Al cumplir 69 años, el Gran Duque Enrique de Luxemburgo ya piensa a futuro y está consciente de que su abdicación podría estar cerca y, por primera vez, comparte sus planes con la prensa.
El monarca se define como un hombre feliz y realizado y desea disfrutar a sus siete nietos en cada oportunidad. De ahí que su plan de retiro pueda estar más cerca de lo que él imagina, para así también pasar más tiempo con su esposa, la Gran Duquesa María Teresa.
Por primera vez, Enrique de Luxemburgo confiesa que ya piensa en su abdicación
Fue durante una charla en el programa Place Royale de RTL, que Enrique de Luxemburgo habló abiertamente de sus planes. Aunque no tiene fecha de abdicación, confesó que ya piensa en esto por una razón muy especial. «Todo se planea en consulta familiar. Creo que es muy importante dar una oportunidad a los jóvenes. La transmisión y la confianza son los dos elementos esenciales de mi relación con mi hijo Guillermo«, reveló el monarca.
Como bien mencionábamos, el Duque desea compartir sus planes más especiales junto a su esposa. «A mi marido y a mí nos encanta pasar tiempo juntos, salir, visitar museos, ir al teatro, ver a amigos y descubrir lugares nuevos. Nos divertimos mucho y nos hace ilusión tener más tiempo y libertad con los años», compartió en alguna ocasión la duquesa a la revista ¡Hola!.


Tal parece que las monarquías europeas están modificando sus planes a futuro. Ya vimos el caso de la reina Margarita de Dinamarca, aunque su caso pareció ser para ‘tapar’ el escándalo de su hijo Federico X, sin embargo, fue un cambio radical para la monarquía danesa. Por otro lado, el rey Carlos III inició una importante ola de cambios cuando decidió reducir a la monarquía. Esto dio pauta para que otros monarcas hicieran lo mismo y la primera fue Margarita de Dinamarca.
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El futuro de la monarquía de Luxemburgo en manos de su hijo Guillermo
Por lo tanto, no sería extraño que Enrique de Luxemburgo haga lo propio al pensar en su abdicación y mire hacia un futuro para dar pie a una nueva generación. «Estoy convencido de que reina una gran confianza entre la población y nuestra familia. La monarquía permite una estabilidad de la que se beneficia la democracia«, explicó el Duque.


(Foto: Instagram/@courgrandducale)
Lo cierto es que de abdicar ‘pronto’, Guillermo de Luxemburgo, hijo del Gran Duque Enrique, tendría que seguir sus pasos. Y es que el Gran Duque se convirtió en lugarteniente-representante de Luxemburgo el 4 de marzo de 1998. Este cargo le confiere poderes en determinadas competencias tras prestar juramento de defender la Constitución.
Es necesario mencionar que una abdicación no es una práctica habitual en las monarquías como Dinamarca, Noruega o Suecia, pero sí en Luxemburgo. La última fue la del Gran Duque Juan, padre de Enrique de Luxemburgo. Fue en el 2000 cuando a sus 79 años y 35 de estar frente al trono, cedió el testigo a su primogénito. Guillermo, heredero al trono, tiene 42 años y está casado con Stéphanie de Luxemburgo. Son padres de dos hijos Charles, de tres años, y François, de uno.


Los expertos en realeza se refieren a esta monarquía como una de las más estables. Aún cuando las monarquías europeas son relativamente ‘pacíficas’, la de Luxemburgo se mantiene en la línea de cero escándalos y por lo mismo, es de mucha confianza para sus habitantes. ¿Seguirá así cuando Enrique decida abdicar?
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