Rebel Wilson aprovechó la pandemia a su favor. La actriz, de 41 años, se puso como objetivo su propia transformación física desde que inició el 2020 bajo este lema: «Para mí será el año de la salud». Hoy presume orgullosa sus logros después de bajar más de 30 kilos con ejercicio, modificando su alimentación y con apoyo emocional.
Para Rebel era evidente que su físico era un impedimento para conseguir otro tipo de papeles en el cine. «En mi trabajo me pagaban mucho dinero para siguiera siendo grande, eso puede volverte un poco loca», confesó en algún momento al diario The Sun. Wilson admite que esos ‘cánones’ de belleza la habían condicionado para estar más gorda. Pero fue ella misma quien puso un alto a esta situación. «Sentía que tenía que transformarme físicamente porque, por alguna razón, a la gente le cuesta mucho imaginarme en papeles serios», aclaró contundente al diario The Mirror.


Pero la actriz australiana lamenta que la idea del cambio no hubiera llegado antes. «No me estaba queriendo de la forma apropiada. He estado así desde los 20 años hasta los 40. Ahora que lo analizo, la verdad me parece muy triste el no quererte y cuidarte como debes durante esas dos décadas tan importantes», reveló en el podcast Straight Talking cuando fue cuestionada por su sobrepeso.
La fórmula de Rebel Wilson: amor propio y ayuda emocional
Rebel Wilson hizo las cosas de la manera correcta y con expertos que podían apoyarla. La actriz comenzó con entrenamientos de resistencia, pesas y largas caminatas. Esto después de varias pruebas para saber qué ejercicio era mejor para la actriz. Durante la pandemia permaneció en Australia y pidió ayuda al entrenador Jono Castano a quien ‘culpa’ de su nueva figura. «Extremadamente orgulloso de ti @rebelwilson por inspirar a millones de personas a hacer un cambio positivo en sus vidas de la misma manera que tú lo hiciste», compartió Jono en sus redes sociales. Ahora, Rebel no da crédito de que su físico sea un tema de conversación. «Me parece curioso que la gente preste tanta atención a mi pérdida de peso cuando están sucediendo tantas cosas en el mundo», explicó al programa The Morning Crew.


Si algo caracteriza a la actriz es su sentido del humor y la confianza que siempre ha tenido en sí misma, pero admite que a raíz de su transformación física, experimenta un trato distinto de la gente. «Creo que lo que ha sido realmente interesante para mí es ver cómo te tratan otras personas. A veces, al ser más grande, la gente no te mira dos veces», aclaró. Pero la confianza en ella permanece de manera intacta.


En el 2020 presumía orgullosa a su galán, el multimillonario Jacob Busch, diez años menor que ella. Aunque en redes sociales parecía que todo iba de maravilla, a principios de este 2021 la relación terminó. Un motivo más para que Rebel continuara con su ‘objetivo de salud’. Y es que la australiana no deja de presumir sus logros y el cuerpazo a donde quiera que va. Hace un par de días sorprendió a sus seguidores en traje de baño en las playas de Florida. «En Palm Beach, creo que ahora quiero mudarme a Florida».
Pronto podremos ver los cambios físicos de Rebel en el cine. La actriz ya está filmando la nueva entrega de la cinta que la catapultó a la fama Triunfos robados. De hecho, compartió una fotografía donde también se nota claramente su cambio físico en el típico uniforme de porrista.
Definitivamente, Rebel Wilson se ha convertido en una inspiración para muchas mujeres inseguras o que consideran que con la edad, ya es imposible ver un cambio. Es un hecho que a partir del próximo año la veremos en distintos proyectos porque vaya que no le ha faltado el trabajo. ¡Bien por ella!









