Desde hace unos días, medios franceses y españoles hacen eco de fragmentos de las memorias del rey emérito Juan Carlos I, a publicarse en Francia.
En ellas, el padre del rey Felipe VI ha ofrecido testimonio de aspectos como su exilio, su vida privada y otros escándalos, uno de los últimos temas que se retoma es la relación que mantuvo con la empresaria alemana Corinna Larsen.
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El rey emérito Juan Carlos señala a Corinna Larsen como la causa última de su exilio
Vanity Fair publica extractos de las memorias del rey emérito Juan Carlos de España, tituladas «Reconciliación», en las que señala el efecto que tuvo en su vida su amorío con la empresaria Corinna Larsen.
«Esa relación (con Corinna) fue un error que lamento amargamente. Puede parecer banal: muchos hombres y mujeres han estado tan cegados que no han visto lo evidente. Para mí tuvo un efecto devastador sobre mi reinado y mi vida familiar«, señala un fragmento del libro.
El rey emérito narra cómo impactó toda la secuencia de hechos desde el accidente de Botswana en 2012 hasta su abdicación dos años después y finalmente su marcha de España.

«Erosionó la armonía y la estabilidad de esos dos aspectos esenciales de mi existencia, conduciéndome finalmente a tomar la difícil decisión de dejar España. Manchó mi reputación ante los españoles. En esa caza al hombre, me convertí en una presa fácil. Pero esa debilidad es la de un hombre. Nunca interfirió con mis preocupaciones de rey por su país».
Durante ocho años, el monarca español y la empresaria alemana mantuvieron una relación caracterizada por secretos, lujos y polémicas, hasta que su historia salió a la luz y terminó sacudiendo a la Corona.
La relación de Juan Carlos con su hijo, el rey Felipe VI
En otra parte de los nuevos extractos de las memorias del rey Juan Carlos se toca la relación con su hijo Felipe, desde su nacimiento y bautizo hasta la decisión de abdicar.
«Mi hijo estaba más que preparado para tomar el relevo. Durante mucho tiempo presumí de tener al príncipe heredero mejor preparado de Europa. Era hora de que Felipe tomara el timón».
La decisión de ceder el trono a su hijo también se debió a que Juan Carlos ya no tenía la fuerza necesaria para cumplir con la labor, una carga tan exigente, sumada a que no quería que Felipe «se marchitara» esperando.
El rey habría reflexionado por mucho tiempo sobre su decisión, sin confiarse a nadie.
«Estoy acostumbrado a no vacilar”. En el texto, afirma que hubo quien intentó disuadirle, sin señalar nombres, pero que estaba convencido de actuar en el mejor interés del país, con la conciencia tranquila del deber cumplido.

«La España que dejaba no tenía nada que ver con la España que heredé en 1975. No tenía por qué avergonzarme de ese balance. Podía empezar una nueva etapa de mi vida con el espíritu en paz».
La presencia de su hijo Felipe es constante en el libro.
Algunas de sus apariciones coinciden con momentos de mayor alegría de su vida, según Juan Carlos.
«Cuando mi hijo apareció en el desfile, como abanderado de España (…) mi hija mayor, Elena, rompió a llorar de emoción. Esas imágenes quedaron grabadas. Cuando lo recuerdo, aún me conmuevo. Estaba tan orgulloso de él y de España», recordó de los Juegos Olímpicos de 1992.
La lección que le dio a Felipe con el 23F
El rey Juan Carlos señala como esencial el momento en que Felipe, entonces príncipe de Asturias, tuvo su primera lección real como heredero.
En el llamado 23F, el intento de golpe de Estado en España del 23 de febrero de 1981.
«El jefe de la Casa (Real), Nicolás Cotoner y Cotoner, marqués de Mondéjar, se nos unió rápidamente, junto a la reina —tranquila y reconfortante incluso en plena tormenta—, a quien pedí que trajera a mi hijo Felipe. Su formación como futuro rey empezó ese día».
«Me parecía fundamental que viviera esos momentos de tensión a mi lado, y no sólo que se los contara años después. Tenía que verlo con sus propios ojos, escucharme, comprender que, a veces, todo puede tambalearse en cuestión de segundos, incluso la Corona.Y sobre todo, que la monarquía constitucional nunca está asegurada, que debe ser defendida siempre.
Me preguntó, con sus trece años:
—Papá, ¿qué pasa?
—He lanzado una moneda al aire. La Corona está en el aire. ¡No sé de qué lado caerá!».
A 11 años de su abdicación al trono de España y cinco de su exilio en Abu Dabi, el rey emérito Juan Carlos I publicará «Reconciliación», este 5 de noviembre en Francia.
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