La historia de Timothée Chalamet es corta pero digna de admiración. El joven forma parte de una nueva generación de actores de Hollywood con un futuro sumamente prometedor. Es imposible no conocerlo o no haber visto una película suya. Su nombre suena fuerte en las marquesinas y este 2021, se dará el lujo de estrenar dos cintas de grandes presupuestos al mismo tiempo en Estados Unidos.
La semana apenas comienza y el actor de 25 años ya es noticia. Aparece nada más y nada menos que en la portada de la revista Time y lo mencionan como ‘La promesa’. Y sí… Es un joven que se preocupa por su generación, por el futuro del mundo y por dejar huella en lo que mejor sabe hacer: actuar. Chalamet es un joven inteligente, cauteloso y ambicioso casi sin querer, pero consciente de su trabajo y labor frente a las cámaras. ¿De dónde salió exactamente este ‘chico’ que se ha robado el corazón de todo aquel que lo conoce?


¿Quién es Timothée Chalamet?
Nació en Manhattan el 27 de diciembre de 1995. Quizá fue gracias a su madre de quien heredó el gusto por la farándula pues Nicole Flender, de ascendencia rusa, fue bailarina de Broadway. Marc Chalamet, su padre, trabajaba en la UNICEF. Su entorno era y sigue siendo artístico. Desde pequeño comenzó como modelo de comerciales y no hubo obra de teatro en la escuela en la que no participara.
En secundaria tomaba clases de música, arte e interpretación. Su futuro era claro: ser artista. Sin embargo se inscribió en la Universidad de Columbia para estudiar antropología. Sin así quererlo, abandonó la carrera por seguir su instinto en las artes y prepararse en todos los sentidos para ser el mejor. Y vaya que se está acercando a la perfección.
Nace una estrella
Su gran debut en cine fue a los 19 años en la cinta ‘Interstellar’ al lado de Matthew McConaughey. Ser ‘hijo’ del actor texano en la ficción, le brindó la seguridad suficiente para seguir buscando oportunidades grandes en el séptimo arte. La televisión no era su objetivo porque prefería la adrenalina que el cine podía darle a su vida.


En 2017, tres años después de su debut, participó en tres películas: Hostiles, Lady Bird y Call me by your name. Esta última fue el despegue definitivo hacia la cima tras interpretar a Elio, un joven italiano que se enamora de un chico mayor interpretado por Armie Hammer. Sin planearlo demasiado, Timothée se convertía en una estrella inalcanzable. La cinta fue un fenómeno social y su interpretación le valió una nominación al Oscar.


Su juventud no está peleada con la madurez que ha demostrado desde el día uno en su trabajo. La elección de sus personajes es digna de reconocerse. Al estar en sus ‘veintes’ podría ser muy común verlo en papeles sencillos y no tan comprometedores pero él eligió interpretar a un homosexual y hasta a un joven adicto para demostrar que puede crear cualquier tipo de personaje. «No drogas mortales ni superhéroes», fue la promesa que le hizo a uno de sus maestros de actuación. Y hasta ahora ha cumplido. Es fiel a sus creencias y sobre todo, no hay persona que lo conozca e identifique claramente su personalidad llena de valores bien arraigados y cualidades que saltan a la vista.
Congruencia
Si algo tiene el joven actor es que dice y hace lo que piensa. Timothée Chalamet sabe cómo comunicarse con sus fans sin excederse en las redes sociales. Cuando tiene ‘algo que decir’, lo hace con suma elegancia tratando de dar un mensaje o crear conciencia. A pesar de no ‘exponer’ al cien por ciento su vida, tiene una conexión irreal con sus fans. ¿Por qué? Simplemente porque se acerca a ellos. Siempre confiado, sonriente y atento con ellos en las calles o alfombras rojas. Si algo caracteriza a una celebridad, es esa serenidad y humildad para saber de dónde viene y la conciencia y madurez para aceptar en dónde está. Timothée ha aprovechado su lugar.
Versatilidad
A sus 25 años, ya puede presumir una larga lista de celebridades top con las que ha trabajado. Javier Bardem, Armie Hammer, Steve Carrell, Willem Dafoe, Bill Murray, Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence forman parte de ella. Y si de directores se trata Wes Anderson, Greta Gerwig o Luca Guadagnino han sabido exprimir el talento de esta joven promesa al máximo. Chalamet tiene una agenda repleta de estrenos de aquí a fin de año y tan solo faltan dos meses y medio. Lo podemos ver en una cinta de época, en una futurista, en una actual y por si fuera poco, pronto nos sorprenderá cantando en el musical de Willy Wonka.


Referencia de estilo
No tiene estilista ¡y no necesita! Su look desenfadado pero a la vez súper cool se ha vuelto un referente en los eventos de moda a los que asiste por tener un estilo propio. Es ícono de la nueva masculinidad, aquella a la que le gusta jugar con la moda y no demuestra ningún síntoma de debilidad.


Si bien aparece en un esmoquin floreado de Alexander McQueen, también es capaz de lucir un arnés Louis Vuitton. Looks con lentejuelas de Haider Ackerman o incluso, del mismo diseñador francés de origen colombiano, un conjunto en blanco compuesto de una chaqueta de esmoquin de satén con solapas negras, combinada con sudadera blanca y tenis Converse como lo hizo en la pasada Met Gala 2021. La sencillez es su toque personal y tal parece que para el actor, la moda es diversión y comodidad sin dejar de verse impecable.


Humildad
Es común ver a los famosos caminando por las calles de Nueva York. Sin embargo no todos son accesibles con los fans o la gente que quiere un autógrafo o una selfie con su artista favorito. Aunque Timothée Chalamet toma sus precauciones y trata de pasar desapercibido, siempre tiene una buena cara para sus seguidores. Su éxito se lo debe a ellos y no solo eso, se da el lujo de hacerles plática si la ocasión lo amerita.


Coqueto
Sí, es joven y también se ha dado tiempo para el amor. Por supuesto que ha tenido ‘sonados’ romances. El más importante quizá fue con Lily-Rose Depp con quien tuvo una relación intermitente. En el ‘inter’ ha disfrutado de la compañía de hermosas mujeres entre las que estuvo Eiza González, con quien pasó unos días en Los Cabos. O incluso, fue el primer amor de Lourdes León, la hija de Madonna. ¿¡Quién lo hubiera pensado!?


Son tan solo cinco años de cargar con los reflectores frente a él, pero Timothée Chalamet tiene mucho que ofrecer todavía. Su trabajo en la cinta Dune dará mucho de qué hablar porque interpreta a un joven que lucha por las cosas en las que él cree. Don’t look up es la cinta más ambiciosa con la que Netflix cerrará el 2021 con un gran elenco entre los que el nombre de Timothée figura en primer plano.
Sin ser ‘cantante profesional’ ya grabó el soundtrack de la cinta Wonka, en Abbey Road. Sí, el mismo estudio donde The Beatles grabaron sus grandes éxitos. Chalamet no tiene límites y ha sabido aprovechar cada momento, cada contacto y cada proyecto que llega a sus manos. Más vale no perderle la vista a esta joven promesa que va directo hacia la cima más alta.







