Carmen Salinas ya descansa en paz. Ayer, alrededor de las 11 de la noche, la actriz falleció a los 82 años luego de permanecer un mes en terapia intensiva por un derrame cerebral. La triste noticia de la muerte de la querida ‘corcholata’ se dio a conocer en sus redes sociales.
Desde ese momento, amigos, familiares y un sinfín de compañeros del espectáculo se manifestaron en sus respectivas cuentas de Twitter e Instagram recordando sus mejores momentos con ella.
Carmelita fue un ícono de la cultura popular mexicana. Fue, casi sin temor a equivocarnos, uno de los personajes más queridos de México y es por eso que la noticia de su muerte está dando la vuelta al mundo. Su carrera como actriz, productora, política y empresaria la convirtió en un gran ejemplo para las nuevas generaciones. Su incansable lucha por la justicia y el bien de su país hizo ‘ruido’ en los más altos mandos de México pero siempre fue un personaje sumamente respetado por propios y extraños. Siempre estaba dispuesta a ayudar y estaba lista para hacerlo o lograr que la gente ‘tuviera su merecido’ si estaba en sus manos conseguirlo.
La historia de Carmen Salinas hoy termina en la tierra, pero es una historia que se queda en la memoria de su gente más cercana y la de sus compañeros que han llenado las redes sociales de postales y emotivas despedidas a una de las personas más queridas de la televisión.
Carmen Salinas: sus inicios
Carmen Salinas Lozano nació el 5 de octubre de 1933 en Torreón, Coahuila. Desde muy pequeña mostró su gusto por el mundo del entretenimiento y comenzó con shows en vivo como imitadora de La Tigresa y Celia Cruz en el Teatro Blanquita.


La televisión comenzó a reproducir su rostro en 1964 durante su participación en la telenovela La vecindad, de Ernesto Alonso. Con perseverancia y encanto consiguió un papel en las historias más entrañables de la televisión y jamás dejó de hacerlo. Sin planearlo de esa forma, aceptó un papel en Mi fortuna es amarte, del productor Nicandro Díaz, y que ya no pudo terminar porque la vida tenía otros planes para ella.


Su paso por el cine fue por demás histórico. Su carrera comenzó en aquella famosa época de cine de ficheras, un movimiento sumamente popular en México. Carmelita actuó en más de 50 películas y compartió historias con ídolos del cine mexicano. Pero el gran secreto de Salinas fue su espontaneidad y facilidad para expresar y actuar de manera natural. Carmelita era orgullosamente mexicana y deseaba representar dignamente a sus compatriotas ya fuera en la forma de hablar o de comportarse. Por eso fue que la mayoría de sus personajes se convertían en lo más popular de cualquier proyecto. No por nada, llegó a Hollywood en 2004 a mucha honra, para ser parte del cast de Man on fire compartiendo pantalla nada más y nada menos que con Denzel Washington y Dakota Fanning.
‘Aventurera’, su gran satisfacción
Sin duda, su gran logro fue en el teatro gracias a ‘Aventurera’. Una puesta en escena memorable que se estrenó en 1950 pero que Carmelita tuvo a bien traerla de vuelta al Salón Los Ángeles con un éxito rotundo. Su estreno en 1997 causó conmoción en el mundo del espectáculo al ver a Edith González con ‘poca ropa’ y en actitud de ‘rumbera’ pero espectacularmente guapa.


‘Aventurera’ permaneció por más de diez años en cartelera y fue la ventana ideal para varias actrices que soñaban con ser ‘Elena Tejero’ una vez que Edith abandonara ese papel. Carmelita la llevó a donde pudo y fueron 15 años en cartelera.


Los golpes de la vida
Carmen Salinas siempre tuvo la mejor actitud ante la vida aunque la vida le jugó de la manera más cruel en más de una ocasión. En 1993 descubre que su hijo Pedro Ernesto tenía cáncer y decide retirarse del medio artístico para estar con él. Un año más tarde, su hijo muere y dejó una herida que Carmelita jamás pudo cerrar. Y como casi todo tiene una consecuencia, la tristeza por la pérdida de su hijo y la angustia por verlo enfermo, provocó una afectación en la salud de Carmen. Su hipertensión fue el padecimiento que ‘más lata le dio’.


Lamentablemente, Carmen vivió en carne propia el dolor de perder a seres sumamente queridos y jamás logró recuperarse del todo. El Chato Cejudo, su gran mano derecha, también falleció de la misma enfermedad que el hijo de Carmen, ocho años después. Tras este duro golpe, una vez más logró levantarse y seguir adelante ‘entreteniendo’ a la gente y dando lo mejor de ella.
El día de hoy, el mundo del espectáculo está de luto. Fueron casi 70 años los que Carmen Salinas nos regaló con su trabajo en cine, teatro, televisión y también en la política. En 2015 probó suerte como diputada. Aunque dio mucho de qué hablar, entendió que no era lo suyo y cuatro años después retomó su verdadera pasión: la actuación.


Carmen Salinas es sin duda un ícono de la cultura pop nacional y deja una huella imborrable en el entretenimiento como actriz, empresaria, productora, política y como gran fanática de sus adoradas Chivas del Guadalajara. Y también extrañaremos a la madre, amiga, compañera y al gran ser humano que nos enseñó tanto a lo largo de su vida dentro y fuera de la pantalla…
Descanse en paz.







