Salma Hayek es una belleza latina reconocida a nivel internacional. A sus 54 años presume un cutis envidiable, un físico admirable y una vida plena. A través de sus redes sociales comparte uno que otro secreto para verse bien y casi siempre lo hace al natural: make up free. ¡No cualquiera!


Por lo mismo, las revistas más importantes del mundo siempre quieren tenerla en portada cuando está promocionando un proyecto. Salma siempre tiene algo qué compartir y no fue la excepción este mes en InStyle.


La originaria de Veracruz platicó de sus peripecias como ‘actriz de acción’ a estas alturas de su vida. Salma protagoniza la cinta The Hitman’s Wife’s Bodyguard al lado de Samuel L. Jackson y Ryan Reynolds. En esta película presume su fuerza para todavía hacer escenas de acción, correr, brincar y lo que sea necesario para que su personaje tenga una mayor credibilidad. Pero nada ha sido por casualidad.
Durante el rodaje de la mencionada película, Hayek recibió la llamada de Chloé Zhao, la directora ganadora del Oscar por Nomadland, para participar en la cinta Eternals. Una vez más Salma era recluida para dar vida a un personaje (‘Ajak’) de acción con súper poderes, que puede cargar toneladas, volar a la velocidad del sonido y por si fuera poco, ¡que no envejece! «Todavía no entiendo porqué estas cosas me pasan a mí», exclamó sorprendida por el ofrecimiento de Zhao. Y es que Salma siempre ha estado en constante descubrimiento de sus capacidades, de sí misma y quizá ese es su mayor secreto, ¡que no para!
Sin embargo, en esta entrevista admitió lo difícil que ha sido redescubrir que su cuerpo no es el mismo de antes. Sí, la vemos en fotos de Instagram luciendo cuerpazo en bikini, pero no todas esas fotos son precisamente actuales. De hecho, son previas a la Navidad de 2020. ¿Por qué? Por un compromiso laboral.
Salma Hayek se unió al elenco de la cinta House of Gucci, que protagonizan Lady Gaga y Adam Driver. Desde que supo que se integraría al rodaje en Roma, se enteró de que su personaje debía lucir unos kilos de más. «Antes de terminar las fiestas navideñas fue como: ‘OK, pásenme las túnicas'», relató la actriz.


Pero no le da pena aceptar que las fotos que vemos en sus redes son antiguas, ni tampoco quiso guardar el secreto de sus kilos de más. De hecho quiso confesar lo difícil que ha sido recuperar su peso porque a sus 54 años, su cuerpo no reacciona igual que antes. «He perdido poco peso. Subes muy rápido, pero te tardas mucho más en bajarlo», confesó la también productora. Obviamente está decidida a recuperar sus medidas y deshacerse de lo que le sobra en parte por salud y también por la presión de ‘lo que se espera de una mujer que la gente considera atractiva. A medida que envejeces, se espera que no envejezcas’. Pero con el paso del tiempo Salma ha sabido manejar las críticas y aceptar las cosas como son. ¿Cómo? Gracias a la meditación.
La actriz reconoce que su cuerpo ha sido increíblemente generoso. «Sé cuánto kilometraje le he puesto a mi cuerpo. A mi edad y por el estilo de vida que he llevado, no lo estoy haciendo tan mal y todo se lo atribuyo a la meditación», explicó Salma. Cuando estaba al final de los 30, un dolor lumbar la tenía en cama y fue que implementó esta combinación de técnicas de respiración para controlarlo. «Exploras tu cuerpo de una manera diferente y aprendes a no volverte loco con las expectativas», reveló Hayek.
Y es precisamente gracias a eso que Salma Hayek no se ha vuelto obsesiva con su peso. Admite que no luce como ‘un tamal’ pero tampoco puede darse el lujo de no ponerse en forma pronto aunque sea poco a poco. No dudamos que pronto cumpla con su objetivo y nos sorprenda con más postales en Instagram posando en una linda playa, luciendo cuerpazo y sin maquillaje.







