Tal parece que Charlène dejó de lado sus inseguridades y sobre todo, su incomodidad, al ser calificada como la ‘princesa infeliz’ de Mónaco prácticamente desde que se casó con el príncipe Alberto hace casi 13 años.


(Foto: Instagram/@palaisprincierdemonaco)
Tras meses de rumores de divorcio inminente, los príncipes parecen vivir su cuento de hadas en el Principado. Y es precisamente este cambio lo que transformó a la exnadadora de manera positiva, pues su actitud es completamente otra frente a las cámaras.


(Foto: Instagram/@palaisprincierdemonaco)
Cabe mencionar que el hecho de que ya se sienta mucho mejor luego de que su salud se vio seriamente comprometida en 2021 y parte de 2022, también es un alivio para la princesa.
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Charlène de Mónaco: de princesa infeliz a una mujer sonriente y enamorada
De entrada, Alberto y Charlène de Mónaco no suelen ser cariñosos en público pero hoy en día, sus gestos de cariño son lo habitual y lucen de lo más relajados. Los príncipes se ven enamorados y ese ‘pequeño cambio’ logró modificar la actitud de la exnadadora.


La prueba fue la semana pasada durante la edición 81 del Gran Premio de Mónaco donde, sin titubear, Charlène sostuvo del brazo a su esposo en todo momento. Su total look Louis Vuitton no pasó desapercibido para nadie y sobre todo, su actitud deslumbró a la prensa. En algunos momentos, Charlène se dejó ver de lo más divertida durante una charla con Carlota Casiraghi. Pocas era las veces que se le veía sonreír en público.
Por si fuera poco, la última postal junto a sus hijos Gabriella y Jacques fue de lo más enternecedora. Con motivo del Día de las Madres, el principado compartió en redes sociales una hermosa foto de los tres donde Charlène luce plena y mucho más relajada que antes.


(Foto: Instagram/@palaisprincierdemonaco)
Además, sus looks en eventos oficiales denotan otro tipo de actitud. Aunque se caracteriza por elegir colores lisos y neutros, su guardarropa sufrió un ligero cambio a su favor. Eso sí, sigue siendo una mujer discreta y solo lleva accesorios como perlas y diamantes pero hasta cierto punto, nada llamativos. Dicho sea de paso, lució ‘atrevida’ con un mono plateado de lentejuelas en el Baile de la Rosa. Eso era mucho pedir para ella.
Ni tensa, incómoda y mucho menos triste, así es la nueva actitud de Charlène
Lo cierto es que en conjunto, la Charlène dejó atrás esa imagen de princesa infeliz de Mónaco a quien la prensa no daba tregua. Hoy en día, luce una mejor cara y no hay gestos de incomodidad y mucho menos, de tensión. La prensa sugiere que este cambio de actitud en la esposa de Alberto obedece a que su episodio de salud realmente fue alarmante. En un momento de reflexión, quizá Charlène hizo un serio repaso de su vida en el principado para así, encarar al futuro con optimismo.


Por último, cabe mencionar que el motivo de este cambio también dejó de lado los rumores sobre su matrimonio. ¿Lo habían notado? Hace varios meses que no se habla de una crisis marital y la unión entre Charlène y Alberto no ocupa los titulares de la prensa. Independientemente de eso, la princesa infeliz dejó de serlo y al menos, su actitud relajada y empática la hacen lucir mucho mejor porque quizá también (por fin) ya se siente mucho mejor.
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