Desde que contrajo matrimonio con Bárbara Mirjan, Cayetano Martínez de Irujo parece decidido a dar un vuelco a su vida profesional a través de algunos negocios.
Más allá de lo que pueda significar posee un título nobiliario, el duque de Arjona ha puesto todos sus esfuerzos en proyectar una faceta empresarial seria, ligada al mundo agrícola, la explotación de sus bienes patrimoniales y la búsqueda de rentabilidad sostenible.
Este deseo en gran medida obligó al recién casado a posponer su luna de miel y programarla para finales de año, pues su intención es seguir dedicándole su tiempo y esfuerzo a sus negocios.


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Del campo al negocio: la apuesta agrícola de Cayetano Martínez de Irujo
Uno de los negocios de Cayetano Martínez de Irujo está relacionado directamente con la finca de Las Arroyuelas, su latifundio de aproximadamente mil 500 hectáreas, que heredó tras la muerte de su madre.
La extensa propiedad ubicada en Carmona, Sevilla, cultiva cultivos como colza, trigo, girasol y avena, y explota unos 120 hectáreas de olivos para producir aceite a granel.
«No quiero arriesgar más mi patrimonio, así que estoy refinanciándome y poniendo en valor lo que tengo», comentó a la revista Hola.
Según revela, su papel de aristócrata no ha sido garantía al momento de emprender y él, como otro más, ha atravesado por momento complicados para prosperar en su negocio.
«Estoy aprendiendo a ser empresario sin dinero, como el 90 por ciento de los empresarios. Con dinero heredado, es relativamente fácil. Lo difícil es salir adelante sin dinero y pidiéndolo a los bancos», compartió en la entrevista.
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Los gastos fijos del duque
Antes de casarse, Cayetano reconoció que su situación financiera a travesado por momentos complejos, al grado de estar «en la ruina» en más de una ocasión. Pero, «me las he ingeniado para salir adelante», reconoció.
Según reveló, sus gastos son muy altos, considerando el negocio y su familia. Expresó que de su trabajo dependen hasta 35 familias, además de la suya. En el caso de sus hijos, Luis y Amina, ambos han estudiado en colegios de renombre.
«Mis hijos han estudiado de la mejor manera posible, algo que han aprovechado increíblemente bien». Además, tras darse a conocer que Genoveva Casanova habría demandando a la revista que publicó las imágenes de ella con el ahora rey Federico de Dinamarca, se reveló que es su exmarido quien está financiando su defensa legal.


Los otros negocios del duque
Aunque el foco está ahora en el mundo rural, la incursión de Cayetano en los negocios no es nueva. En 2015 fundó Casa de Alba Fine Food, una línea gourmet basada en materias primas de sus propias tierras.
Después, con el tiempo el control de esa empresa pasó a manos de su sobrino Fernando, duque de Osorno.
También ha diversificado con propiedades patrimoniales. Posee el palacio de Arbaizenea en San Sebastián, que en su momento se alquilaba para eventos, aunque ahora considera reconvertirlo para celebraciones de carácter internacional.
Su hotel boutique “Cortijo de la Motilla” fue una apuesta decorativa de lujo que finalmente decidió dejar de explotar comercialmente.
«Alquilé la casa un par de veces, pero pagan muy poco y es un follón. Se creen que es su casa, te rompen cosas… no compensa«.
Por ahora, prefiere centrar sus esfuerzos en la agricultura y que el Cortijo sea en un futuro «para mis hijos y la madre de mis hijos», confesó.


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