinda Gates que fundaron en 2000 y tiene un valor actual de más de $40 mil millones de dólares.


Bill y Melinda Gates se casaron el año nuevo de 1994 en Lanai, Hawái y tienen tres hijos ya adultos. Jennnifer Katharine, de 25 años, Rory John, de 21, y Phoebe Adele, de 18. Aunque sus hijos estaban al tanto de esta separación, el final de este matrimonio implica que hay varios miles de millones de dólares en juego. Vamos por partes…
¿Cuántos millones de dólares están en juego entre Bill y Melinda?
Aunque la petición de divorcio ya está en la corte, está previsto que la pareja comparezca ante el tribunal hasta abril de 2022. Su caso será revisado el próximo mes de septiembre y su fecha de resolución es decir, ya después de haberse tomado en cuenta los cambios que pudieran existir en su acuerdo, está fijada en marzo de 2022.
De hecho quizá por protección, Melinda presentó una orden temporal automática que establece restricciones financieras. Esto es que tanto ella como Bill no pueden deshacerse de ninguna propiedad o realizar cambios en pólizas de seguros médicos o de vida. Sin duda hay mucho en juego.


Las vidas de Bill y Melinda han ido de la mano. El crecimiento de ambos a nivel profesional fue directamente proporcional a su matrimonio. La división de sus ‘bienes’ no será un asunto sencillo aunque parecen estar en los mejores términos.
Como ya mencionábamos, la pareja se conoció en aquella ‘pequeña empresa’ Microsoft y el resto fue historia. En 2000, ambos lanzaron la Fundación Bill y Melinda Gates en la cual ambos continuarán trabajando.
A lo largo de los años, la pareja compró varias casas. La más notable es una mansión frente al mar llamada ‘Xanadu 2.0’ en Medina, Washington. Es una propiedad de más de seis mil metros cuadrados. Su valor a partir de 2020 era de casi $131 millones de dólares. Alguno de los dos podría quedarse con ella. En abril de 2020, la pareja compró una nueva de $43 millones en Del Mar, California.


Ahora veamos el valor individual que sin duda, será donde el caso se ponga interesante. Según Forbes, Bill tiene un valor de $130.5 mil millones de dólares. Es una de las personas más ricas del mundo. Renunció como presidente de Microsoft en 2014, pero todavía posee el 1.34% de la empresa. Tiene acciones en la empresa de publicidad e integración de marcas Branded Entertainment Network, y es el presidente de TerraPower, una empresa de diseño de reactores nucleares.
La división de bienes también podría incluir otras propiedades que tienen en Florida y América Central además de aviones y autos de lujo.


El patrimonio individual de Melinda hasta ahora no se ha hecho público, pero ella es quien más se ha involucrado en los asuntos de la fundación. Lo que es digno de admirarse es que no solicita manutención de su cónyuge o de los hijos. Lo que más le importa es que la corte apruebe su contrato de separación. ¡Seguro ahí está lo importante!
El contrato se mantendrá en privado pero fue acordado por la pareja. Ahí obviamente está la división de bienes inmuebles, la propiedad personal, las deudas y las responsabilidades que Bill y Melinda tendrán a partir de firmar su divorcio.







