Para nadie es un secreto que la prioridad del príncipe William y Kate Middleton son sus tres hijos: George, Charlotte y Louis. Desde que se convirtieron en padres han sido muy cuidadosos con la educación de sus hijos y, sobre todo, se han mantenido cerca de ellos.
Si bien, cuentan con el apoyo de una extraordinaria niñera, son los príncipes de Gales quienes resuelven de primera mano sus dudas y están presentes en los momentos más importantes de cada uno de ellos.
Ahora, tras el diagnóstico de cáncer de Middleton, tanto William como Kate redoblaron la protección de los niños ante la delicada situación. Los príncipes tratan de que les llegue la información mínima sobre su mamá y, más bien, son ellos quienes les comunican todo de acuerdo a su edad. Y lo hacen por un motivo muy particular: para que no repitan el camino de su tío, el príncipe Harry.
La salud mental de sus hijos es prioridad para Kate y William
William y Kate toman decisiones sobre sus hijos en conjunto por y para su bienestar emocional. Sobre todo porque se encuentran en una edad crucial y forman parte de la Familia Real Británica en la que también tienen obligaciones como royals. Sin embargo, los príncipes ponen por delante sus necesidades como niños que son y más ahora que atraviesan un momento tan delicado como familia.


Tras hacer público el diagnóstico de cáncer de Kate, los príncipes de Gales tomaron distancia y blindaron su seguridad y la de sus hijos en Anmer Hall y después en su hogar. Un tiempo y espacio que George, Charlotte y Louis tomaron con total resiliencia a pesar de su corta edad.
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«Kate y William han podido tener espacio y tiempo como pareja y familia. Han hecho las cosas que son importantes para ellos y también para sus hijos antes de trabajar para el pueblo británico. Cuando llegue el momento, estarán más que preparados para afrontar el reto», explicó Jamie Lowther-Pinkerton, exsecretario de los Windsor, para la revista Vanity Fair. Este tiempo garantiza el bienestar de George, de 10 años, Charlotte, de 9, y Louis, de 6, quienes reaparecieron públicamente en Trooping the Colour al igual que su mamá.


Como bien mencionó Kate en su momento: «Hemos tenido tiempo para explicar todo a George, Charlotte y Louis de una manera que sea apropiada para ellos y asegurarles que voy a estar bien». Y precisamente, nada ha cambiado. Tanto William como Kate están volcados en su protección para que sus hijos no se sientan desplazados ni vivan las mismas circunstancias que Harry. Y es que el propio hermano del príncipe William ha contado en repetidas ocasiones que luego de la muerte de su mamá, Lady Di, ni él ni su hermano mayor recibieron el apoyo emocional que necesitaban como adolescentes que eran.
George, Charlotte y Louis tienen deberes institucionales, pero primero son niños
El objetivo fundamental de los príncipes de Gales es mantenerse unidos a diestra y siniestra. Y aunque los niños de William y Kate nacieron con deberes institucionales, sus papás estarán ahí para respaldarlos, pero cuando alcancen la mayoría de edad. Es decir, los príncipes desean que sus hijos vivan su edad y disfruten su niñez de manera ‘normal’. Y no precisamente con responsabilidades que no pueden cumplir por ahora.


«Están evitando que los menores, sobre todo la princesa Charlotte y el príncipe Louis, sigan los pasos del príncipe George de manera tan estricta. Por eso los mantienen alejados del foco público el mayor tiempo posible para que crezcan con normalidad y puedan decidir quiénes desean ser sin presiones externas«, apuntó una fuente cercana al Daily Beast.
A pesar del distanciamiento que William tiene con Harry, el heredero al trono comprende muy bien el sentir de su hermano menor y no desea que sus hijos tengan el mismo sentimiento. De algún modo, George es el primero en la lista de sucesión al trono y como tal tiene y tendrá otras obligaciones diferentes a sus dos hermanos menores. Pero tampoco desea que sus hijos menores se sientan desplazados o menos importantes. O como «repuestos», como el propio Harry dijo sentirse, tanto así que fue el término que usó para titular su libro de memorias que salió el año pasado, Spare.
Lo cierto es que la relación de hermanos no se fracturó cuando Harry y Meghan abandonaron Reino Unido y dejaron de ser miembros activos de la realeza en 2020. Fue un poco después, cuando los Sussex revelaron las intimidades que involucran a los príncipes de Gales y también de la familia real en general. Un gesto que ni William ni su padre, el rey Carlos, han podido perdonar.
Kate y William desean evitar en sus dos hijos menores se sientan como «repuestos», como Harry
«William culpa a Harry y Meghan Markle de la actual crisis familiar. Pero también sabe que el sistema monárquico, donde uno o varios de los hijos del monarca son menos importantes que el primero en nacer, y eso afectó a Harry. Quieren encontrar una solución práctica al problema de los ‘repuestos’ que ha atormentado a la Familia Real Británica durante generaciones», explicó la misma fuente.


William, al ver lo mucho que ese término de «repuesto» a dañado a su hermano Harry lo hizo poner especial atención en la salud mental de sus hijos. Los príncipes están conscientes de la presión que tendrán que soportar los niños cuando sean adultos por el simple hecho de ser sus hijos. Por ello, cuidan al máximo su crianza y a la vez, ponen en práctica su autonomía desde ahora para que puedan tomar sus propias decisiones.
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«Los príncipes de Gales consideran que el camino tradicional que deberían seguir sus hijos en términos de formación puede disminuir el sentido de identidad de un individuo. Por eso están yendo en ‘sentido contrario'», señaló la experta en realeza Amanda Matta a The List.
«William y Kate desean mostrar cómo la nueva generación de miembros de la realeza puede cumplir con sus deberes institucionales y al mismo tiempo tener identidad propia».


El objetivo de los príncipes es que sus hijos no sufran las presiones que William ha tenido que afrontar por ser heredero al trono, y que seguramente vivirá George. Pero tampoco desean que sus dos hijos menores se sientan como ‘repuestos’. Y mucho menos que experimenten el mismo sentimiento de despecho de su tío Harry. Para William y Kate, el duque de Sussex se ha quedado solo al desligarse por completo del resto de su familia, y de ninguna manera desean que sus hijos sientan lo mismo.







