Estilo de vida

¿Alguien le cree a Carrie Bradshaw?

¿Alguien le cree a Carrie Bradshaw?
Carrie Bradshaw

Hace poco empezó a transmitirse por HBO la serie “And Just Like That”, que pretende ser la continuación del exitosísimo programa de finales de los años 90 y principios del 2000 que trataba sobre la vida, las experiencias sexuales y las relaciones amorosas de cuatro mujeres viviendo en Manhattan. Y, como si el título de esta secuela fuera predictivo: Just like that se cargaron todo lo que de bueno tenía el anterior show.

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¿Quién diablos es esta Carrie Bradshaw?

En “Sex & The City” vemos a una Carrie fresca, desparpajada, que cuenta su vida sin tapujos y finalmente, después de muchas batallas y decepciones, se casa con Mr. Big, el gran amor de su vida.

Mr. Big and Carrie Bradshaw

Muchas nos enamoramos de Mr. Big y de la historia entre ambos. Hasta ahí, todo era miel sobre hojuelas. Pues, ahora resulta que a este hombre, el único personaje masculino fuerte en la primera serie, le dan cran en el meritito prinicipio de la segunda parte. ¿¿¿¿Por????

Y no sólo eso, Carrie, con cara de compungida, llega a su casa a ver a un Big agonizando y en lugar de llamar a una ambulancia, lo abraza y lo deja morir sin más ni más. Siguiente escena: el funeral y Carrie vestida como si fuera a Fashion Week. ¿No estaba destrozada?

Carrie en el funeral de Big

Otra incongruencia más: Supuestamente, Carrie era un personaje informado, una mujer independiente, que no se asustaba por nada y que tomaba el sexo de forma natural.

¿Qué le pasa ahora? Hace un podcast con dos personajes no binarios (por escribirlo de forma correcta) y resulta que está totalmente fuera de tono. Como si los más de 10 años que pasaron desde la segunda película producto de la serie y esta secuela, ella hubiera estado dormida o llorando en su casa. Y digo llorando porque en “And Just Like That” la expresión de Carrie es la de una mujer apagada, triste, rancia y amargada.

En resumen, nada que ver con la Carrie anterior, ¿No se supone que esto era más comedia que tragedia?

¿En verdad no hay vida que valga después de los 50?

Por lo que puede verse en al menos los primeros cuatro capítulos de “And Just Like That”, parecería que después de los cincuenta años, la gente se vuelve tonta, aburrida, amargada y obtusa. Vemos, por ejemplo, a una Miranda que anteriormente era una abogada muy avispada, ruda y trabajadora que se convierte en una mujer insensible, perezosa y que no entiende ni a su propio hijo, con un esposo (bueno, eso podríamos decir que era obvio) que no pinta para nada y del que se nota que está harta.

Miranda en «And Just like That»

Tanto que decide meterse a un curso en la universidad y desde el primer día escupe una cantidad de burradas dignas de una niña de primaria, lo que nos deja perplejos tratando de entender cuándo se le fue el tren de la vida. Además de que se ve tan desesperada que sólo piensa en tomar.

Por otro lado, Charlotte, con cara de muffin (parece que no se dedica a algo que no sea ponerse rellenos), resulta que ahora tiene como “misión” hacerse de amigos de raza negra para que no la critiquen por nunca antes haberlo intentado. ¿Qué queeeeé? ¿En qué año o dónde está viviendo? Tampoco Harry, su esposo, que antes era encantador, parece decir “esta boca es mía”. Y una de las hijas, pues para que todo el tema inclusivo quepa en un mismo jarrito, probablemente tendrá problemas de identidad.

Charlotte

Para terminar, la pareja de amigos gay Stanford y Anthony se pelean todo el tiempo sin parar; Stanford que anteriormente era adorable, ahora está en plan intransigente y gruñón. ¿Y eso? Ok, el actor Willie Garson muere en la vida real antes del cuarto capítulo, pero el manejo de la trama es bastante inverosímil.

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La vida no es eso

Para concluir y no entrar en más detalles absurdos que se incluyen en “And Just Like That”, considero que quienes escribieron esta segunda parte no tenían muchos incentivos para hacerlo. Después de ver los primeros 4 capítulos, me queda claro que los personajes principales no tienen absolutamente nada que ver con las encantadoras mujeres de “Sex & The City”, que quienes escribieron esto forzaron demasiado los temas de conciencia social sobre homosexualidad, inclusividad y racismo que lo que lograron fue hacer un bodrio pesado, insensible, frívolo y mal logrado sobre lo que realmente es la vida después de los cincuenta años para cualquier persona normal.

No, no somos seres de otro planeta que no entendemos nada, somos personas que, a pesar de haber conocido el internet en nuestra adolescencia o casi adolescencia, hemos convivido tanto con la tecnología como con los valores y las relaciones que existían antes de aparecer ésta. Mantenemos contacto con los jóvenes porque nos interesa aprender de ellos y entenderlos, pero también tomamos en cuenta a los mayores con los que tenemos otro tipo de intercambio social y, sobre todo, no pensamos que a esta edad ya somos viejos, achacosos y sin curiosidad por la vida.

Si ustedes tienen ganas de ver esta serie, sólo les anticipo que si esperan una versión igual de optimista y divertida como la original “Sex & The City”, se van a llevar una gran decepción. Creo que si yo fuera Samantha, también hubiera salido corriendo.

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#ReginaTeLoCuentaMejor