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Conversaciones ‘Ageless’: Jorge Larrea Espinosa, una historia de adicción que transformó en misión de vida

Conversaciones ‘Ageless’: Jorge Larrea Espinosa, una historia de adicción que transformó en misión de vida
El empresario Jorge Larrea Espinosa habló de su vida y trayectoria como adictólogo en el podcast "Ageless Con Luisa Serna". (Foto: Fernanda Martínez)

La historia del empresario mexicano Jorge Larrea Espinosa es digna de contarse y de replicarse.

Y así lo hizo al ser invitado al pódcast «Ageless con Luisa Serna», en donde compartió su camino de superación en las adicciones que lo han colocado como un destacado adictólogo acompañando a personas en busca de su liberación con sus proyectos humanistas.

Antes de ser ejemplo, Jorge Larrea Espinosa vivió las adicciones en primera persona

Con casi cuatro décadas de sobriedad, Jorge es ha dedicado la mayor parte de su tiempo al trabajo enfocado en la atención de pacientes con adicciones.

En su plática con Luisa Serna, el mexicano compartió cómo fue su primer encuentro con el alcohol.

«La carrera empezó porque yo tengo 38 años rehabilitado del tema de las adicciones. Yo empecé a beber a los 11 o 12 años, y pues tenía un vacío existencial horrible. Estaba lleno de inseguridades». 

«Empecé a tomar alcohol, me empecé a sentir bien y los problemas empezaron a surgir rápidamente y pues reprobé prepa dos años seguidos, empecé a ser muy agresivo verbalmente con las personas, me empecé a poner muy mal», relató.

Fue entonces cuando su mamá, la señora Guadalupe Espinosa Rugarcía, lo apoyó al internarlo en un centro de rehabilitación cuando tenía 19 años.

Jorge Larrea Espinosa y Luisa Serna.
Jorge Larrea Espinosa y Luisa Serna.

«Mi mamá, a quien le debo mucho de mi sobriedad, me mandó al Mount Sinai Medical Center en Miami al área de adicciones y me interné, yo tenía 19 años. Después me mandaron a una casa de medio camino que se llamaba Copac, que sigue existiendo y que queda en Mississippi, y ahí estuve cuatro meses».

Tras este periodo, su abuelo don Manuel Espinosa Yglesias se lo llevó a vivir con él, iniciando otro cambio para bien en su vida.

«El que entró al rescate fue mi abuelo Manuel Espinosa, que me invitó a vivir con él».

«Yo realmente quería dejar de sufrir. Entonces me invitó a vivir con él y ahí en su casa terminé la licenciatura de Relaciones Internacionales y fue cuando él me invitó a colaborar con él y con mi mamá en Monte Fénix«.

Monte Fénix es el centro de tratamiento de adicciones más importante en México y Latinoamérica, el cual fue fundado por su abuelo y por su mamá, en 1979.

La ventaja de haber sido adicto para la labor de Jorge Larrea Espinosa

En su afán de ayudar a rehabilitar personas con adicciones, Jorge Larrea Espinosa ha compartido su talento en el centro Monte Fénix y años después en Clínicas Claider.

«Sí fui paciente, creo que eso ayudó mucho porque conocía los sistemas de rehabilitación muy bien. Entonces, entramos a Fénix a los 24 años de director general. Entré rehabilitado, y lo primero que hice fue una reingeniería en la gente que había. Fuimos los primeros en tener sistemas de calidad total en el mundo».

Jorge Larrea.
Jorge Larrea.

«Hicimos muchas cosas, fundamos un centro de estudios, el Centro de Estudios Superiores Monte Fénix, que yo pienso que es hasta ahorita mi mayor aportación, mía y de Jessica Ángeles que lo fundó conmigo. Hemos graduado a 25 mil personas. Fue la primera vez que la adictología se enseñaba en la historia de Hispanoamérica».

El problema de la adicción ha sido descuidado por las autoridades

La difícil situación en materia de atención de las adicciones es un problema que se lleva acarreando desde hace años en nuestro país.

«El problema en México, realmente lo que pasó es que desde hace muchos sexenios, desde que yo llegué a la adictología, es un problema. La cantidad de recursos que le dedicaron a este tema es mínimo. Lo que ha pasado es que ha crecido el changarro informal, los anexos.

«Los adictólogos nos enfocamos en los que no pueden. Y lo que yo pienso, que el sector privado y el sector público se deben de enfocar en los que no pueden beber, en los que no se pueden drogar, que es el 7 por ciento de la población».

Con el ejemplo de Monte Fénix, Jorge Larrea Espinosa fundó Clínicas Claider

Fue así que Jorge Larrea, siguiendo los pasos de Monte Fénix, fundó las Clínicas Claider, un concepto con el que buscan llegar a pacientes que no cuenten con suficientes recursos para atenderse.

En México, miles de personas con adicciones son llevadas a la fuerza a anexos que operan fuera de la ley, sin regulación, sin derechos y sin la mínima atención humana.

«Cuántos anexos crees que hay en México de AA, de estos changarros que están ahí en la calle. 19 mil y todos son ilegales, y en muchos de ellos hay graves faltas a los recursos humanos», puntualiza Larrea Espinosa.

«En Claider, que es la clínica en la que yo estoy responsable hoy, tú no puedes tener a una persona dos días en contra de su voluntad. Lo que pasa es que en estos changarros, en estos anexos, pues habla al anexo y les da no sé cuántos miles de pesos y llegan por este hombre y lo encierran, entonces sí tienes razón, eso no debería de ocurrir».

La diferencia entre beber y ser adicto 

¿Beber mucho es lo mismo que ser adicto? La diferencia no siempre es visible a simple vista, comparte Jorge.

La persona alcohólica tiene dos síntomas muy específicos: la obsesión y la alergia, explicó en su entrevista con Luisa Serna para el podcast de «Ageless».

«La obsesión es una idea engañosa y la obsesión te lleva a la primera, y la primera te hace que te sigas. Si tienes ese ciclo en tu vida, definitivamente eres un adicto y realmente no tienes que beber mucho para ser adicto, es tu relación con tu adicción», aseguró el empresario.

«Un bebedor fuerte se puede tomar una botella, y aunque le cueste trabajo, logra disminuir por su propia cuenta. La gran diferencia es que el adicto no puede por su propia cuenta«.

El poder de ayudar se contagia

Cuando una persona se sana, su red también respira. La recuperación de una adicción no es un viaje solitario. Es una transformación que impacta a todo el entorno del rehabilitado.

«Está demostrado que cada vez que se rehabilita a un adicto, se ayudan a seis personas. La gente que trabaja con él, la madre, el padre, todos se benefician de esto. Realmente lo que haces es reconstruir el tejido social», asegura.

«Es muy padre cómo conviertes a este ser humano que está viviendo en el ego absoluto, en esta otra persona que quiere vivir y servir y amar».

Su misión continúa y busca seguir ayudando a la mayor cantidad de personas que sufren de adicciones.

«Buscar que la mayor cantidad de adictos o sus familiares tengan el despertar espiritual por medio de los 12 pasos, es así de fácil».

¿Quién es Jorge Larrea Espinosa?

Jorge Larrea Espinosa nació el 27 de mayo de 1968. Está casado con Carla Velasco desde hace 12 años, con quien tiene tres hijos, Jorge, Carla y Manuel. 

Además, tiene tres hijas más de una relación anterior, Regina, Alexa y Michelle. 

Jorge Larrea rodeado de su familia, su mayor motor e inspiración.
Jorge Larrea rodeado de su familia, su mayor motor e inspiración. (Foto: Cortesía Jorge Larrea)

Egresado de la Alliant International University, Jorge Larrea estudió la carrera de Relaciones Internacionales. Además, cursó una maestría en Desarrollo Organizacional.

Para 2008, el Alliant le otorgó la distinción de un doctorado honoris causa por su trabajo como adictólogo. 

En el extranjero, Jorge Larrea también ha sido reconocido. En 2018, el gobierno de Argentina le dio la distinción Enrique Tomas Cresto en el senado por sus contribuciones al desarrollo de la región. 

*Si buscas ayuda o conoces a alguien que lo necesite, marca a la Línea de Vida* Tel: 55 5682 4500 y 55 5595 2829

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