Sin duda, la historia de amor de Grace Kelly y el príncipe Rainiero de Mónaco es digna de un cuento de hadas o, en este caso, de una película romántica de Hollywood. Un príncipe que se enamora de una bella actriz, así podría resumirse. Pero lo cierto es que, como toda buena historia, tiene mucho más que la hace digna de contarse.
Rainiero de Mónaco, quien murió el 6 de abril de 2005 a los 82 años, fue enterrado en la Catedral de San Nicolás, donde ya descansaban los restos de su esposa y gran amor, Grace Kelly. Ella había muerto 23 años antes en un trágico accidente de coche. Pero, ¿cómo fue surgió su historia de amor, una de las más glamorosas del mundo moderno? El Festival de Cine de Cannes de 1955 fue una pieza clave.


Grace Kelly y el príncipe Rainiero de Mónaco: ¿un amor estratégico?
Contrariamente a lo que muchas personas podrían pensar, el encuentro entre Grace y Rainiero ciertamente no fue casualidad. A mediados de la década de 1950, el turismo se encentraba a media asta en Mónaco. En ausencia de beneficios económicos, el futuro del Principado se considera incierto.
Deseando hacer de Mónaco el lugar de encuentro para todo el jet set, la idea de Rainiero era acercarse a los Estados Unidos. Aristóteles Onassis, entonces amigo íntimo del príncipe e influyente miembro del principado, le sugirió a Rainiero que se casara con una actriz estadounidense. Onassis tenía en mente que ya fuera una gran estrella, y le dio dos opciones: Marilyn Monroe o Grace Kelly. La elección del príncipe, como ya sabemos, fue la segunda opción. ¿La razón? Grace parecía más adecuada para el papel de princesa.
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¿Cary Grant predijo el futuro de Grace Kelly?
La vida amorosa de Grace Kelly siempre era noticia, la actriz estuvo a punto de contraer matrimonio con el afamado diseñador Oleg Cassini, que también era aristócrata ruso y divorciado. Pero a la familia de Grace, por muy príncipe que fuera, no les agradaba la idea de que fuera divorciado y judío ortodoxo. En ese entonces, Grace comenzaba a trabajar en su siguiente película, “To Catch a Thief”, así que empacó sus maletas, dejó a Oleg en Nueva York y se marchó a Cannes a rodar su último proyecto con Alfred Hitchcock.
Para esta cinta, Hitchcock emparejó a Grace nada más y nada menos que con el galán del momento, Cary Grant. Durante la filmación en la Riviera Francesa, se supo Cary y Grace llevaron sus besos fuera de la pantalla también.
Lo curioso es que en una escena romántica de esa película, rodada en la carretera Moyenne Corniche, tuvo como escenario de fondo el palacio del príncipe Rainiero. Durante los ensayos, Grace le preguntó a Cary: «¿quién vive ahí?», a lo que Cary respondió; «un príncipe, y no tiene esposa, por qué no tocas a su puerta, quizá te quiera para seas su princesa». Ambos rompieron en carcajadas, pero fue como si Cary hubiera predecido, sin saber, el futuro de su coestrella.
Rainiero y Grace Kelly se conocen
El primer encuentro de la actriz con el príncipe ocurrió 6 de mayo de 1955, durante el Festival de Cine de Cannes, donde Grace asistió para presentar justo su más reciente película, «To Catch a Thief».
Con motivo de su presencia en la ciudad francesa, que está cercana a Mónaco, la revista Paris Match planeó un reportaje de la actriz ganadora del Oscar teniendo como escenario el Palacio del principado de Mónaco -donde había sido rodada la cinta-, y nada menos que junto al Príncipe Rainiero. Pierre Galante, reportero de la publicación, y su director, Gaston Bonheur, idearon la sesión de fotos teniendo conocimiento de un reportaje que había salido antes donde se mencionaba la frase: “Si Grace Acepta, Mónaco se Salva”.
Ella llegó muy nerviosa, vistiendo de Christian Dior, pero Rainiero la hizo esperar y ella enfureció. «¿Quién se cree que es? No nada más soy actriz, soy un ser humano», decía Grace a los presentes, pero cuando Rainiero llegó, todo cambió. De inmediato Grace olvidó el enfado y recorrió el zoológico privado del brazo del príncipe.


Rainiero de Mónaco le propone matrionio a Grace Kelly
Por maravillosa que pareciera la idea de verlos juntos como pareja en la entrevista con Paris Match, lo cierto es que su relación no se dio hasta más tarde. Después de esa sesión de fotos no se volvieron a ver por un tiempo. Es verdad que Grace volvió después a Cannes y, entre fiesta y fiesta, se vio atraída por el actor francés Jean-Pierre Aumont, con quien vivió unos apasionados días en París antes de volver a Estados Unidos.
Sin embargo, Rainiero se quedó enamorado de Grace y quería conquistarla. A través del Príncipe J.Francis Tucker, confesor del príncipe, Rainiero III de Mónaco fue invitado por la familia Kelly para pasar las celebraciones de fin de año. Fue durante la estancia del príncipe en Estados Unidos que el noviazgo, por fin, se dio. No pasó mucho tiempo después para que formalizaran, pues el 6 de enero de 1956, el príncipe le pidió matrimonio.
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Grace tuvo que asegurarle descendencia a Rainiero
Ella estaba locamente enamorada, pero antes de anunciar el compromiso debía terminar otros asuntos. El primero, rodar una película junto a su amigo Frank Sinatra y su antiguo amor Bing Crosby la cinta “High Society”, en Filadelfia, su hogar. La segunda era dar por finalizada su relación con Oleg Cassini; lo citó en un ferry en Staten Island en Nueva York, Grace le explicó a Oleg que su noviazgo no tenía futuro y que, además, estaba perdida de amor por Rainiero. Finalmente, Oleg aceptó su derrota y continuaron siendo amigos.
Tras culminar la filmación de “High Society”, Grace comenzó a planear su boda a detalle, pero no todo fue color de rosa. Sí, la historia parece sacada de un cuento de hadas, pero no dejaba de ser una boda de Estado. El principado vigilaría de cerca a la prometida del príncipe y pidió una dote astronómica, además de someter a Grace a pruebas de fertilidad -por aquello de asegurar la descendencia y el futuro del principado de Mónaco. Unos días antes de la ceremonia, la actriz, que llegó a Mónaco en el barco SS Constitution, fue recibida con coloridos claveles y se realizaron disparos de cañón en su honor.


La boda real
La boda de Grace Kelly y Rainireo de Mónaco se llevó a cabo el 18 de abril de 1956. La ceremonia fue grandiosa, se transmitió en vivo por toda Europa y fue vista por millones de espectadores, la MGM filmó el gran acontecimiento.
Grace lucía majestuosa en un vestido, ahora histórico, hecho de seda y bordado cubierto con perlas. La creación corrió a cargo de Helen Rose, diseñadora de vestuario de la MGM y quien también había confeccionado el vestido que la actriz llevó a los premios Oscar de 1954, año que ganó en la terna a Mejor Actriz. Con 600 invitados y gran elegancia, un hecho histórico al cual la prensa llamo el «matrimonio del siglo».
Grace Kelly: de actriz a princesa de Mónaco
La transición de ser una actriz de Hollywood a una princesa no fue fácil para Grace. La princesa debió aprender francés en tres meses, pero también la historia y el protocolo del principado para cumplir perfectamente su papel de esposa de jefe de estado. Con la gran disciplina y convicción, la nueva princesa lo hizo a la perfección.
Grace y Rainiero siempre eran noticia, el mundo entero vivía pendiente de sus vidas. Su vida conyugal fue feliz, tuvieron tres hijos: Carolina (1957), ahora Princesa de Hannover, Alberto (1958), actual príncipe de Mónaco, y Estefanía (1965).
La pareja vivió una vida plena, hasta la muerte de Grace en 1982. La historia de amor entre Grace y Rainiero continúa siendo el cuento de hadas más famoso y publicitado de la historia. Gracias a la actriz, existe un antes y un después para el principado de Mónaco. Grace y Rainiero son una pareja «eterna» y todo empezó con el viaje de Grace Kelly a Cannes para el festival de cine.
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