Jeffrey Epstein ya no está presente en este mundo pero su nombre continúa siendo un motivo de referencia… para mal. Ahora, el pederasta pudo haber sido el detonante principal para que la relación entre Melinda y Bill Gates llegara a su fin.
Según The Wall Street Journal, Melinda pensaba en el divorcio desde octubre de 2019. La filántropa se reunió con sus abogados tras enterarse que entre Bill y Jeffrey existía un vínculo de amistad.


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Apenas la semana pasada fue cuando la separación entre Melinda y Bill se hizo oficial. Se supo también que fue ella quien solicitó de manera formal el divorcio ante la corte porque su matrimonio ‘estaba irremediablemente roto’ luego de 27 años juntos. De inmediato, tanto Bill como Melinda se pronunciaron en sus redes sociales y las especulaciones del porqué de su separación comenzaron. La inmensa fortuna de ambos era el tema principal pues hay miles de millones en juego.


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Ahora, esta noticia sobre el vínculo entre Epstein y Bill trae más ruido y podría complicar el divorcio de Gates. El diario WSJ hace énfasis que esta relación entre ambos aceleró el divorcio. Recordemos tras ser detenido por las acusaciones de abuso sexual y explotación de menores, Jeffrey se suicidó en 2019. Pero entonces, ¿cuál era el enojo de Melinda?
Jeffrey Epstein y sus reuniones (¿secretas?) con Bill Gates
El diario tuvo acceso a los documentos que detallan las llamadas entre Melinda y sus asesores legales. En ese entonces, The New York Times señalaba los encuentros que Bill había tenido con Epstein. Uno de ellos fue en la casa que el pederasta tenía en Manhattan y en la que Gates había permanecido hasta altas horas de la noche.
Para ‘calmar los rumores’ Bridgitt Arnold, portavoz de Gates, se manifestó públicamente para proteger al fundador de Microsoft alegando que las reuniones habían sido con fines altruistas. «Bill (Gates) lamenta haberse reunido con Jeffrey y reconoce que fue un error de juicio hacerlo». De hecho, alegó que Bill lamentaba cada una de sus encuentros con Epstein.


Ahora, se sabe que fue una ex empleada de la fundación de los Gates quien expuso la molestia de Melinda. La todavía esposa de Bill le advirtió que no se sentía cómoda con Jeffrey cerca. Sin embargo, tanto Bill como los empleados de la fundación mantuvieron contacto con Epstien desde 2013 quizá hasta el momento de su detención.
Al menos, Bill Gates admitió su ‘error’ al reunirse con él porque de lo contrario, Epstein lo pudo haber arrastrado a un terreno del cual le puso haber costado salir bien librado.







