Estilo de vida

Las diferentes formas del amor

Las diferentes formas del amor
Las diferentes formas del amor. (Foto por: Pexels)

Este es el “pinche mes del amor” en todos los calendarios del mundo, pero el 14 es un día que yo jamás en la vida he festejado. Y he de confesar que no deja de conmoverme cuando veo a la demás gente hacerlo; honrar a sus amores de una forma u otra (para luego postearlo en IG).

Ayer estaba pensando y comentando con L –las diferentes formas del amor que existen. Hay cada cosa “allá afuera”, que inevitablemente y muy seguido, nos pone a pensar en el tema.
El amor está por todos lados, la palabra amor está completamente sobreutilizada y sin embargo, no hay nada que podamos hacer al respecto, no hay sinónimos que le hagan justicia. Y encima, hay un alto porcentaje de la población, con una adicción brutal al amor.

[the_ad id=»102809″]

Hay una gran variedad de formas de amor en pareja…

Está el amar a alguien que no te ama de vuelta.
Amar a alguien que tienes un día de conocer, amar a alguien que te maltrata.
Amar a alguien por costumbre, amar a alguien por codependencia.
O amar creyendo amar, y estar totalmente equivocada.
Y este es sólo un pedazo pequeño de la lista.

Alain de Botom cuyo libro de inteligencia emocional “The school of life” que estoy leyendo ahora, dice que una persona que posee inteligencia emocional, sabe bien que el amor es una habilidad, y no un sentimiento. Que se necesita de confianza, vulnerabilidad, generosidad, sentido del humor, química sexual y resignación selectiva, para escoger a tu pareja. Pero sobre todo, la persona que posee inteligencia emocional, sabe acomodar sus prioridades personales, antes de satisfacer las del otro.
(Estoy leyendo ese libro, mismo que recomiendo ampliamente –a quien como yo– todavía tenga mucho que aprender).

Los que aman diferente a nosotros

Sale fácil opinar desde afuera, acerca de esas otras formas de amor, las que no son las nuestras.
Yo tengo en mi vida mujeres y hombres que me dejan ser testigo de una variedad enorme de formas de amar. Y escucho sus argumentos y racionales cuando se habla del tema, y jamás los cuestiono porque primero, son gente que quiero y respeto de facto, y segundo, porque sé que al final, es imposible entender cómo aman los demás, que tal vez a su vez, tampoco entiendan cómo ama una.

formas del amor
Formas del amor (foto por: Pexels)

Conozco gente que sigue con su pareja aunque ya no lo ama, por miedo de hacerle daño,
o por miedo a estar sol@, o por miedo de perder ese lugar cómodo, que quizás ya ni lo es tanto, pero está claro que el miedo a tirarse al vacío, es peor. Conozco gente que se obliga a enamorarse cada vez que llega un ser nuevo a su vida. Que juega casi un rol teatral, sin saberlo quizás, actuando como si hubiese llegado el elegid@, y tirándose de boca, para darse un nuevo putazo meses después. Pero cuando no es amor de a de verás, se supera de volada.

Hay también gente que está metida en relaciones tibias, aguantando un amor a medias, porque nomás crecemos, caemos en el “esto es lo que hay” –y de tener algo mediano a no tener nada–, se quedan con su pedazo de amor enano. Hay gente que aguanta maltratos e infidelidades, por miedo al abandono, por miedos que son cicatrices sin cerrar –desde la infancia– por miedo al futuro y la incertidumbre.

Y luego estamos otras…

Yo por ejemplo, llevo muchos años en esta relación que bien podría ser ya mi tercer matrimonio, aunque no lo es; pues no tengo papel, no tengo anillo y no comparto una casa con él.
Tenemos dos espacios separados, cada uno vive con sus hijos, pero nos vemos mucho en situaciones cotidianas, como para la organización, la sincronizada, la serie del momento, la hora del aperitivo. También viajamos juntos –a veces con hijos y a veces sin ellos. Y tenemos otros espacios/compartidos fuera de la ciudad, lugares donde con el tiempo he puesto mi marca, pero se ha dado de modo orgánico. No hay contratos, no hay escrituras, no hay terrenos. Y hay gente que piensa que lo hago mal, que piensa que mi pareja debería mantenerme, hacerse cargo. Pero yo estoy bien como estoy, me hago cargo de mí y de mis hijos, y sé que si me caigo, él me va a cachar.

Vivir juntos de tiempo completo es un proyecto para dentro de muchos años, la verdad es que ni siquiera sé si llegará. Pero tenemos el sueño de una casa como la de Diego y Frida, un puente que nos una cuando queramos estar juntos, dormir juntos, pero en caso de querer estar solos, ahí a unos pocos metros de distancia –unidos con un puente– hasta nos escucharemos respirar.

Mi relación está llena de cosas buenas y también tiene estorbos. Peleamos por pendejadas, somos muy diferentes en nuestros tiempos, él es rencoroso, y yo debería serlo más, él odia arreglar las cosas en el momento, y yo necesito hacerlo, porque me rebasa la angustia.
“Nada nunca es perfecto” –dice mi amiga Liz– nada funciona con precisión absoluta.
Pero cuando lo bueno es muy bueno, sabes que por ahí, también anda merodeando un poco de lo malo.

El amor cambia con el tiempo

El amor cambia con el tiempo, cambia sin darte cuenta. Yo todavía siento pasión, y también mariposas cuando lo veo, pero nuestro amor de ahora –se volvió adulto– se volvió en serio, es amor con preocupaciones, es amor con hijos creciendo, es amor que a veces quiere romperse, pero no se rompe, porque es amor del bueno.

El caso es que no sé si estoy preparada para dar consejos, no sé si tengo las credenciales que me avalan para juzgar cuál forma de amor es la correcta.
Lo que si sé con certeza, lo he ido aprendiendo, y es que si tienes un amor, hay que cuidarlo, pero antes debes cuidarte tú, debes cuidar tú corazón, debes ser quien eres de verdad, no adaptarte a quien tu pareja quiere que seas, debes ser auténtica –y si te quieren así, si te dejan ser tú– la intimidad se vuelve el espacio más brutal que hayas pisado jamás.

Lo dice Pia Melody en su libro de “Intimacy factor”, lo dice Esther Perel en su libro de “Mating in captivity”
Y también lo digo yo,
aquí en estas líneas.

“Love rests on two pillars: surrender and autonomy. Our need for togetherness exists alongside our need for separateness.” ― Esther Perel

Lee también: ¿Cómo identificar a un alma gemela, una relación kármica y llama gemela?

[the_ad id=»102810″]

#ReginaTeLoCuentaMejor