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Anillos de compromiso: ¿una ‘cursi’ tradición que debe persistir o modificarse?

Anillos de compromiso: ¿una ‘cursi’ tradición que debe persistir o modificarse?
¿Los anillos de compromiso ya pasaron de moda?

Recientemente, los joyeros compartieron su preocupación por la falta de popularidad de compra de los anillos de compromiso. Y es que las ventas disminuyeron un 10% en comparación al año pasado.

Varios de ellos asumen que este cambio se debe a la baja de propuestas de matrimonio que hubo durante la pandemia, aunque otros dicen que esto se ha ido reajustando en los últimos dos años. Esto nos lleva a hacernos varias preguntas tales como: ¿los anillos de compromisos son cursis?, ¿ya pasaron de moda? y sobre todo, ¿van a desaparecer?.

Anillos compromiso
La entrega de un anillo de compromiso a veces requiere mucha planeación.

En el siglo XX, la tradición de los anillos de compromiso se popularizó aún más gracias a campañas publicitarias y a la influencia de la industria joyera. En 1947, De Beers lanzó la famosa campaña publicitaria: “Un diamante es para siempre”. El objetivo era promover la idea de que el diamante era la piedra ideal para los anillos de compromiso y consolidando su estatus como símbolo de amor eterno.

La nueva era en el compromiso

El periódico Times publicó un artículo donde se destaca que la antigua tradición de la dote ha quedado atrás. La autora plasmó su honesta opinión acerca de los anillos de compromiso. “La costumbre del anillo nace por la tradición de acompañar la decisión de casarse con un gran cristal brillante. Este es regalado por un hombre a una mujer en sus ámbitos de propiedad, estatus y la transferencia de la riqueza familiar. Significa ser generoso, anticuado y también, seamos honestos, algo ya inusual y hasta cierto punto ‘desagradable’. Ya no ‘pinchamos’ a nuestros futuros compañeros. No proclamamos las prohibiciones”.

Agregó que las esposas han dejado de llamarse a sí mismas Sra. ‘de’ e incluso, muchas de ellas ni siquiera adoptan el apellido de su marido. Nadie, al menos en las democracias occidentales, paga una dote. La realidad es que ya no requerimos que un hombre sea el que tome la decisión de dar el paso, sino que la definición de matrimonio ha evolucionado a una decisión de dos. Otra de las realidades es que al casarse, muchas de las parejas ya comparten los gastos de la casa. Esto podría llevar a la duda sobre quién compra el anillo o quién lo lleva.

La costumbre dicta que el hombre debe ahorrar para comprarlo, aunque esto puede significar que le dé miedo hacerlo. En ocasiones, no terminan de pagarlo cuando ya tienen un hijo. La realidad es que si llegan a desaparecer ciertas costumbres como ésta, tendríamos que redefinir el significado del compromiso. Esto porque socialmente, se trata de una pieza de lo más especial para las parejas, al ser la máxima expresión del amor y los sentimientos que te atan a una persona… o al menos así se considera.

Alexis y sus dos anillos de compromiso

Así como lo leen. Yo ya llevo dos anillos de compromiso. Al final, por una cosa o por otra no llegué a la boda, solo al compromiso. Como judía-árabe y como muchas otras mujeres de diferentes culturas, crecí soñando con ese momento. En varias ocasiones, imaginé el instante en que me darían el anillo de compromiso. Y sí, el momento es mágico, pero al siguiente día termina la fantasía y llega la realidad. La tradición de los anillos puede hacer que las mujeres nos sintamos valoradas, ya que el hombre de nuestros sueños se ha tomado el tiempo y se ha esforzado por ahorrar, comprar y darnos el regalo más preciado de la vida.

A lo largo de los años, los valores han cambiado en cuanto a que las mujeres aporten económicamente en casa, pero así sea un gasto para el hombre, es un detalle que redefine muchas cosas. No solamente el valor material de la joya. 

¿De dónde viene esta tradición del anillo?

La tradición de los anillos de compromiso se remonta a miles de años atrás, aunque ha evolucionado a lo largo de la historia. Si bien no hay una fuente única o precisa que explique su origen, existen varias teorías y prácticas culturales que han contribuido a su popularidad. Una de estas nos lleva hasta la antigua Roma, pues se cree que los romanos comenzaron a intercambiar anillos de hierro como símbolo de compromiso matrimonial.

Anillos compromiso
La piedra preciosa significa el amor que se tiene a la pareja.

Otra teoría sugiere que la tradición proviene de la cultura egipcia antigua, ya que los anillos se utilizaban para simbolizar el amor eterno. Ellos creían que el círculo era un símbolo de eternidad y que llevar un anillo en el dedo anular de la mano izquierda ayudaba a mantener ese amor y compromiso a lo largo de la vida.

En la era cristiana, los anillos de compromiso comenzaron a ser asociados con la religión. A medida que la tradición se extendió por Europa, la elección del material y el diseño del anillo de compromiso comenzó a tener un significado simbólico. Los materiales preciosos como el oro se asociaron con la riqueza y el estatus. Las piedras preciosas como el diamante se consideran símbolos de pureza y durabilidad. Sea cual sea el origen de los anillos de compromiso y el futuro que tenga esta tradición, la realidad es que comprometerse es fácil… mantener la relación es lo que requiere trabajo.