Para muchos no fue sorpresa que el príncipe Harry confirmara su asistencia a la coronación de su padre, el rey Carlos III, pero sorprendió saber que iría sin Meghan Markle.
Tras la noticia, se señaló a Kate Middleton como la ‘responsable’ de la decisión de la duquesa de Sussex. Y es que la fecha límite para confirmar la asistencia de Harry y Meghan era el 3 de abril, pero fue 9 días después que el Palacio de Buckingham hizo oficial la presencia del príncipe en el gran día de su papá.
Esta decisión de último minuto del hijo menor del ahora rey y Lady Di puede tener sentido si analizamos todo lo que ha sucedido desde enero tras la publicación del libro de memorias del príncipe Harry, Spare. Recordemos que esta publicación lanza dardos aún más dañinos hacia su familia y, principalmente, hacia su hermano, el príncipe William y su esposa Kate.
Ante la insistencia de la prensa por saber si Harry estaría al lado de su padre durante la ceremonia de coronación, el príncipe solo dio largas con una lista de peticiones especiales para aceptar el viaje a Reino Unido.
Sin embargo, y también con el tiempo en contra, los miembros de la familia real británica deseaban que la respuesta de los duques fuera negativa. Nadie quería cerca a Harry y Meghan ante el temor de verse retratados en un nuevo libro del príncipe y, sobre todo, por revelar las intimidades de la Casa Real.


[the_ad id=»102809″]
La nula relación de Kate Middleton y Meghan Markle
En el documental Harry & Meghan de Netflix, así como en Spare, los duques de Sussex se encargaron de dejar muy en claro que la relación que existe entre las concuñas Middleton y Markle no es cercana. Basta con recordar que el primer ‘gran pleito’ entre ambas sucedió horas antes de la boda de los duques de Sussex. Una discusión por los vestidos de los pajes de la novia sería la gota que derramó el vaso y provocó las lágrimas de Meghan.
En un principio se dijo que había sido Meghan Markle quien había hecho llorar a Kate Middleton. Pero la duquesa desmentió dicha información en la entrevista que ofreció a Oprah Winfrey en 2021, tras su salida del Reino Unido en 2020. Ahí, la esposa de Harry aclaró lo sucedido y comentó que la ofensa había sido hacia ella. Pero también comentó que Kate admitió su error y le ofreció disculpas aunque el daño estaba hecho.


Además, el documental dejaría a la vista la nula química que existió entre ambas cuando Harry las presentó. «Yo soy muy cariñosa. Al conocerlos quise abrazarlos y sentí su incomodidad. Pensé que solo guardarían las apariencias de un trato poco cercano frente a las cámaras y en la intimidad sería otra cosa, pero no fue así», expresó Meghan Markle en el documental de Netflix.
Posteriormente, el príncipe Harry reiteró que su esposa fue víctima de varios ataques de parte de su hermano William y su cuñada Kate. Y confirmó que, efectivamente, la relación entre ella y su esposa no existía.
[the_ad id=»102810″]
¿Kate ‘impidió’ la presencia de Meghan en la coronación de Carlos III?
Un biógrafo real, el experiodista de la BBC Tom Bower, afirmó que tras ser expuesta varias veces en los últimos años, Kate Middleton habría sido pieza clave en la ‘ausencia’ de Meghan Markle a la coronación de Carlos. «Insistió en que no sería bienvenida en la celebración bajo ninguna circunstancia», expresó el biógrafo.
Durante una entrevista para GB News, Tom aclaró que Meghan estaba lista para viajar a Reino Unido, pero su presencia fue ‘bloqueada’. «Todos debemos estar agradecidos de que Kate al final, creo, impidió que Meghan viniera. Y en caso de que lo hiciera, debía sentarse en la parte de atrás». El biógrafo explicó que la familia está consciente de la presencia de Harry. «Es constitucionalmente importante. Si Dios no lo quiera, William y Kate murieran, así como sus hijos, sería Harry quien subiría al trono después de Carlos y, por eso, debe estar ahí».


Es un hecho que los duques de Sussex se tardaron en confirmar su asistencia a la coronación por obvias razones. En primera, porque coincide con el cumpleaños número 4 de su hijo Archie. En segunda, porque había diferencias razonables de los lugares que los duques ocuparían en caso de asistir juntos a la coronación de Carlos III. Y, en último lugar, sus hijos Archie y Lilibet son demasiado chicos para asistir a un evento de este calibre. Tanto Meghan como Harry quieren que sean considerados por la familia. ¿Entonces, cuál era la solución?
El encuentro incómodo de Kate y Meghan
Kate Middleton habría sido contundente al negarse a un nuevo encuentro con Meghan Markle en la coronación de Carlos III. Y es que de las cosas más difíciles que ha tenido que enfrentar la princesa de Gales fue el encuentro incómodo que tuvo con la duquesa durante el funeral de Isabel II en septiembre pasado.


Si bien la familia ‘guardó la compostura’ al tenerlos de frente luego de las acusaciones en su contra y después de contar ‘intimidades’ del Palacio frente a la prensa, la reunión de los hermanos y sus mujeres en el funeral de Isabel II era no fue fácil. Para Kate fue abrumador y algo que no desea repetir bajo ninguna circunstancia. Tal vez es cierto que Kate Middleton se hizo escuchar y fue clave para que Meghan Markle no asista la coronación de Carlos III.


Te puede interesar: El príncipe William está devastado y furioso por el libro de su hermano Harry, aseguran
¿Qué hará Meghan mientras Harry está en la coronación de Carlos III?
La duquesa permanecerá en California con sus hijos celebrando precisamente el cumpleaños número cuatro de su primogénito, Archie. «No había forma de que Meghan se perdiera el cumpleaños de su hijo», aseguró una fuente al sitio Page Six. Quizá lo único que le dio ‘alegría’ a la duquesa fue que, al confirmar la asistencia del príncipe Harry a la coronación de su papá, el Palacio de Buckingham llamó de ‘manera correcta’ a sus hijos. Fue la primera vez que la Casa Real ocupó el título de príncipes para Archie y Lilibet en un comunicado oficial.


Finalmente, Harry tuvo que aceptar la invitación de su padre ante un evento por demás histórico. Eso sí, se asegura que solo asistirá a la celebración oficial que se llevará a cabo en la Abadía de Westminster. Su presencia no será requerida en el balcón de Buckingham al que, por tradición, asiste toda la familia real para saludar a la gente reunida en las calles tras un evento oficial.







