Creo que es bueno hacer una introspección de vez en cuando y estas semanas de encierro donde bajó considerablemente el ritmo de nuestras vidas es buen momento para hacerlo.
Hacer una introspección ayuda mucho para conocernos, saber quiénes somos realmente, es un ejercicio de honestidad y requiere mucha paciencia para acomodar todos los pensamientos y sentimientos enmarañados que por mucho tiempo hemos dejado desatendidos, pero más que nada se necesita mucho valor, porque vamos a encontrar cosas desagradables y probablemente hasta dolorosas, pero sanar duele.
Date un tiempo diario para pensar, para hacer una recapitulación de tu vida.
¿Vas hacia dónde quieres? ¿Estás satisfecho con tus logros? O ¿Quieres más?
Es por salud mental y emocional saber hacia dónde vamos, sin embargo es mucho más importante saber de dónde venimos, saber que nos ha hecho ser lo que somos, porque sentimos y pensamos de cierto modo. A veces cargamos cosas del pasado que se vuelven un lastre y cada vez nos es más difícil movernos en el presente y avanzar hacia el futuro.
Si no nos conocemos no tenemos armas para enfrentar lo que la vida nos presenta, hay que saber quiénes somos, en que creemos, que nos molesta, que duele, lo que nos parece correcto y lo que no. Hay tantas cosas que van desvirtuando nuestras creencias, tenemos tanto acceso a información de todo tipo que nos saturamos de pensamientos que a su vez generan emociones, casi siempre negativas que nos llevan a un estado de estrés y ansiedad brutal, y nuestro ser, quien realmente somos, ahí se queda, abandonado a la deriva, desatendido, solo tratando de sobrevivir entre una tormenta de pensamientos inútiles que venimos arrastrando desde la infancia.
Es como traer una maleta llena de piedras, así de simple, solo estorba, pesa demasiado y cargarla llega a lastimar. Nuestra maleta está llena de ideas, de sentimientos, de experiencias buenas y malas, de momentos de dolor y también de alegría, llena de cosas que fuimos guardando solo porque aún cabía.
Deshazte de todas esas cosas inservibles, has que tu maleta de vida se aligere para poder fluir mejor hoy. Lo que duela, enoje y lastime, lo que te ate y te impida avanzar, saca de la maleta todo lo que te quita la sonrisa y la paz. Todo eso ya terminó su función, enseñarte, ya aprendiste la lección, agradece y suéltalo. Se selectivo con lo que dejas, deja solamente aquello que quieres tener el resto de tu vida.
Re conecta contigo mismo y descubre cosas de ti, cuanto has cambiado, es un proceso increíble, incluso podría decir que es una aventura extraordinaria.
Avanza ligero hacia el futuro con los pies plantados en el presente.







