Desde chica soñé en trabajar en belleza, para ser específica siempre quise una editorial y cuando menos lo esperé, después de mucho trabajo, ahí estaba. Parece un mundo lleno de felicidad, pero la realidad es que como en cualquier lado, tienes que aprender mucho.
The Beauty Effect fue la mejor escuela, ahí no solo aprendí a cuidarme a mí misma, aprendí a valorarme y a sacar lo mejor de mí y a usar todos los tips de belleza a mi favor.
La belleza es uno de los lugares más reconfortantes para todas, pero también puede llegar a ser de los más complicados. Hoy en día existe muchísima información en Internet, podemos llegar a saturarnos y a sentir que es demasiado.
Así que hice un resumen de todo lo que me enseñaron en este gran lugar y se los comparto:


1. Tu piel es tu carta de presentación
Básicamente esto funciona como en cualquier lugar, tienes que cuidarla y aceptarla tal como es. Cuando todos te pregunten “wow el glow de tu piel, ¿cómo le haces?”, sabrás que tus tips son valiosos.


2. No a la acumulación
A cualquiera le gustaría tener miles de millones de productos guardados en tu propio beauty closet.Aceptémoslo es atractivo, pero nada dura para siempre. Aprendí que no existe nada peor que ponerle productos caducos a tu piel: ni verás resultados y solo te quitarán espacio.


3. Calidad antes que cantidad
Ok, una rutina de miles de pasos parece perfecta, pero no necesariamente lo es. Estaba casada con la idea de que necesitaba TODO para realmente conseguir el glow que necesitaba en la piel. Me dí cuenta que una rutina sencilla es aún mejor— respondes a las necesidades de tu piel sin saturarla de productos—.


4. No debes usar productos “por edad”
A ver, cuantas veces no hemos visto: para la década de los 20, a partir de los 30… ¡NO, NO Y NO! Tienes que entender que todas las pieles son diferentes y sus necesidades también lo son. No necesariamente todas las pieles a los 20 necesitan hidratación y no todas a los 30 necesitan retinol. Así que es importante que conozcas muy bien tu piel. Y con esto voy al siguiente punto.


5. Tienes que conocer tu tipo de piel: SÍ O SÍ
No importa que te compres la crema más cara y uses el mejor suero del mundo, si no son para tu tipo de piel, NO VAN A FUNCIONARTE. Ahora, no basta con meterte a Internet y encontrar un test para descubrirlo. A pesar de que muchas ya sabemos la tendencia de nuestra piel, podemos estar equivocadas. Es por eso, que la mejor solución es ir al dermatólogo, un especialista que pueda decirte con certeza lo que necesitas.
Lee también: ¿TODOS LOS FOTOPROTECTORES SON IGUALES?


6. Necesitas un facial más de lo que imaginas
Yo era de la idea de hacerme un facial al año. Wow, ¿estaba loca? Gracias a todo lo que aprendí en la gran escuela The Beauty Effect entendí que necesitamos de la aparatología más de lo que imaginamos. Un facial al mes volverá a tu piel en otra, verás muchos resultados y de verdad, tendrás una piel de envidia.
También aprendí que puedes conseguir un facial pro desde casa siempre y cuando cuentes con aparatología. Mi Foreo UFO es un básico en mi rutina y la verdad, es algo que va más allá.
Hay muchísimas opciones.


7. El maquillaje es lo de menos
¿Te atreverías a salir sin base? Si contestaste “no sé” o “no” a esta pregunta automáticamente, déjame decirte que quizá tu piel no está en su mejor punto. Yo era de la idea de siempre tener base, aunque fuera un poquito. Sin embargo, aprendí que entre más cuides tu piel mejor se verá y cada vez necesitarás menos la base. ¿Y qué crees? Cuando la uses lucirá 1,000 veces mejor. ¡No tienes idea! Una vez que lo compruebes, cada vez las usarás menos.


8. EL SPF ¡sí es el mejor anti aging!
Claro, este producto jamás puede faltar en tu rutina. Si eres de las que piensa que no hay sol y no lo necesitas, tienes mucho que aprender. El sol es el peor enemigo de la piel, te dará manchas que tardarán años en quitar y arrugas, entre otras cosas. Y nadie quiere eso, ¿o sí? Es de suma importancia que leas siempre la etiqueta y revises que funcione para rayos azules y luz solar. ¡Ah! Y volver a aplicar cada tres/cuatro horas.


9. No tienes opción: siempre tienes que desmaquillarte
No importa lo cansada que estés, este paso es indispensable y aunque te lo repitan 100 veces, tienes que hacerlo. ¿Por? Imagínate cómo se llenan tus poros de suciedad, ahora, súmale todo el maquillaje. Las pestañas se te caen, te salen granos, envejeces y de verdad, ¡lo puedes evitar! Mis fórmulas favoritas para desmaquillarme se han vuelto los bálsamos, quitan TODO, hasta el rímel a prueba de agua. Es rápido y eficaz.


10. ¡Eres bonita tal y como eres!
Tendía a compararme muchísimo con las demás: la piel, el pelo, las uñas, las pestañas, todo. ¡Qué horror! Por hacer eso invertí mucho tiempo en los demás y no en mí. Sé que esta frase es muy repetitiva y a veces complicada de entender. ¡Pero…embrace yourself! Todos tenemos algo que nos hace únicas, hay que aprovecharlo, saca mejor de ti y siéntete bonita, ¡todas lo somos!
¡Extra!
Ah y uno extra que TODOS deben de saber: no todo lo que ves es real. Ten esto muy presente, las pieles perfectas no existen, así que ocúpate en cubrir las necesidades de la tuya y ¡tendrás la mejor versión de ella!







