“Si no tenemos salud, no tenemos nada”, comparte Celia Daniel quien, como muchos, tras la pandemia se dio cuenta del regalo más maravilloso que tenemos: la vida.
“La vida es un regalo, la salud lo es todo y los ‘real heroes’ son los doctores”. Por esa razón, para Celia, quien lleva 20 años en el trabajo filantrópico, ayudar al prójimo en temas de salubridad es muy importante y lo hace desde el corazón.
En el camino se ha encontrado con personas que la alientan a seguir apoyando a los que más lo necesitan como es el caso del Doctor Alfredo Quiñones Hinojosa, llamado Dr. Q, al que conoció hace siete años por una amiga. Con su labor, el doctor ha logrado destacar en el campo de las neurociencias a nivel internacional, pero más allá de eso, ha tocado la vida de cientos de estudiantes y pacientes de bajos recursos a través de diversas iniciativas como es la fundación Mission:Brain.
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La inspiradora historia del Dr. Alfredo Quiñones Hinojosa
“Dr. Q es alguien que inspira”, apunta Daniel, quien admira la persistencia del cirujano, quien tiene una interesante historia, ya que es un migrante que cruzó la frontera entre México y Estados Unidos. Él vivía con su familia en Palaco, una localidad en las afueras de Mexicali, Baja California, y después de varios intentos logró llegar al país vecino para comenzar a trabajar en el campo.
“No sabía inglés”, cuenta Celia, sin embargo, eso no lo detuvo y con el interés de superarse, “trabajaba en la mañana y estudiaba inglés en la madrugada”, logró ir a la universidad, primero en el San Joaquín Delta College, luego lo aceptaron en la Universidad de California en Berkeley, y finalmente consiguió entrar a la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, donde se graduó con honores. Su carrera empezó en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, como profesor de Neurocirugía y Oncología, Neurología y Medicina Celular y Molecular.
Además de dirigir el Programa de Cirugía de Tumores Cerebrales y el Programa de Cirugía de la hipófisis en el Hospital Johns Hopkins, así como el Laboratorio de Células Madre Tumorales. Es autor de numerosos artículos de revistas, capítulos de libros y otras publicaciones científicas, además de haber publicado una autobiografía, Becoming Dr. Q, sobre su trayectoria desde sus tiempos como jornalero migrante hasta que llegó a ser neurocirujano.
Fundación Mission:Brain
Además, con la fundación Mission:Brain ha podido ayudar a pacientes que necesitan acceso a procedimientos neuroquirúrgicos avanzados, así como proporcionar educación a doctores en cada una de las localidades en donde apoya, con información de avances en la técnica y la atención neuroquirúrgica, todo con el fin de crear una red médica que beneficie a su comunidad.
“Construir puentes juntos para mejorar a los doctores del mundo”, como apunta Quiñones Hinojosa, quien en cada misión afirma que va a aprender de sus colegas.
En esta visita realizó siete cirugías, en las que contó con la colaboración de integrantes de su equipo y doctores mexicanos. También, tuvo un encuentro con alumnos de la Universidad Anáhuac demostrando ser “un hombre con humildad y los pies en la tierra”, como lo describe Celia. Tiempo de agradecer Como parte de su visita, se ofreció una cena en el restaurante Mishiguene. Cocina de inmigrantes, ubicado en la Torre Virreyes, la cual llevó por nombre Celebrar la vida. “Fue una manera de agradecer el apoyo de familiares, amigos y colaboradores, quienes se han involucrado en la labor de Dr. Q y de Mission:Brain”, cuenta Delia.
Resultó ser un evento lleno de magia, ya que se sumaron varias voluntades para que se hicieran posible empezando desde el lugar y el chef Tomás Kalika, quien tiene una historia parecida a la del doctor, ya que tuvo que salir de Argentina para encontrar su vocación. También los asistentes se sumaron, quienes fueron tocados por la labor de Quiñones y decidieron hacer donaciones para su causa.
“Fue como una bola de nieve que hizo de ese momento una noche increíble”, afirma Celia Daniel, quien invita a que más gente se sume a esta obra y la conozca a través de su sitio web missionbrain.org. “Porque juntos podemos hacer de este mundo un lugar mejor”, finaliza.
“Lo máximo en la vida es dar, si cada uno hiciera una acción para mejorar este país sería otro cuento.”
Celia Daniel
Cóctel salud por Celia Daniel
















































Fotos: Karla Gómez
Por: Uriel Trejo
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