Acaba de pasar mi cumpleaños y quise hacer una introspección de lo que aprendí este año. Aquí les cuento algunas de mis reflexiones y mejores lecciones.
Cuando tú eres tu propio enemigo, ¿qué pasa?
Voy a dejar de hacerme esto. Lo primero a tomar en cuenta es lo relativo a escuchar diferentes opiniones de la gente. Trata de ser selectivo con la gente a quien pides un consejo, elige a una persona a la que sabes que le vas a preguntar. No le preguntes a diez personas más.
No pidas tantas opiniones, cuando lo haces bloqueas tu propio potencial y estás dejando que todos tengan una opinión de lo que tienes que hacer y luego por tratar de complacerlos entras al juego de ser people pleaser. Deja de pedir opiniones.
Cómo dice mi psicóloga: deja de pedir opiniones a gente que no tiene criterio ni experiencia para aconsejarte. Ten un mentor para cada cosa, por ejemplo, un mentor en el trabajo, así dejas de preguntar todo a todos.
Es desgastante explicar el escenario a todas las personas. Haz una lista de esas personas en quienes puedes apoyarte y pregúntales si puedes acercarte a ellos en algún problema. Esto te hará tener más energía y tiempo.


Deja de pensar sin hacer
Cuando analizas y analizas y no actúas. Dices y dices que vas a hacer algo, pero nunca lo completas. Decide empezar a hacerlo y deja de sobrepensar. Empieza con tareas chicas de cómo debes de hacer las cosas.
Deja de hablar de cosas que no te aportan
Se dice que el 80% de lo que hablamos es gossip, imagínate todo lo que puedes hacer con el tiempo que ocupas hablando de los demás. La energía que das para criticar te puede servir para construir tu sueño.
La felicidad
No puedes siempre puedes encontrar felicidad, pero siempre puedes encontrar un propósito. Trata de ser parte de la solución, trata de ayudar a alguien que lo necesite. Cuando te encuentras triste ve por alguien más, así sea la mínima cosa. Deja de buscar la felicidad todo el tiempo.
Por ejemplo cada vez que pienso en todo lo malo que me ha hecho la pandemia trato de recordar todo lo bueno que me ha dado. Piensa en los regalos que este tiempo te ha dado en tu vida.
Aprendí a celebrar a la gente
Este año traté de dejar de conectar con la gente desde mis problemas y comencé a decirles siempre lo importante que son para mí. Da a la gente que te da, no des tu energía a lo que no es recíproco. Invierte en relaciones que te sumen, no que te resten. También, aprendí esto en cuanto a las relaciones amorosas.
Trata de estar presente en todo lo que haces, entrena tu mente ya que eres lo que piensas y lo que comes, aprende de tus errores. Escucha tu intuición y quiérete.
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