El 4 de agosto se cumplió un año de la primera detención de Marius Borg, el hijo de la princesa Mette-Marit, esposa de Haakon Magnus de Noruega, heredero al trono, tras una discusión con su novia que derivó en daños en su casa.
El saldo de este episodio en estos doce meses han sido 14 interrogaciones por delitos, entre ellos, tres presuntas violaciones, conducta sexual abusiva, maltrato y agresiones, amenazas e incumplimiento de órdenes de alejamiento, según la policía de Oslo.
Tras haber sido puesto en libertad, llegaron dos detenciones más, por lo que tuvo que estar algunos días en prisión provisional, después, vino una larga investigación.
Con 23 imputaciones en su contra, el tema de Marius Borg ha detonado la mayor crisis a la que se ha enfrentado la monarquía noruega.
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Marius Borg , hijo de la princesa Mette-Marit, afronta un oscuro panorama legal
Desde que fuera arrestado por primera vez, Marius Borg ha reconocido algunos delitos de violencia y amenazas. Pero se desmarca de los más graves, como violación.
A un año de distancia del hecho, y luego de una investigación policial, la prensa señala que las víctimas se cuentan con dos dígitos.

Ahora el caso está en manos de la fiscalía, quien decidirá si se imputa al hijo de la princesa y por cuáles cargos.
«Probablemente el caso estará concluido aquí a mediados de agosto», señaló el fiscal del Estado, Sturla Henriksbø.
Marius Borg reconoce los hechos del 4 de agosto de 2024
Asegurando que tenía problemas de salud mental derivados del consumo de alcohol y drogas, Marius Borg solo reconoció los hechos acontecidos durante la noche del 4 de agosto.
Según medios noruegos, la policía descubrió el caso al acceder a los teléfonos móviles para investigar ese primer caso de violencia en las relaciones cercanas.

«Después, una vez que la investigación se hizo pública, fueron sus dos exnovias, Juliane Snekkestad y Nora Haukland, las que rompieron el silencio para decir que ellas también habían sido víctimas, sin embargo, él lo negó y sus casos fueron desestimados el pasado junio, cuando la policía retiró varios cargos de los que se estaban presentando contra él», reportó ¡Hola!
Sin un título real ni obligaciones oficiales, los problemas de Marius repercuten en la imagen de la Casa Real noruega.
La Casa Real de Noruega al margen
En plena libertad, Marius viaja por su país y ha sido captado disfrutando de visitas por la Costa Azul francesa en los últimos meses.
Estas actividades contrastan con la moderación mostrada por la Casa Real de Noruega.
En junio pasado, cuando se anunció que habían concluido las investigaciones y fijaban la imputación de 23 delitos, la Corona se pronunció en un comunicado.
«El caso sigue su curso legal y los procedimientos habituales. No tenemos nada más que añadir», se leía en la nota publicada por la Corporación Noruega de Radiodifusión (NRK).
El príncipe Haakon, heredero de los reyes de Noruega, Harald V y Sonia, se mantuvo sereno.

«Cuando decidió que era preciso hablar del desafío que encaran, admitió que el hijo de su esposa, que él ha cuidado también desde pequeño, ‘se enfrenta a graves cargos y la responsabilidad recae en el sistema judicial'», compartió El País.
Para Mette-Marit, la situación generada por su primogénito es complicada, aunada a su estado de salud. La princesa es madre también de la princesa Ingrid, de 21 años, y del príncipe Sverre Magnus, de 19.
Ella padece una fibrosis pulmonar, misma que la ha llevado a ausentarse de sus compromisos oficiales.
El escándalo de Marius ha impactado en la opinión de los noruegos sobre la Casa Real
En diciembre, cuatro meses después de la primera detención de Marius, un 45 por ciento de los ciudadanos afirmó en un sondeo publicado por NRK que tenían «una opinión negativa» de la Corona.
«A pesar de que un 64 por ciento de los encuestados seguían apoyando a la monarquía, en términos noruegos ese respaldo se considera estable y bajo, aunque es alto comparado con otros reinos europeos».
A la espera de la resolución de la fiscalía, la manera en que la Casa Real noruega afronta el problema le ha costado críticas.
En un artículo publicado el 8 de enero de 2025, en el diario Aftenposten, el historiador Trond Norén Isaksen se preguntaba si la familia real tiene un plan para salir de la profunda crisis.

Durante ese mes, en la entrevista que conceden cada año los miembros de la monarquía a la cadena NRK, la princesa Mette-Marit abordó el caso.
«Si tuviera que elegir una palabra para este año, creo que debe ser exigente. Ha sido un año exigente y un otoño exigente para nosotros. No se puede ocultar», afirmó la princesa.
«Ha sido duro, no hay nada más que decir. Creo que ha sido muy muy duro para nosotros y para todos».
Marius nunca ha sido miembro de la Corona noruega
Fue en 2001, cuando Marius Borg de solo cuatro años de edad, llegaría a la Familia Real Noruega después de que su madre se convirtiera en princesa por matrimonio.
«Desde el principio fue acogido en el seno de la familia real y apareció en algunos de sus actos como tal, pero nunca en calidad de miembro de la Corona», puntualiza El País.
Hoy, sus actos tienen sumida a la monarquía en una crisis que en próximos días dará más de qué hablar por la resolución que se espera de parte de las autoridades.
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