Chàrlene tiene al principado de Mónaco de cabeza principalmente por su salud. Desde mayo pasado, la princesa viajó a Sudáfrica, su país natal, del que no ha podido regresar por una fuerte infección en oído, nariz y garganta que la llevó de nuevo al quirófano hace apenas tres semanas.
La separación física de Charlène y Alberto II dio pie a infinidad de rumores sobre una crisis matrimonial e incluso, un divorcio inminente. Finalmente tras la cirugía de la princesa, el príncipe y sus hijos Jacques y Gabrielle volaron a Sudáfrica para encontrarse con la exnadadora. El viaje familiar fue algo repentino y rápido pues los niños debían estar de vuelta en casa para prepararse para su próxima entrada al colegio en Mónaco la próxima semana.
El preocupante estado de salud de Charlène
A su regreso al principado, Alberto II se mostró optimista al hablar de la salud de su esposa. «Está lista para volver a casa. Está impaciente por volver y reunirse con la familia antes de lo esperado», aseguró el príncipe. Sin embargo, Charlène tuvo una emergencia médica que la llevó de nuevo al hospital poniendo en duda nuevamente su regreso a Mónaco. Si bien, Alberto no dio una fecha exacta para que su esposa tomara el avión que finalmente la llevaría a casa, esta recaída tiene a la familia preocupada.


Charlène pasó una noche en el hospital, de miércoles a jueves, y aunque la reportaron como estable, las cosas cambiaron de nuevo. Hoy debía someterse a otro tratamiento para combatir su problema inicial pero esta ‘emergencia’ cambió el rumbo. Hasta el momento, no se sabe con exactitud qué fue lo que la llevó al hospital y el principado se ha mantenido hermético al respecto pues no ha dado las causas exactas del nuevo problema de salud de la princesa.







