Majo nos dice todo lo que debemos saber sobre la guasha. ¿La qué? Sigue leyendo si quieres tener piel más limpia y oxigenada.
Guasha o gua sha es una técnica de la medicina tradicional china que se ha usado durante siglos para curar enfermedades. Consiste en raspar todo el cuerpo con piedras naturales y, donde la piel se enrojece más, ahí se trabaja más enfáticamente, para quitar ese estancamiento (del chí, de la energía).
¿Qué beneficios tiene en mi rutina de skincare?
Se ha visto que utilizar piedras similares de menor tamaño para raspar suavemente la piel de la cara —como parte de tu rutina de belleza— es muy benéfico, pues funciona como un drenaje linfático. Masajear la cara con una guasha nos ayuda a eliminar todas las toxinas que tenemos estancadas en la piel, facilita la regeneración celular y la reparación metabólica. Si la usas correctamente, tu cara no se pondrá roja.
La guasha ayuda a drenar, a que todo empiece a fluir (toxinas, energía). Al dar masaje a la piel con una guasha, utilizando movimientos específicos, ayudamos a oxigenarla y a que la sangre circule mejor.
¿Cómo debo usarla?
¡Ojo! La guasha debe usarse de un modo preciso. Hay toda una metodología: debes empezar por el cuello y seguir los puntos correctos para irlos activando. Al hacer masaje puedes hacer un poco de lifting, y también atacar otros problemas, como rosácea, acné, ojeras y manchas. Debes usar un aceite o un suero para que la guasha resbale, pero no demasiado, pues tampoco debe “bailar” (yo siempre digo que debe “resbalar” pero no “patinar”).


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¿Qué guasha debo comprar?
Hay cientos de tipos de guasha hoy en día. Puede ser difícil decidirte por una, pues hay guashas desde $300 hasta $4,000 pesos. Yo siempre recomiendo empezar por la más básica, que te servirá siempre. Eso sí, debes fijarte que sea de alguna piedra natural, como
cuarzo o jade, y no de vidrio entintado o de plástico. ¡Que no te vayan a dar gato por liebre! Las de plástico no resbalan igual y pueden tener rebabas o filamentos rasposos.
Si crees en cuarzos y energías, elige una que sea compatible con tu energía. Si no es así, entonces compra la más básica.
Recomiendo empezar con una forma clásica (como un corazón alargado), y conforme vas evolucionando, si ves que la usas mucho, si ves que te sirve, puedes ir comprando formas más sofisticadas.
¿Qué tan seguido debo usarla?
Para mejores resultados, úsala dos o tres veces por semana, por ejemplo, en tu rutina de la mañana o de la noche. A mí se me hace más fácil usarla en la noche, con la piel limpia y un aceite natural, pero elige lo que mejor funcione para ti.
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Majo, fundadora de Lift by Majo, es consultora en skincare, especialista en face yoga y sculptural face lifting. Además de su servicio en consultorio, da talleres y bootcamps en línea.
Por Majo de Lift by Majo







