El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su esposa, Melania, realizaron una visita de Estado de dos días a Reino Unido, misma que puso a andar toda la maquinaria de la familia real para su recibimiento y estancia; pero sobre todo fue la cena de gala del miércoles 17 que se lució por sus detalles únicos.
Desde su llegada, los integrantes de la monarquía tuvieron las mejores atenciones con los Trump. Incluso la prensa local las ha calificado como «sin precedentes» por el gran despliegue que la Corona ha realizado en esta segunda visita de Estado de Donald Trump al Reino Unido -la primera fue hace seis años-.
Tras un recibimiento de parte de los príncipes de Gales, William y Kate, fueron trasladados a los jardines del Castillo de Windsor. Ahí, el rey Carlos y su esposa Camilla ya los esperaban para una exhibición militar. Para la noche, los Trump y su comitiva fueron los invitados de honor a un banquete.
La cena de Estado se celebró en el Castillo de Windsor debido a que el Palacio de Buckingham está en obras de remodelación desde diciembre de 2024 y abrirá de nuevo sus puertas en 2027.
Los detalles de la cena gala en el Castillo de Windsor en honor a Donald Trump
Una lista de 160 invitados, entre ellos el CEO de Apple, Tim Cook, y el magnate Rupert Murdoch, tuvo el festín realizado en el salón de San Jorge.
Hace seis meses que arrancaron los preparativos para esta visita, reportó Semana.es.
La mesa estaba engalanada con flores de temporada que fueron recogidas en los jardines del Castillo de Windsor y de otras propiedades reales.
«Todo estaba organizado al detalle, respetando la milimétrica distancia entre copa y plato, y con vajilla decorada en oro. Se tardó una semana en preparar la gran mesa».
Los reyes Carlos y Camilla revisaron personalmente la increíble mesa puesta para los Trump antes de la cena.
«El coñac de sobremesa se había elegido de 1912, el año del nacimiento de la madre de Trump. Mientras que el Oporto era de 1945, un guiño a su elección como el 45 presidente de Estados Unidos. No importa que sea abstemio. Lo que cuenta es la intención», relató Daily Mail.
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El menú que degustó Trump y su comitiva en el banquete ofrecido por el rey Carlos III
La cena fue hecha con base en productos locales. Panna cotta de berros de Hampshire con galleta de mantequilla y parmesano. Balotina de pollo orgánico de Norfolk envuelta en calabacín y como postre, bomba de helado de vainilla con sorbete de frambuesa de Kent y ciruelas.
Donald Trump no hizo ninguna petición específica respecto al menú del banquete de gala.

La música también cobró especial protagonismo y estuvo interpretada en vivo por la Orquesta de Cuerda de la Duquesa de Edimburgo.
En el discurso que ofreció durante la cena de gala, Donald Trump reconoció que estaba viviendo «uno de los mayores honores» de su vida.
Kate Middleton lució como una reina
Para la gala, Kate Middleton portó un vestido estilo nupcial color marfil con bordados florales de Phillipa Lepley. Mismo que coronó con la tiara Lover’s Knot, la favorita de Diana de Gales.
Esta histórica e icónica pieza presume 19 arcos de diamantes decorados con 39 perlas, hecha por joyería Garra. Fue un regalo de bodas de la reina Isabel II a la desaparecida Lady Di.

El atuendo lo complementó con unos pendientes de diamantes en forma de racimo ovalado que pertenecieron a Isabel II, varias condecoraciones, como la de la Orden Victoriana, y zapatos de Aquazzura.
Un dato a considerar fue la atención y halagos que el presidente Trump hizo a la princesa, los cuales fueron calificados por la prensa como fuera de lugar.
«Eres hermosa, tan hermosa», le dijo Donal Trump cuando arribó a Windsor.
La tiara que la princesa Ana ‘robó’ del museo para su cena con Trump
Claro que entre los invitados no podía faltar el miembro más trabajador de la familia real, la princesa Ana, quien acudió con su esposo Timothy Laurence.
El detalle que no pasó desapercibido de su atuendo fue la tiara de aguamarinas que normalmente es parte de la exposición de joyas de Cartier en el museo Victoria & Albert.
Y es que la inigualable pieza es usada por ella en este tipo de eventos de gala, por lo que por unos días tuvo que «desaparecer» de exhibición.
El gran recibimiento que la Corona Británica le dio a Donald Trump
Desde tempranas horas del 17 de septiembre, la Familia Real Británica desplegó un espectacular recibimiento con motivo de la segunda visita de Estado de Donald Trump al Reino Unido.
La visita comenzó con una bienvenida con honores, jamás vista en Reino Unido para un viaje de Estado.
El presidente Trump y su esposa Melania llegaron en helicóptero y aterrizaron en el antiguo jardín de rosas. Ahí fueron recibidos por el príncipe William y Kate Middleton.
Continuó con un almuerzo y una ofrenda floral en la tumba de la reina Isabel II. Más tarde hubo otra exhibición militar de las Fuerzas Armadas con un desfile de aviones.
«Observar sobre el cielo británico los cazas F-35 de origen estadounidense, llegó a emocionar a Trump», publicó la revista.
Donald Trump y Melania fueron trasladados en una carroza histórica junto a Carlos III, seguidos por la reina Camilla y Kate Middleton, que iban en otro carruaje.
Una vez en el interior de Windsor, situado en el condado de Berkshire, el rey invitó al presidente estadounidense a pasar revista a la Guardia de Honor.
«En ese momento, Carlos III hizo un gesto, que no pasó desapercibido, invitó a Trump a situarse al frente y se apartó, mostrando que el invitado debía abrir el paso».
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