El príncipe Carlos cuenta los días para convertirse en rey. Por si fuera poco, ya tiene varios planes en mente que desea poner en marcha apenas suba al trono. Uno de los primeros iría ‘en contra’ de su hijo Harry. ¿De qué se trata? Esto es lo que se sabe…
El drama entre la familia real y el príncipe Harry cobró más fuerza desde su salida de Reino Unido. Después llegaron las declaraciones y acusaciones públicas de Meghan y Harry que fracturaron aún más la relación con la realeza. Es por eso que la relación padre e hijo, es decir, Carlos y Harry, está más rota que nunca. Y seguramente esta noticia, no le caerá nada bien al duque de Sussex.


El ‘plan’ del príncipe Carlos
La monarquía está bajo la lupa y el deseo de Carlos es mantener las cosas en calma en cuanto se convierta en rey. Para lograrlo, su primer deseo será optimizar a la monarquía, es decir, reducir su número de integrantes. Esto se refiere a que el hijo de la reina Isabel II está decidido a limitar el número de miembros ‘clave’ de la realeza.
Esta situación afectaría de manera directa a Archie, el primogénito de Harry, y que actualmente es el séptimo en la fila al trono. Cabe mencionar que desde su nacimiento estaba en duda si tendría o no un ‘titulo real’. Incluso, los duques de Sussex en su momento declararon que su deseo era que su hijo no tuviera el título de príncipe. En parte porque querían para él una vida más ‘normal’, así como la de los hijos de Zara y Peter Phillips, primos de Harry.


Según lo publicado en el Daily Mail, Carlos permitirá que solo los herederos al trono y sus familias inmediatas reciban títulos completos; así como también apoyo financiero y policial financiado por los contribuyentes.
Por difícil que parezca, nada de esto es un tema personal o reciente por la fractura que existe entre Carlos y Harry. El hecho de tener un ‘título’ no es un tema que tenga que ver solo con un protocolo, sino también hay motivos de financiación de por medio. De ahí el deseo de Carlos por tener una monarquía reducida. En su momento, Carlos no pudo oponerse a que las hijas del príncipe Andrés, Eugenia y Beatriz, fueran princesas, pero sí ha ido frenando las funciones oficiales de tiempo completo de ambas y también, que ya no dependieran del contribuyente.


¿El príncipe tiene la última palabra?
Tal parece que no. El periódico The Times afirma que Carlos no tiene forma de evitar que Archie y Lilibet se conviertan en príncipes. Fuentes cercanas a la familia real aseguran que esa acción tendría que realizarse antes de su llegada al trono para que se hiciera efectivo. Esto quiere decir que la única que podría hacer efectiva esa decisión de Carlos sería su madre, la reina Isabel II. Basta recordar que fue ella quien convirtió a sus bisnietos Charlotte y Louis, hijos de William y Kate, en altezas reales. Esto porque el título solo es aplicable de forma automática a hijos y nietos de la soberana y fue solo George, el hijo mayor de los duques de Cambridge, el que tuvo su título como príncipe de manera automática.


Ahora bien, existe una ley real establecida por el rey Jorge V en 1917. Esta estipula que los hijos e hijas, así como nietos y nietas del rey o la reina en el trono obtendrán los títulos de alteza real. Si esto se apegara a la ley, los hijos de Harry tendrían ese derecho de manera automática.
Esta situación con el príncipe Carlos seguramente hace más profunda la herida en Harry. Tal vez la idea de una pronta reconciliación con él y/o al menos un acercamiento entre ambos queden descartados en los próximos días cuando el duque de Sussex esté de visita en Reino Unido.
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