En una postal que parecía sacada de un fotograma cuidadosamente curado, CHANEL presentó su colección Cruise 2025/26 desde la legendaria Villa d’Este, a orillas del Lago di Como.
Bajo la mirada nostálgica y sofisticada de Sofia Coppola, la maison francesa rindió homenaje al glamour de las vacaciones italianas, envuelto en perlas, tweed brillante y la promesa de un verano eterno.
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Cruise de Chanel, el cine hecho moda
La atmósfera fue cinematográfica desde el primer minuto. En el teaser dirigido por Coppola, la modelo Ida Heiner recorre terrazas bañadas por el sol, escaleras de mármol y vistas al lago, luciendo prendas que oscilan entre la sensualidad relajada y el lujo clásico: shorts de cintura alta, trajes de baño retro y accesorios oversized que evocan a las divas de otra era.
La paleta cromática melocotón, rosa empolvado, azul pastel y blanco mantequilla refleja la calma del paisaje y el ritmo pausado del “dolce far niente”.
CHANEL reinterpreta sus códigos en clave vacacional: los trajes de tweed se aligeran con lentejuelas multicolor, los vestidos bustier se vuelven etéreos, y los jumpsuits en lamé rosa y naranja capturan el resplandor del atardecer sobre el lago.
Los accesorios son una carta de amor al glamour atemporal: guantes largos, gafas de sol negras XXL, perlas en cascada, pañuelos de seda al cuello y bolsos XL listos para un día junto a la alberca.
Todo envuelto en un aire melancólico y chic, como una película de verano de los años 60, firmada por Coppola.
Un front row de alto perfil
Entre magnolias, camelias y bugambilias, las modelos desfilaron frente a un público digno de un estreno en Cannes.
Keira Knightley, embajadora de la firma y musa contemporánea de Coco Mademoiselle, llegó con un look de inspiración bohemia: una maxi falda blanca con top fluido de mangas sueltas, adornado con lazos
oversized, cinturón de perlas y zapatos bicolor con punta negra. Un estilismo que destilaba elegancia sin esfuerzo.
Lupita Nyong’o y la brasileña Fernanda Torres optaron por el negro absoluto, contrastando con el escenario paradisíaco.
Lupita deslumbró con una silueta estructurada y dramática, mientras Fernanda apostó por un dos piezas de saco y pantalón con camisa de tul y encaje, en blanco y negro, una combinación de sofisticación y textura que capturó todas las miradas.
Margaret Qualley, en vísperas de presentar su nueva película Honey Don’t en Cannes, también desfiló por la Villa con un estilismo pulido y magnético. Su cabello recogido en un peinado tipo “plátano”, al estilo de las grandes divas de Hollywood, añadió un aire de nostalgia sofisticada a su presencia.
Otras figuras destacadas como Ananya Panday, Tara Emad, Fala Chen y Caroline de Maigret completaron el elenco de este evento íntimo pero cargado de simbolismo estético.










Entre cine, moda y transición
Mientras el Estudio Creativo de CHANEL firmaba esta colección, la casa continúa su transición creativa tras la salida de Virginie Viard.
Será Matthieu Blazy quien asuma oficialmente la dirección creativa a partir del próximo desfile, después de una aclamada etapa en Bottega Veneta.
Pero si algo demostró esta presentación, es que CHANEL sigue contando historias con el poder de su archivo, su savoir-faire y su innegable conexión con el arte y el cine.
Con esta colección Cruise 2025/26, la maison no solo propone una serie de prendas, sino un estado de ánimo: el arte de vacacionar con estilo, de flotar entre lo clásico y lo contemporáneo, de habitar un universo donde cada detalle desde una lentejuela hasta una camelia forma parte de un guion perfectamente escrito.
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