La princesa Carolina llegó el 23 de enero a los 67 años de forma muy discreta, probablemente rodeada de su familia. Hasta ahora no se sabe cómo festejó su cumpleaños, pero quienes parece que la «sorprendieron» con un «regalo» que muchos expertos en realeza consideran como ‘envenenado’ fueron las también princesas Charlène y Estefanía de Mónaco, es decir, su cuñada y su hermana.
Ambas se dejaron ver no solo juntas, sino en una actitud de mucha complicidad y amistad en un evento justo en la vísperas del onomástico de Carolina. Su actitud contrasta con lo que se ha dicho durante años, que Charlène y Carolina de Mónaco «no se soportan».
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Y es que se sabe que existe una relación tensa entre Carolina de Mónaco y su cuñada Charlène. Supuestamente, esto inició después de que en el 2011 la boda del príncipe Alberto con la exnadadora sudafricana le arrebatara el título simbólico de Primera Dama a Carolina, situación que habría generado un ‘terremoto’ en la Casa Real de los Grimaldi y que, por ende, dañó los vínculos familiares de Carolina con sus hermanos, Estefanía y Alberto.
El ‘regalo’ de Charlène y Estefanía de Mónaco para Carolina
Ahora, justo en vísperas del cumpleaños de Carolina, Estefanía y Charlène dejaron ver su gran complicidad durante el partido de fútbol solidario entre el Mónaco Barbagiuans contra el Cirque FC Mónaco con motivo de la Copa de Lucha contra el Sida. Ambas fueron fotografiadas durante el saque de honor tomadas de la mano, abrazadas y con grandes sonrisas.


Quedó en evidencia el gran cariño que se tienen, lo que muchos consideran que es un «golpe» hacia la princesa Carolina de Mónaco por la distancia en su relación con su cuñada. Lo cierto es que este viral abrazo entre Charlène y Estefanía generó extrañeza entre la prensa y entre usuarios de redes sociales, pues es la primera vez que muestran tanto afecto entre ambas.


El ‘bad blood’ de los Grimaldi: la batalla entre Carolina y Charlène de Mónaco
Si existen personajes emblemáticos de la realeza europea que desatan el escándalo, sin duda figuran los Grimaldi. Además de los múltiples rumores que apuntan a una mala relación y un ‘matrimonio por conveniencia’ entre el príncipe Alberto y su esposa Charlène, se suman los conflictos familiares y la disputa de poder por el liderazgo de Estado en Mónaco.
Con poco más de 600 años como gobernantes de Mónaco, la familia ha estado rodeada de numerosas polémicas y tragedias. Una de las más sonadas fue el fatídico accidente automovilístico en el que falleció Grace Kelly en 1982, cuando iba acompañada de su hija, Estefanía. Aquel 14 de septiembre quedó marcado en la memoria del mundo como uno de los días más tristes para la realeza europea y, por supuesto, para el pequeño y afluente principado.


Años después, el matrimonio de Alberto y la sudafricana Charlène (en el 2011) generó una serie de rumores que ‘salpicaron’ de nuevo el nombre de los Grimaldi. Y es que el matrimonio levantó suspicacias entre expertos en realeza y la prensa, quienes aseguraron que no existe ningún vínculo amoroso entre ambos. Incluso, algunos aseguran que el matrimonio se celebró con el objetivo de ‘ocultar’ la ‘verdadera’ orientación sexual de Alberto, un rumor que sigue en el ‘aire’, pero no se ha confirmado.
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¿Realmente hay enemistad entre la princesa Carolina y Charlène de Mónaco?
Una de las razones por las que la princesa Carolina y la princesa Charlène no se llevan bien puede estar relacionada con las trágicas heridas del pasado, en particular el trágico fallecimiento de Grace Kelly. Cuando Rainiero murió y el Príncipe Alberto II subió al trono en 2005, Carolina continuó en funciones como Primera Dama del principado, un papel que cabalmente cumplió desde el fallecimiento de su mamá y que siempre cumplió con honestidad y cariño hacia el pueblo.
Cuando Charlène entró en la escena y se casó con Alberto, Carolina tuvo que ceder su lugar a la esposa de su hermano. Esto posiblemente generó resentimiento, ya que expertos en el trono de Mónaco aseguran que esta última sintió que Charlène le quitó un lugar que le correspondía, y por el que trabajó por muchos años con dedicación y empeño.


Incluso, surgieron rumores entre la prensa que indicaban que fue Carolina quien apodó a Charlène como la ‘princesa Barbie’, un sobrenombre que habría sido utilizado tanto por miembros de los Grimaldi así como por amistades cercanas.
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Carolina y Estefanía de Mónaco: los grandes apoyos del príncipe Alberto ante la ausencia de su esposa
La infección que sufrió Charlène durante su estancia en Sudáfrica en 2021 y que le impidió volver a casa durante varios meses fue el ‘pretexto’ perfecto para que Carolina y Estefanía ocuparan el lugar de la esposa del príncipe Alberto en los eventos públicos a los que la sudafricana no pudo acudir.
Incluso, durante el 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), ambas aparecieron en eventos conmemorativos que llevó a cabo la Casa Real de los Grimaldi y que marcaron un antes y un después en la histórica postura de la realeza de Mónaco con respecto al feminismo.


Las hermanas del príncipe Alberto también son un gran apoyo para él en el ámbito de lo privado. Tanto Carolina como Estefanía están muy pendientes de sus sobrinos, los príncipes Jacques y Gabriella, por los que sienten cariño y amor que demuestran constantemente.
A pesar de que la relación entre ambas ha pasado por altibajos, se sabe que existe una ‘tregua’ por el bien del principado de Mónaco, cuyo bienestar político depende absolutamente de los Grimaldi y sus decisiones.







