Estilo de vida

LOS SUEÑOS COMIENZAN CON RESILIENCIA

LOS SUEÑOS COMIENZAN CON RESILIENCIA

Los sueños de Bárbara Armenta

Hablando de sueños hechos realidad, un día en el parque había un payaso y muchos niños a su alrededor, yo me acuerdo de que corrí y corrí hasta llegar a ellos. Resulta que comenzarían un concurso ya estaban los niños seleccionados, yo apenas sabía hablar, pero recuerdo que mi abuelita Cristina me dijo: ¿Quieres participar? Yo con la mirada dije que sí.

Mi abuela me explicó las reglas y qué debía hacer. Me dijo: Mira es muy sencillo solo a todo lo que te pregunte el payaso le vas a contestar “changuitos” y cuando digo todo, era todo. Y así fue, uno a uno de los competidores fue quedando fuera.

Cabe mencionar que yo era la más pequeña y la última en pasar con el payaso. Cuando fue mi turno me puse súper lista y gané, mi abuelita me dijo: » muy bien mi niña, nunca te rindas». Y así fue, desde ese día nunca me rendí, adicional a que la palabra changuitos vive en mi mente y en mi corazón.

Esta fue la mejor enseñanza de vida que mi abuelita, la maestra Bravo Torres, me dejó y muchas muchas más. Como dar cachetada con guante blanco, tomar las cosas de quien vienen, así como ser el mejor en lo que hagas no importando lo que seas, hoy todos sus dichos y consejos ahora los comprendo.

Cuando naces para ser un agente de cambio nunca te detienes. Cuando naces con el compromiso de ayudar a los demás el universo conspira a tu favor y te pone en los momentos y con las personas correctas en tu camino.

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Los sueños se hicieron realidad con ICHICH

Estoy por cumplir 40 años, me siento plena y afortunada por haber fundado hace 4 años un gran proyecto para ayudar a las mujeres de la comunidad de Tantoyuca, Veracruz, llamado @ichich. En él cual formamos parte mujeres tejedoras de palma, ixtle y zapupe y elaboramos más de 300 productos artesanales que están hechos a mano. Pero sobre todo están hechos con el alma y el corazón.

Hace unos meses, antes de la pandemia, pensaba que era muy pequeño el proyecto. Pero ahora, después de haber tomado un curso llamado Momentum del banco BBVA y otro curso en el TEC, veo que nuestro proyecto es muy grande y poderoso.

ICHICH lo hemos logrado muchas mujeres de la mano. Primero soñando, después creando, luchando, esforzándonos, unidas impulsándonos para no paras y, sobre todo, para nunca rendirnos y hablar con el corazón.

Hoy, a unos días de llegar a una edad importante, estoy tan agradecida con gente como tú que creen en proyectos como el mío y les dan la mano. Justo entrando en la cuarentena estaba muy preocupada ya que sufrí un fuerte accidente en la comunidad. Este cambió mi vida en todos los aspectos, ya que fui mal operada y después de muchos meses de tratamiento y terapia los doctores me dicen que no están funcionando, que es imposible seguir tomándolas y que tengo que ser reoperada. Aquí es en donde como mujer emprendedora, luchadora y con mucha resiliencia no me voy a rendir.

Esta historia se la conté al universo y le pedí ayuda. Me llegó una luminosa figura de mujer que me dio la mano sin dudarlo: Luisa. Tú ya eres mi amiga y siempre que me necesites ahí estaré, eres una amiga que me generé desde el amor. Otra mujer que inspira y que jamás pensé que se volvería mi mayor fortaleza es Marie Thérèse Hermand de Arango.

Un día le conté y le pedí una cita y me permitió contarle de ICHICH y de las mujeres artesanas con las cuales trabajo en equipo. Ella le contó de este sueño a la señora Yoyis, dueña de unos de los cafés más ricos con una historia familiar de trabajo y lucha. Es así como “café bola de oro” decide invitarnos a una venta a Xalapa y devolverme la confianza que necesitaba para ponerme de nuevo en pie.

Voy a hacer mención de personas de luz que caminan en mi universo y que de muchas maneras nos dan la mano y me dan un apapacho. Además una guía, un consejo, un juguete para mis niñas, comida, donaciones, remodelaciones, consejos de marca, promover nuestros productos en sus restaurantes, donaciones de gel, cubre bocas, rehabilitación, etc., gracias, gracias, gracias a todas estas personas que este año cambiaron mi vida.

Mi total y profundo agradecimiento para:

  1. Luisa Serna
  2. Amparín Serrano
  3. Juan Lucas Martin
  4. Chef Gabriela Camarena
  5. El Master (Sin su rehabilitación no sé qué sería de mi pie)
  6. Chef Zahie Téllez
  7. Chef Ana Martorell
  8. Daniela Villegas Jewelry
  9. Chef Lula Martínez Del Campo
  10. Chef Lalo García
  11. Arq. Emanuel Grey
  12. Maestro Miguel Ángel Maciel Blanco
  13. Adriana Contreras
  14. Cihuah
  15. Marta Delgado
  16. Pipiquer
  17. Dr. Javier Ruiz
  18. Mouli Clinique (A todos ustedes gracias por su tiempo sus consejos, su ayuda y su paciencia).

Esto es resiliencia, aún no sé si podré caminar como antes. La operación que me harán es muy cara porque hay que perforar hueso. La situación está muy complicada por el COVID-19 y como todos sabemos mucho tiempo se detuvo le economía del país con el cierre de comercios y establecimientos.

Actualmente mi comunidad Tantoyuca, Veracruz apenas se está levantando. No sé cuánto tiempo nos lleve recuperarnos. Pero qu creen que yo seguiré con mis changuitos y jamás voy a dejar de perseguir mis sueños por que los sueños alimentan la vida y el alma, alientan a que seamos mejores en lo que hacemos. Si puedes soñarlo, puedes lograrlo.

Por eso hoy te digo, nunca tengas miedo a ser auténtico a contar tu historia, mejor pregúntate cómo crees que logré que todas estas personas escucharan mi historia. ¿Sabes cómo lo logré? CON RESILIENCIA.

Lucha por tus sueños, jamás te rindas, jamás digas no, siempre piensa en el amor que tienes, dalo sin miedo, habla con el y si te caes levántate las veces que sean necesario. Pies para qué los quiero si tengo alas para volar”. (Frida Khalo).

Esto lo escribo en honor a los que no se rinden y a todas las personas que perdieron la vida en estos meses. Siempre dale la mano a otro ser, a eso venimos, de eso se trata la vida de apoyarnos. Cuando ya se pueda caminar sin dificultades, a cada uno de ustedes les daré un abrazo grande, grande y replicaré la acción de dar la mano a otro ser.

Gracias por todo Bárbara García