No muchos tenemos el don de agradecer, pero no es difícil aprender a desarrollar este don. Cada año me gusta tocar el tema del Día de Acción de Gracias (Thanksgiving). En México no tenemos la
costumbre de llevarla a cabo, en realidad es una oportunidad de poder hacer una pausa y reconocer lo afortunados que somos por lo que tenemos y las personas que nos rodean.
Para poder desarrollar el arte de agradecer debemos de ejercitarnos. Por ejemplo, algo que a mí me sirve mucho es, por las noches, pensar al menos tres cosas de las cuales estoy agradecida.
Si no estás listo para escribir o pensar sobre lo que estás agradecido, al menos trata de agradecer cuando tomas una taza de té o apreciar las cosas pequeñas del día a día.
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Se dice que para algunas personas es más fácil el ser agradecido porque lo tienen en la genética. La evidencia científica ha demostrado que la gratitud tiene efectos de gran alcance en nuestra salud.
Cuando las personas son más agradecidas de refleja en su salud física. Son más propensos a hacer ejercicio, comer mejor y cuidar su salud. Además, el ser agradecidos nos ayuda a tener una mejor autoestima.
Atrévete a ser agradecido con la vida y los demás. Trata de apreciar todo lo que te rodea y lo afortunada que eres.
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Recuerda: no seas exigente, aprecia lo que te rodea, encuentra la gratitud en lo que te reta, practica mindfullness, da tiempo a otros y trata de expresarte más.
Estar agradecido puede hacerte feliz, pero ser feliz también puede hacerte sentir agradecido.




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