El príncipe Ernesto de Hannover, de 67 años, que aún no se ha divorciado de su esposa, Carolina de Mónaco, de quien lleva separado más de 10 años, ha encontrado una ilusión que le ha devuelto las ganas de vivir.
La nueva pareja del príncipe alemán es una interesante mujer: artista plástica, culta, preparada e inteligente. Tiene 48 años y la conoció el pasado verano en Ibiza, donde de Hannover estuvo acompañado de su hijo Christian, de su esposa Tessa y de sus gemelos. Claudia Stilianopoulous es el nombre de la mujer que ha enamorado al problemático príncipe, quien parece transformado.
[the_ad id=»102809″]
Clo, como se le conoce habitualmente, es hija de Pitita Ridruejo y de José Manuel Stilianopoulous, quien fuera embajador en Filipinas. Estuvo casada con el artista conceptual Juan Garaizabal y tuvieron dos hijas: Olivia y Casilda.


Durante el verano, cuando conoció a Ernesto, se le vio cenando «en familia» varias veces, con Christian y su esposa, la elegante Alessandra de Osma, quienes viven en Madrid con sus hijos, Nicolás y Sofía, de un año.




Recordemos que Ernesto de Hannover está en un pleito legal con su primogénito, Ernesto Augusto. La razón del pleito es debido a que el todavía marido de Carolina de Mónaco interpuso una demanda contra su primogénito, quien es el actual gestor del inmenso patrimonio familiar.


Retomemos un poco la historia familiar
Ernesto tuvo dos hijos en su matrimonio con Chantal Hochuli: Ernesto y Christian. En el 2004 Ernesto padre crea un fideicomiso y traspasa a su primogénito la gestión de todas las propiedades alemanas de la familia.
Y mientras que su hijo se preparaba y estudiaba para esta posición, su padre, casado desde 1999 con Carolina de Monaco, se dedicó a dar escándalos y avergonzar a su esposa, a quien le colmó el plato cuando no se presentó a la boda del entonces príncipe Felipe de España con Leticia Ortiz pues se había emborrachado la noche anterior y tenía malestar.


Ernesto de Hannover y Carolina se separó oficialmente en el 2009.
Tuvieron una hija, la princesa Alexandra, nacida en 1999. Y mientras que padre e hijo mayor se amenazan con demandas, entre ellas el padre pide de regreso el castillo de Harrenhausen, donde vive Ernesto hijo con su esposa y sus tres hijos.


Christian parece no tomar partido y se lleva muy bien con ambos. Tan cercana es la relación con su padre que Ernesto busca trasladarse a vivir a Madrid.
¿Será que Ernesto está tan ilusionado con su nueva vida, más tranquilo y enamorado, paseando en scooter eléctrico por el barrio de Salamanca, en donde pasa casi desapercibido a los paparazzi, lo que ha ocasionado el cambio casi milagroso en él? ¿Quedó atrás el príncipe agresivo que gritaba a quien tuviera enfrente sin motivo aparente? ¿Ya no es aquel que no dejaba de tomar y de hacer actos poco dignos de alguien de su estirpe? No del todo.
[the_ad id=»102810″]
Hace unos días se enfrascó en una pelea con su novia en una terraza y a los pocos días les gritó a fotógrafos que lo reconocieron en el aeropuerto. Claudia, quien siempre ha mantenido un bajo perfil y se ha mostrado muy educada con la prensa en todo momento, visiblemente incómoda, les pidió amablemente que lo dejaran en paz.
¿Qué pasará con esta relación qué parecía haber tranquilizado el irascible carácter de Ernesto?




















Estaremos pendientes.
R,
Lee también: Ernesto de Hannover estrena novia, ¿Carolina de Mónaco por fin le dará el divorcio?







